“On The Rise” (Epictronic/Lengua Armada, 18), el segundo disco de Imperial Jade, ya está en la calle. Un trabajo en el que la banda catalana vuelve a mostrarse como un conjunto rocoso y con aspiraciones a llenar ese agujero negro que algunos se empeñan en ver en el rock patrio. Lo llevarán de gira durante los próximos meses por Madrid (28/02, El Sol), Barcelona (29/03 Bikini), Torredembarra (31/03, La Traviesa), Lleida (5/04, Cafè del Teatre), Girona (30/04, La Mirona), Ourense (3/05, Café Cultural) y A Coruña (4/05 Forum Celticum).

Tras el primer trabajo, ¿habéis notado esa hipotética presión del segundo disco?
Somos –y ya lo éramos en su momento– conscientes de que el hecho de haber sacado un buen primer disco no nos convertía en una buena banda, a ojos y oídos de “los expertos”. Hay muchos grupos que sacan un buen disco debut y luego el resto de la discografía no acaba de cuajar, ya sea porque es más de lo mismo, porque realmente las canciones de los otros discos no son tan buenas o por cualquier otra razón. Nosotros sabíamos que teníamos que sacar un buen segundo disco pero no por ello sentimos presión alguna… ¡De haber sido así seguramente no hubiéramos tardado tres años entre un disco y el otro! Aunque seguramente el resultado tampoco hubiera sido el mismo. Estamos muy contentos con el resultado, creemos que hemos dado un buen paso hacia adelante con “On The Rise” y eso es lo que de verdad importa.

Lo encuentro, en general, un trabajo mucho más variado que el anterior. ¿Estáis de acuerdo?
Sí, “Please Welcome” es un buen disco del cual estamos muy orgullosos, pero en este nuevo álbum hemos experimentado más con los sonidos y los estilos que nos gustan. En lo que respecta a las guitarras por ejemplo, hemos investigado más el mundo de los pedales, que durante estos tres años es algo que nos ha interesado mucho a Alex y mí… La mayoría de canciones cuentan también con teclado, que es un timbre diferente que sólo utilizamos en un tema en nuestro anterior disco, y luego también creo que hemos dado algo más de protagonismo a los coros. Todos estos factores dan una textura muy diferente a cada tema del disco y eso es algo que en nuestro primer disco es más difícil de encontrar. Ahí conectábamos la guitarra directa al amplificador y tirábamos millas, ¡que también tiene su gracia!

“El blues está en todas partes, incluso en la música que ponen en las radios modernas o discotecas”

Hay sonidos como el blues, por ejemplo, más claramente presentes que en vuestro predecesor…
¿Sí? Pues no lo sé, la verdad es que pienso que es muy relativo… El blues está en todas partes, incluso en la música que ponen en las radios modernas o discotecas siempre en algún momento tienen una pincelada de algo que ha sido influenciado por el blues, o eso me gusta creer. Por ejemplo, los versos de “I Want To Break Free” de Queen son una estructura de blues, pero no dirías que suena a blues. En “Please Welcome” no había ningún tema que tuviera una estructura de blues de doce compases pura y dura, pero quizá sí que es verdad que las guitarras o incluso la voz que envuelven los temas tenían un deje más blusero… En “On The Rise” al ser más variado quizá se ha perdido un poco de eso, pero en cambio hay un par de temas en los que hemos querido entrar de pleno en esa estética blusera –siempre mezclada con otros estilos– y creo que en ambos lo logramos a pesar de ser dos temas muy diferentes el uno del otro (“Sad For No Reason” y “Lullaby In Blue”).

¿Diríais que habéis incorporado nuevos nombres a vuestra paleta de influencias respecto al primer disco? ¿Cuáles?
Por supuesto que sí. “Please Welcome” salió a finales de 2015, y desde entonces hemos tenido mucho tiempo para escuchar música nueva y vieja… Creo que todos hemos cambiado un poco, como es natural, y con nosotros nuestros gustos. Me gusta porque ahora tenemos la mente más abierta cuando escuchamos algo nuevo y nos gustan cosas que hace tres años ni les hubiéramos prestado atención. De la vieja escuela hemos estado escuchando mucho a Crosby, Stills & Nash, Steely Dan, Eagles… Pero también escuchamos a muchos artistas actuales como Anderson .Paak, John Mayer o The Lemon Twigs, que personalmente son uno de mis grupos favoritos del momento. Estos artistas actuales a lo mejor no son una influencia directa en nuestra música, pero son una gran fuente de inspiración de todas formas.

