Con diez años de carrera a sus espaldas, Falsalarma se han sentido suficientemente fuertes como para tomar las riendas por completo de su tercer álbum, producido y grabado por el grupo. “Ley de vida” (Boacor) suena ambicioso y abierto. Un cambio de actitud, de mentalidad y de sonido que confirma su evolución y madurez.

Quizás sea la hora de empezar a tratar el hip hop nacional con la misma exigencia con la que tratamos el rap internacional. Quizás nos quedemos con unos pocos artistas en las manos, pero esos son los que valen. Cada vez es menos extraño encontrarte álbumes publicados en España que nada tienen que envidiar en cuanto a sonido y seriedad a la mayoría de discos publicados fuera.

“Queremos contarle a la gente por lo que hemos pasado, lo que hemos tenido que tragar”

Las conexiones con el hip hop internacional todavía son noticia, pero lo son de forma más constante y a nadie le sorprende que los ingleses Foreign Beggars rapeen un beat de Griffi; llegamos diez años después que nuestros vecinos franceses, pero el rap español hace tiempo que tiene carácter propio y nombres como Violadores del Verso, Sólo Los Solo, SFDK, Tote King y su hermano Shotta, La Mala Rodríguez, Frank T, La Excepción, Ari o los renacidos 7 Notas 7 Colores, si no defraudan, hablan de una estirpe con la suficiente madurez como para que dejemos de lado la condescendencia. “Tengo treinta y seis años. Empecé en el hip hop con catorce”, explica DJ Neas del grupo de rap de Sabadell Falsalarma cuando le pregunto por la letra de “Fieles con lo vivido”, uno de los cortes centrales de su tercer largo, “Ley de vida”. “En esos tiempos todo tenía tanto misterio… Cuando la escribíamos la canción hablábamos de ello, recordábamos lo de tener que llevar tus canciones en DAT o en multipistas a los conciertos. Mi primer concierto fue con ocho grupos de heavy y nosotros: tres tíos con una caja de ritmos y dos micrófonos. La gente alucinaba. Nadie sabía nada del hip hop. Algo que había visto en la tele y los graffitis en la calle. Ahora se venden más platos Technics que guitarras. Se nos ponían los pelos de punta cuando lo rememorábamos. Ahora tenemos que llevarlo a otro nivel”. Titó, MC y productor de medio disco, habla también con esa mezcla de orgullo y añoranza. “Para mí los noventa fueron y son la época dorada del hip hop. Fue cuando se inventó todo. Estamos orgullosos de haber vivido ese momento y queremos contarle a la gente por lo que hemos pasado, lo que hemos tenido que tragar y lo que hemos vivido”. “Joder, parecemos viejos”, bromea Neas por detrás. Aunque la palabra no es viejos, es otra, más recurrente y habitual cuando se habla de un grupo que va por su tercer álbum y que carga con más de diez años de historia a sus espaldas: madurez. “Ley de vida” es el primer disco de Falsalarma producido íntegramente por Falsalarma. Titó y su hermano El Santo se reparten las instrumentales, todas menos dos: una para DJ Doble KO, también de Sabadell y miembro de Defensa Propia, y otra para el productor americano Joey Chavez, colaborador de Dilated Peoples y peso pesado del sonido LA. La única colaboración en las voces la ha puesto Morodo. Su estilo encaja a la perfección en “Fieles a lo vivido”, un corte de inspiración reggae que difícilmente podríamos haber escuchado en cualquier otro álbum del grupo. “En cada disco intentamos superar el anterior, creemos que con éste nos hemos superado tanto en las producciones como en los rapeos. En tema de estructuras y fluidez está mucho mejor que el anterior”. Habla Dycache Santiago, el encargado del sonido de los de Sabadell. El grupo no ha tenido prisa nunca. “La misiva” (Avoid) apareció en 2000 y “Alquimia” (Boacor) en 2005. Han pasado tres años desde su último trabajo, pero quizás han sido los más provechosos para el grupo. Entremedio, un disco importante para comprender los cambios de concepción general entre su último trabajo y este “Ley de vida”: en 2006 Titó publicaba el álbum “Titó presenta… Barna Files vol.1”, trabajo en el que se destapaba como productor junto a un puñado de artistas amigos y que explica en gran medida la seguridad con la que han asumido la creación en solitario de su nuevo largo. “‘Barna Files’ fue un capricho”, comenta Titó. “Llevaba bastante tiempo haciendo bases y me apetecía sacar algo con los colegas de por aquí”. Capricho o no, “Barna Files” mostraba todas las posibilidades al alcance del grupo. De repente, al otro lado de la ventana había un mundo nuevo. Y para allá se fueron. “Lo hemos trabajado nosotros al cien por cien”, explica con orgullo Dycache Santiago. “Está grabado en nuestro estudio con mucho tiempo disponible. Ha sido diferentes a los otros trabajos. Grabando con otra gente te dejas llevar un poco por su manera de hacer las cosas. Ahora hemos podido decidir realmente como queríamos sonar”. Entonces, ¿cómo suenan Falsalarma en 2008? Suenan gordos. Suenan serios y suenan mucho más sueltos que en sus entregas anteriores, menos serios y metidos en ese papel de milicia que habían tomado hasta ahora. El Santo está de acuerdo. “Vamos creciendo, va pasando el tiempo y vas viviendo cosas nuevas. Cambia el gusto, tu forma de ver la vida. Maduras y eso se tiene que ver reflejado en un disco. Antes teníamos prejuicios hacia ciertas cosas y ahora te das cuenta de que no vale la pena comerte la cabeza por según que cosas. Ahora la actitud es, mira, somos Falsalarma, esto es lo que sabemos hacer, disfrutamos con esto y punto”. Una nueva actitud que ha enriquecido su música y su lírica, que les ha permitido abordar nuevos temas desde una nueva perspectiva sin traicionarse y que ha condicionado su manera de construir el álbum. “Igual en discos anteriores era todo muy premeditado, mirábamos todos los detalles. En ‘Ley de vida’ somos nosotros mismos. No nos hemos parado mucho a pensar las cosas. Por eso suena tan natural y desinhibido”. Neas sigue por el camino de la madurez y la desinhibición, o como los prejuicios se van curando con la edad. “Empiezas a escuchar mucha música. Ahora mismo me pone tanto un buen beat de bombo y caja como un gran sample. Cuando maduras y te abres, conoces más cosas. Amas la música, así de simple, y te da igual lo que sea”. No se trata de que renieguen de lo que han sido, más bien que han asumido la evolución natural de las cosas: la edad, crecer, vivir, tocar, ser padres. Dycache explica que “ha llegado un momento en el que lo único que te interesa es hacer música y disfrutar haciendo música, que la gente se lo pase bien con lo que haces. La música está para eso, para disfrutar haciéndola y escuchándola. Por eso el disco suena más funky, más suelto. Te dejas llevar. En verdad siempre hemos pensado así, aunque en otros discos lo hemos reflejado de otra manera”. “Ley de vida” es en muchos y extraños sentidos el primer disco de Falsalarma, el primero de unos nuevos Falsalarma: un paso adelante, firme y decidido, de un grupo en plenitud y con las ideas más claras que nunca. Titó sentencia: “Tanto en la vida como en el rap te vas buscando y te vas encontrando más. Lo que quieres hacer, cómo quieres sonar. Los discos son como ensayos de lo que quieres ser, tanto en el rap como en el vida”. Y a juzgar por lo que hay en “Ley de vida” Falsalarma quieren ser hombres. De los de verdad, no de los de boquilla.