Diez de sus composiciones llegan ahora de la mano de “Carrera Blanca”, en el que combinan energía pop, acidez costumbrista, y lúcidas reflexiones sentimentales. Se disponen a presentarlo por toda la península. Producido por Carlos Elías (Alcalá Norte), Álex Moreno y Pablo Fergus, y grabado en La Cafetera (Madrid), el álbum revitaliza un espíritu gamberro, pero disfrutón que ha tenido múltiples encarnaciones y que parece incombustible. Diana, la cantante, empezó a hacer canciones para un proyecto en principio unipersonal que fue creciendo. Las cosas se pusieron serias con el éxito de “Adulto funcional”, que, para su sorpresa, lleva la friolera de un millón y medio de reproducciones en Spotify. (Diana) “La idea era hacer tres canciones y ya está, pero tuve la suerte de conocer a Germán (GES), el cantante de La Milagrosa. Él estaba empezando a producir, era lo que más le interesaba, y “Ayuso, protégeme” y “Adulto funcional” lo petaron. De repente surgió la idea de hacer una banda. En la foto aparecieron Fer y Ángel y ya más tarde, Lucía”. Tras un par de ajustes, Diana, Fernando (batería) y Ángel (guitarra) se metieron a grabar un debut que culminaron con la entrada de Lucía (bajo).
“Queremos hacer canciones pegadizas, pero también tenemos una actitud rockera”
Hablando del sonido de su debut, el guitarrista explica que “respecto al EP ha habido una evolución muy clara. Lo notamos en el local de ensayo. Pasamos de hacer unas canciones que se podían acercar más al “tontipop” a ser una banda de rock con más peso. Y en este disco hemos intentado trasladar lo que hacemos en el local y los conciertos, obviamente ayudados por la magia de la producción. Pablo, Álex y Carlos han hecho un trabajazo”. El disco arranca con toda una filosofía de vida: “Todo sale mal”: Diana se ríe. (Fernando) “La idea era empezar el disco fuerte, enérgico. Lo que solemos hacer es contar cosas que nos pasan en el día a día. Todas las canciones se basan en experiencias nuestras, que son las de la gente normal. ‘Todo sale mal’ es eso: cuando tienes un mal día”. (Diana) “Pero es decirlo con humor, reírte de las situaciones que nos pasan. Es la tónica del disco”.
En cuanto a influencias compartidas, Ángel sostiene que “nos une la escena indie rock actual española, aunque algunos tiremos más al punk hardcore, otros a una cosa más emo, al folk… pero estamos muy contentos, porque a pesar de tener visiones y gustos distintos y venir de caminos un poco diferentes, el disco ha conseguido reunir nuestras cuatro personalidades: la parte más punk, la más emocional, la más popera y pegadiza… Estamos muy contentos de que todo haya encajado de un modo que igual no esperábamos”. (Diana) “A mí no me preocupaba esto a la hora de entrar en el estudio, porque somos una mezcla rarísima. Una especie de Britney Spears punky con purpurina [risas]. Y aun así, nos entendemos. El único problema es que somos muy cabezones. Nos cuesta ceder, pero nos queremos mucho”.
Carrera Blanca afronta con sorna y un fondo un poco amargo, problemas contemporáneos extendidos como la dependencia de las aplicaciones para ligar (“Club de escalada”), o el miedo a perderse algo (“FOMO”). (Diana) “’Club de escalada’ es una canción divertida que plantea si es posible enamorarse analógicamente en 2026”. Fernando añade que “sin perder la autocrítica, porque dice ‘Me borraré la app y me la bajaré’…”. En cortes como “Casi algo” hablan de amor con cierta ternura. (Diana) “¿Qué te voy a decir? [risas]. Es una situación por la que pasa casi todo el mundo, porque es muy complicado encontrar a alguien que busque lo mismo que tú y se quiera involucrar en lo que supone una relación, y que la conexión sea intensa. Creo que puede tocar mucho a mucha gente porque está a la orden del día”.
El trabajo con las voces ha sido importante, admiten. (Diana) “Nos apetecía jugar mucho con eso. Si te fijas, hay capas de voces por todas partes, coritos… y ahora Lucía y yo estamos viendo cómo lo hacemos en directo”. Una parte, la de tocar, que hasta el momento les ha resultado agradecida. Por alguna razón, sus canciones gustan en Francia. (Lucía) “No logramos entenderlo. Mi hermano estuvo en un pueblo y me preguntó por qué sonaba Carrera Blanca en las fiestas (risas)”. De hecho, el año pasado actuaron en el País Vasco Francés. Ángel lanza una reflexión agridulce. “Esto habla de esta industria de las plataformas. El algoritmo imprevisible es quien decide que tu canción sea escuchada o no. Se ha perdido mucha escena de conocer a las bandas porque vas a las salas. Ahora lanzas la canción y es un dado”. (Diana) “Cuando sacamos ‘Adulto funcional’ no éramos nada, y lo petó en números. Da un poco de rabia que la música dependa de un algoritmo. Y todo está ligado a redes sociales”. Dicho esto, son conscientes de que su banda se ha beneficiado de este entorno. Pero el disco lo han grabado para pegarse a la tierra. (Diana) “Yo no tenía intención de hacer un grupo, así que todo lo que venga dado, bienvenido sea. Nuestra idea es tocar un montón y comer en sitios ricos. Con eso somos felices”. (Fernando) “Es verdad que hemos tenido suerte, en el sentido de que desde el primer momento Carrera Blanca ha entrado muy bien a la gente, sobre todo en Madrid. Pero viene ahora un trabajo muy duro, tocar fuera y girar. Si hay que tocar ante cinco personas, estaremos contentísimos”.

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