Él es, con toda probabilidad, el artista de reggae y dancehall que con más fuerza ha irrumpido en la escena en los últimos años.

Swan Fyahbwoy es, con toda probabilidad, el artista de reggae y dancehall que con más fuerza ha irrumpido en la escena en los últimos años. Las trescientas mil descargas que lleva su álbum de debut, colgado a principios de verano en su propia página web, hablan no sólo del tirón de Fyahbwoy, también de cómo ha crecido el dancehall en nuestro país. “Hemos pasado de ser una escena muy underground a que haya competiciones de soundclash y dancing queens.

Ver como el reggae se levanta es una satisfacción personal. Ya no es una cosa tan cerrada, y creo que es mérito de varias personas que llevan años esforzándose y luchando para que esto salga adelante”. Elán Swan Fernández habla de los inicios del reggae en España en las casas okupadas, de artistas como Mister Rango, La Puta Opepé, Madrid Dancehall Crew y Morodo. Cuando publicó “Ni Chance Ni Try”, su maqueta de 2005, ya hacía años que la pomada se cocía a fuego lento, pero estos últimos años los soundsystems han pasado de la  clandestinidad a la legitimidad que da estar presente en festivales a lo ancho y amplio de la península, llenar salas de conciertos, codearse con grandes nombres de la música jamaicana.

Él ni siquiera ha necesitado el apoyo de un sello para llegar a trescientas mil almas y desde que se cruzó en el camino del productor Mario Olivares, La Cobra, no ha hecho más que afianzarse como uno de los artistas más sólidos del género. “Aunque hubiera tenido discográfica, habría colgado el disco igual a los dos días. Si hubiera fabricado el disco mis canciones no habrían llegado a tanta gente. Estamos teniendo mucho feedback desde Sudamérica, y, con sello, tendrías que vender muchos discos para que te licenciaran allí”. Por eso pasó de contratos. “Innadiflames” está colgado en su web y quinientos fans que apoyaron una edición limitada en digipack ya tienen su copia en casa.