Lo de Skindred, el combo reggae metal de Newport (Reino Unido), es un caso misterioso. Desde épocas de Dub War, la banda anterior del cantante Benji Webbe, el grupo despierta el interés de los metaleros a los que les gusta salirse de lo establecido. En aquellos momentos, cada vez que tenía oportunidad, Max Cavalera de Sepultura los daba a conocer, incluso invitando a Webbe a participar en algún tema en el temprano catálogo de su banda Soulfly. Son décadas de carrera que se vieron premiadas con el éxito del disco “Smile” de 2023, aunque, como decíamos, Skindred es una banda que despierta dudas y certezas a partes iguales.
Con sus miembros pisando la sexta década de vida, resulta admirable el nivel de energía que tiene este “You Got This”, sobre todo en la excelente ejecución de Webbe. Su fama de frontman explosivo se traduce en cada uno de los tracks, convirtiendo el disco en un trabajo, no diría abrumante, pero sí que hay que estar en la vibra para disfrutarlo entero. Básicamente el andar de las pistas en nuestro reproductor de audio se podría regir por la máxima que reza “una de cal y una de arena”. El audio es efectivo y pirotécnico, bien logrado para lo que se espera de esta propuesta, vamos. Las canciones son redondas, pegadizas y súper directas siendo esto una virtud y un drama al mismo tiempo.
Atendiendo a la edad de los músicos, se podría pensar en la edad del público y quedarnos con la sensación de que el grupo subestima un poco el nivel de exigencia de sus seguidores en el sentido de que en 2026 no sabemos cuánta gente necesita temas (“You Got This”, “This is The Sound”, “Born Fe Dis”, “Do It Like This”) que –a nivel propuesta sonora, al menos– podrían ser caras B de Limp Bizkit en 1999. Luego aparecen otros intentos, algunos indescifrables, otros que llegan a buen puerto.
Dentro de lo indescifrable, es fascinante intentar saber cómo funcionan en el apartado de la mercadotecnia musical, porque “Can I Get A” es tan bobo como preciso. Más de lo mismo: “Broke” tiene un estribillo tan insulso que lo podría haber escrito Sugar Ray. Sin embargo “Glass”, uno de los pocos registros reggae del disco comienza a otro nivel, recordando incluso a incursiones de los Bad Brains de “God of Love”. Acto seguido, “Big Em Up”, todo un dancehall-metal, también levanta algo la vara, sin ser inolvidable. El final es digno con la potencia de “My People” y el final de “Give Thanks” es soleado, californiano y sonso, pero ¿a quien no le gusta el bacón con sirope de arce?
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