El Puchero del Hortelano es ya historia, pero el que fuera su cantante y compositor Antonio Arco resiste como aldea gala, y se lanza con su apellido por bandera a editar un primer trabajo en solitario titulado “Uno” (Warner’16). Un disco que mantiene la esencia hortelana aunque restándole cierto deje sureño y llevando las letras a un terreno mucho más íntimo. En marzo y abril estará en gira por toda la península.

En una entrevista afirmabas que El Puchero había finalizado porque había ganas de innovar, de tomar caminos distintos. Sin embargo este “Uno” tampoco te ha salido radicalmente distinto. ¿Cuales serían para ti las principales diferencias entre tu proyecto en solitario y lo que hacías con El Puchero?
La principal diferencia entre uno y otro proyecto es que en ARCO las canciones son más fieles a como nacieron o fueron concebidas en mi cabeza; algo normal teniendo en cuenta que es un proyecto en solitario y que en última instancia yo he decidido que arreglos aportaban y hacían crecer el tema y cuales no, y que la máxima constante ha sido: menos es más. En el puchero, como es lógico en la dinámica de una banda yo componía las canciones pero los arreglos y demás decisiones artísticas eran fruto del consenso entre todos los miembros.

Imagino que cuando uno empieza una aventura en solitario debe haber una mezcla de sensaciones extraña. Por un lado está la ilusión de los inicios que en cierta medida te traslada a ese tiempo en el que empezabas en esto de la música, pero por otro lado hay un importante bagaje de 20 años de experiencia que provoca de entrada unas expectativas diferentes a las del principiante. ¿Cómo lo estás viviendo tú? ¿Cuales son los objetivos?
Lo estoy viviendo con mucha ilusión y con la tranquilidad de no querer ni tener que demostrar nada a nadie, con la fortuna de contar con un equipo que cree en Arco y que quiere acompañarme en este camino y con la alegría del que comienza a construir algo nuevo.

“Muchas veces me resulta más fácil decir cantando lo que me cuesta expresar de otra forma”.

Tus letras son muy personales y en ellas combinas costumbrismo con cierta actitud vital y un alto grado de honestidad. ¿Qué es lo que más destacarías de ellas?. ¿Cómo es el proceso a la hora de escribirlas?
Gracias. Escribí las letras de “Uno” en poco tiempo, tuve una avalancha de inspiración y las canciones para la primera demo salieron en un par de semanas, para la siguiente maqueta me tomé un poco más de tiempo, pero también fue del mismo modo, muy intenso, me acostaba tarareando y me levantaba con la urgencia de pillar lápiz y libreta para anotar lo que tenía en la cabeza.

¿Es “Mamá” una de las canciones de la que más orgulloso estás del álbum? Porque a mi personalmente es una de las que más adentro me ha llegado.
Me alegro, porque también es una de mis favoritas. Muchas veces me resulta más fácil decir cantando lo que me cuesta expresar de otra forma, esta es una de ellas. Musicalmente creo que es la canción en la que más he arriesgado y llevado al extremo el minimalismo que quería imprimir a este disco, hubo muchas tentativas de meterle este o aquel arreglo, pero a mi parecer no necesitaba nada más.

Una de las canciones más explícitas y duras es “Por la mañana y a la cara”. Imagino que si está dedicada a alguien en concreto no me lo vas a confesar en esta entrevista, pero ¿estoy en lo cierto? ¿es un recadito directo a alguien en concreto?
Así es, a más de uno o una… estoy en un punto de mi vida en que valoro mucho la sinceridad y las maneras de la gente que me rodea, y tengo poco aprecio a eso de que los borrachos siempre dicen la verdad; si toca nos emborrachamos y nos divertimos, pero las verdades las dejamos para mañana…

Otro tema muy explícito es “Alegato”. En este tema haces una interesante reflexión cuando afirmas que “Hay mucha rabia contenida y poca fe, hay una mecha esperando por prender” para luego añadir “que no sea la ignorancia exculpación”. ¿En qué estás pensando exactamente? ¿En la situación social y política en la que nos encontramos? ¿Cómo ves tú lo que está pasando no solo en nuestro país sino en las democracias occidentales?
En “Alegato” hago un repaso a como percibo esa situación en estos días, lo hago contándole a una mujer porque creo que ellas siguen siendo las grandes perdedoras de este juego y que aún hay mucho que hacer por la igualdad, o mejor dicho, por el equilibrio. ¿Los enemigos? el miedo, la apatía, el conformismo, la desidia…

Y ya para finalizar, si tuvieras que escoger una de las canciones del disco que mejor te define como persona ¿cuál sería y porqué?. Y si en lugar de definirte como persona fuera cómo músico ¿cuál sería?
Como persona creo que sería “Castillo de naipes”, intento mantener bien arriba el optimismo para poder esquivar los baches que te encuentras en la vida y levantarme cuando lo primero sea imposible; y si se trata de definirme como músico la canción podría ser “Equilibrio”, requisito imprescindible para mantener los pies en el suelo en este mundo y disfrutar plenamente de lo bueno que tiene esta vocación, que es mucho.