Afortunados en el juego…
Entrevistas / Clem Snide

Afortunados en el juego…

Enrique Ramos — 01-06-2005
Fotógrafo — Archivo

“End Of Love”, el quinto disco de Clem Snide (sexto si contamos con “Early Home Recordings”, de venta exclusiva en conciertos y en su página web) es otra vuelca de tuerca a su sonido. Más crudo y lleno de aristas, pero tan vivido, irónico y cercano como siempre.

Cuando uno piensa en la gente que apuesta su dinero en carreras de caballos suele imaginar a tipos como el Ozores de “El tigre de Chamberí” comiéndose sus papeletas después de una mala apuesta y habiéndose comido, previamente, medio sombrero de fieltro de su compañero de correrías. Es extraño imaginar al líder de Clem Snide, Eef Barzelay, de esa guisa, pero también era difícil imaginar que estaría entrevistándole por teléfono mientras miraba una carrera en la que había apostado un par de dólares. El número del caballo elegido (el ocho) sonaría varias veces durante nuestra charla en forma de silencios y gritos apenas contenidos. Pero antes y después del final de una carrera que debió ser de esas de morder cosas hablamos un rato de “End Of love”, el nuevo disco de Clem Snide y de cómo acabó sonando como suena. “Lo que afectó a las canciones fue más que nada el hecho de estar frustrado y enfadado cuando lo escribí. Las cosas no iban demasiado bien”.

"Creo que el hecho de hacer y el música y el deseo religioso vienen del mismo sitio"

Nada que ver con la dulce alegría de “Soft Spot”, uno de esos discos que querrías escuchar siempre acompañado. “Es que ´Soft Spot´ fue algo único para mí. Acababa de casarme y tener un hijo, ese era mi mundo en aquel momento, así que las canciones surgieron muy suaves y dulces. En este disco estaba enfadado y un poco asustado por lo que ocurría a mi alrededor, pero creo que todavía hay momentos románticos en ´End Of Love´ que puedes escuchar con tu novia mientras os besáis, os tocáis y esas cosas (risas), así que está bien, deberías hacerlo”. Otra de las diferencias respecto a su anterior disco es la compañía. Eef Barzelay se ha mudado a Nashville, hogar de Mark Nevers (miembro de Lambchop y productor del disco) y Paul Burch (miembro ocasional de Lambchop, cantautor y también colaborador del disco). “Hay gente que hace música que me encanta, como Lambchop. Cuando me di cuenta de que tenía a esa gente cerca, tocando en el disco, fue muy emocionante. ¡La voz de ´Made For TV Movie´ es la hija de Mark Nevers! También me gustan mucho Andrew Bird, Bonnie ´Prince´ Billy...”. Una compañía así debe afectar por fuerza a los precisos arreglos del disco. “Las canciones las acabamos en el estudio, por eso hay tantos músicos, la mayoría de los arreglos los hicimos rápidamente allí”. Ya que estamos, le pregunto por el precioso solo de guitarra de “Tiny European Cars”. “Ese es mi único solo de guitarra en el disco. Lo tenía en la cabeza cuando la compuse, así que simplemente lo grabé. No suelen hacerme cumplidos sobre mis solos de guitarra, así que gracias”. De nada. Otra de las marcas de fábrica de Clem Snide (“Soft Spot” es la excepción) es la mezcla entre cinismo y dulzura de modo que el resultado nunca es ni demasiado meloso ni demasiado distante. “Sí, algunas veces puedo ser muy cínico y dulce a la vez. Creo que la mezcla es interesante, la tensión entre las dos cosas. No sé muy bien cómo lo hago. Las palabras vienen juntas así mientras hago la canción. Simplemente suelo verlo mentalmente mientras compongo”. Así puede visualizar cómo sonarán, del mismo modo en que visualiza las canciones de otros dentro de las suyas, como en “Nick Drake Tape” o “Yimp/Yump Music”. “Intento visualizar las habitaciones de la gente que va a escuchar las canciones mientras las compongo. Algunas veces hay música en esa habitación que afecta a la canción que estoy escribiendo. A veces escribo sobre lo que pasa en esa habitación, sobre lo que se están haciendo los unos a los otros en esa habitación, sobre lo que piensan, sobre lo que no piensan... No sé si tiene sentido. Todas esas frases juntas son un poco misteriosas a veces, pero simplemente sigo mis instintos y es el oyente quien tiene que darle su propio sentido”. A veces esas habitaciones están llenas de referencias religiosas... “Estoy bastante fascinado por la religión. Es algo en lo que pienso mucho. Creo que el hecho de hacer música, o cualquier otro arte, y el deseo religioso vienen del mismo sitio. Me gusta usar imágenes religiosas en mis canciones porque tienen mucho peso. Pueden afectarte incluso si no eres una persona religiosa”. Por último, comentar la diferencia que solía haber entre sus discos y sus directos, empequeñecida en “End Of Love”. “Solemos ser más tranquilos en el estudio porque también prefiero escuchar discos más calmados en casa, pero estoy un poco cansado de ser tranquilo y ahora quiero ser un poco más rock´n´roll”. Por cierto, al final el número ocho ganó. “¡He ganado doce pavos!”.

Un comentario
  1. Superb intaomrfion here, ol'e chap; keep burning the midnight oil.

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