¿Qué queda en este disco de los ya muy lejanos Blackaway?
¡Pues algo quedará por ahí! Las ganas que tenemos de hacer música y compartirla con todo el mundo siguen siendo las mismas que teníamos cuando empezamos con Blackway. Musicalmente hablando ahora hacemos las cosas un poco diferentes, le damos más vueltas a los temas cuando estamos componiendo, somos más cuidadosos… aunque eso no siempre tiene porque ser lo mejor.

“Please Welcome” funcionó de maravilla. ¿Qué esperáis de este “On The Rise”?
Pues que siga el camino que empezó su predecesor. “Please Welcome” nos llevó muy lejos, mucho más de lo que esperábamos cuando lo lanzamos, porque la verdad es que teníamos cero expectativas de qué iba a pasar. Con “On The Rise” no esperamos nada más que seguir avanzando, a lo mejor saltar fuera de la frontera (aunque sabemos que tenemos mucho trabajo aún por hacer en España) y poder compartir nuestra música con tanta gente con la que sea posible, que de eso se trata.

El disco lo ha mezclado Jon Netti. ¿Por qué optar por esa opción?
Bueno en realidad Jon Netti sólo mezcló dos temas del disco: “Dance” y “Heatwave”. En su momento queríamos lanzarlos como singles, lo hicimos con “Heatwave” pero por cuestiones logísticas y de tiempo preferimos entrar a grabar el resto del disco y ya sacarlo todo. Conocíamos el trabajo de Netti por haber mezclado algunos discos de Rival Sons, así que lo que buscábamos era ver si podía sacar un sonido parecido haciendo la mezcla. La verdad es que hizo un trabajo muy bueno y aunque no mezcló los temas que grabamos más tarde, su trabajo sirvió de base y ejemplo para que nuestro amigo y técnico de confianza Gorka Dresbaj, de The Room Studio, pudiera mezclar el resto de temas siguiendo su patrón.

Es habitual ver a músicos nacionales recurrir a nombre de fuera del país para esos menesteres. ¿Cuál crees que es la razón?
Bueno, en nuestro caso, en ese momento queríamos conseguir un sonido más cercano al de Rival Sons. Vimos que él era en parte el que estaba detrás de ese sonido y decidimos probar.

“Es difícil no caer en “clichés musicales” cuando tocas un género que lleva más de cincuenta años haciéndose”

Cuando empezasteis, los pocos que se atrevían a criticar vuestra propuesta hablaban de un grupo lleno de clichés. ¿Qué les diríais a estas alturas?
¿Eso decían? Pues no sé, supongo que no les diríamos nada… ¡Que se escuchen el segundo disco si les apetece! Es difícil no caer en “clichés musicales” (porque me imagino que serían respecto a nuestra música) cuando tocas un género que lleva más de cincuenta años haciéndose. Cómo músicos buscamos innovar, en la medida de lo posible, pero también buscamos otras cosas como dar nuestro mensaje de una forma honesta. Si sólo quisiéramos innovar seguramente no estaríamos tocando rock and roll, pero entonces tampoco estaríamos siendo honestos con nosotros mismos.

Os he leído decir que el rock está en vuestro ADN. El rockero, ¿solo nace? ¿No se puede hacer?
Bueno con eso solo queremos decir que es lo que nos sale con más naturalidad… Que no quiere decir que sólo escuchemos rock, de hecho, nos gusta todo tipo de música y creemos que en este disco se aprecian las influencias de otros géneros como el country, soul, jazz, etcétera. Tiene relación también con lo que hablábamos en la pregunta anterior. ¿El rockero se puede hacer? Pues supongo que sí. Si no dejas de escuchar rock y te interesa de verdad al final te acaba enganchando, aunque no creo que nadie lo haga de forma consciente. Luego hay gente que no escucha rock o artistas que no son del género pero que tienen alma de rock and roll, porque a veces el rock es más una actitud que no un género musical.