Dos buenas y grandes tazas
Conciertos / Primavera Sound

Dos buenas y grandes tazas

8 / 10
Don Disturbios — 14-06-2022
Empresa — Primavera Sound
Fecha — 11 junio, 2022
Sala — Parc del Fòrum, Barcelona
Fotógrafo — Christian Bertrand (foto portada) (Todas las fotos cedidas por la organización)

Los rituales están ahí para cumplirse. Y así finalizó el Primavera Sound de este año, con la ya clásica sesión de Dj Coco y buena parte del staff del festival bailando y celebrando sobre el escenario. Un punto final en el que la tensión acumulada –este año más que nunca– se liberaba por fin a pesar del cansancio acumulado. Atrás quedaban dos intensos fines de semana largos en lo que ha cabido de todo y, aunque el balance solo cabe tildarlo de histórico al haber batido todos los récords imaginables (número de actuaciones y escenarios, asistencia de público, duración, volumen de negocio...), no es menos cierto que el festival nunca había recibido tantas críticas y se había colocado con tanta intensidad en el centro de la diana de usuarios, medios internautas y sabelotodos.

Tranquilos. No vamos a intentar analizar aquí el motivo de tanta inquina. Somos una publicación que escribe sobre música y es en eso en lo que nos centraremos. Pero no podemos obviar algunos hechos que sucedieron y que han provocado reacciones en algunos casos justificadas, en otras exageradas y, en otras, sin duda interesadas.

A estas alturas ya todos tendréis noticias del problema que se produjo en las barras el primer día de actuaciones en el Fórum. Y es cierto. Fuimos testigos y víctimas de que ese jueves 9 de junio hubo una serie de errores y las colas para lograr una bebida se prolongaron por más de lo humanamente soportable. Pero también es justo reconocer que la organización supo reaccionar y el resto de días la cosa funcionó como siempre de forma correcta. Cabe destacar también que, a falta de datos oficiales, la sensación que todos tuvimos es que la afluencia de público de otros países era mayor que nunca, lo cual generó cierta sensación de que el festival vuela al margen de la ciudad y de sus gentes. Luego está el tema de la cifra de asistentes y de lo inabarcable del espacio y –sobre todo– de la programación. En este punto cabe apuntar que no estamos acostumbrados a ver un espacio como el del Fòrum con tanta gente y que costó  habituarse a los multitudinarios flujos de personas. Es cierto, pero al mismo tiempo quejarse de que es imposible abarcar todo lo que el Primavera Sound ofrece me resulta tan infantil que no requiere réplica. No existe festival de estas dimensiones y con tal afluencia de público que pueda ser abarcado. Pretenderlo es toda una ingenuidad a estas alturas.

Por último están esos pequeños detalles que uno considera que siempre pueden mejorarse y otros mayores que resultan del todo inevitables al escaparse del alcance de la organización. Entre los primeros, el situar tan cerca la carpa Boiler Room del escenario Plenitude –debo reconocer que me puse de mala leche al intentar disfrutar sin éxito del concierto de The Weather Station entre tanto bombo–. Entre los segundos, las limitaciones de sonido de los dos escenarios más multitudinarios y cómo puede cambiar la percepción del mismo concierto dependiendo del lugar en el que te sitúes. Y, por último, el olor a basura quemada que emana de la chimenea de la central de ciclo combinado de Sant Adrià de Besòs y que no ayuda a generar una percepción del todo positiva no ya del festival en si, sino de la propia ciudad. Aunque, eso sí, el paisaje que se divisa desde la Placa Solar parece una localización digna de Blade Runner con muchísimo encanto. Es cuando nos centramos exclusivamente en lo positivo, y en todas las posibilidades que ofrece el Primavera Sound en Barcelona, cuando llegas a la conclusión de que el festival es imbatible y único en su especie.

Little Simz- Foto Christian Bertrand

Año tras año se hace más evidente que el Primavera Sound se ha convertido en realidad en la posibilidad de elegir entre tres festivales en uno. Está el que se desarrolla en el espacio que hay entre las chimeneas y la playa, centrado en los sonidos urbanos y la electrónica. Después tenemos el que nos encontramos solo llegar al festival, con grupos de categoría media y baja del cartel. Y por último tenemos el que se lleva a cabo en la zona que popularmente se ha bautizado como “Mordor” –aunque este año el espacio estaba enmoquetado y resultaba mucho más acogedor– que ofrece las actuaciones de las estrellas más mediáticas, incluyendo por supuesto a los cabezas de cartel. Una división que te obliga a elegir en qué festival quieres estar a no ser que busques acabar agotado de tanto desplazamiento y de la marea humana arriba y abajo. Por eso, quienes hemos ido este año, hemos visto festivales totalmente diferentes. Unos te hablarán de la consagración de Dua Lipa, otros de lo catártico del bolo de Tropical Fuck Storm y otros de lo divertida que resulta CMAT y su country irlandés de andar por casa. Así que este año y, a diferencia de otros, no vamos a engañar a nadie intentado venderle que hemos sido bendecidos con el don de la ubicuidad y presenciado lo mejor del festival. Es más, hay que reconocer que en algún momento nos hemos llevado más de un chasco con el típico bolo hecho para cubrir el expediente. En ese apartado me viene como ejemplo a la cabeza el decepcionante bolo de Hurray For The Riff Raff, o absolutamente imposible que me resultó, al llegar tarde, situarme en una posición de privilegio que me permitiera disfrutar en condiciones óptimas el bolo de Little Simz en un espacio, el escenario Cupra, desbordado por el poder de convocatoria de la inglesa en su segunda visita al festival.

Finde fiesta con Dj Coco - Foto de Eric Pamies

Si, llegados a este punto, quieres saber qué te deparó tu banda favorita, aquí tienes un listado parcial de diversos artistas que pasaron por el festival dispuestos por orden alfabético.

A. G. Cook
Más allá de lo que podría haber sido una súper sesión DJ, el espectáculo de A. G. Cook en el Primavera certificó el enorme genio generacional que es, que todos pensábamos, y que se ha construido a sí mismo. Nos voló la cabeza desde el principio y nos asfixió con su gran "Xxoplex" para luego dar paso a Rihanna y dejar volar a Charli XCX por ahí. Entre lo mejor, verle deslizarse con soltura sobre el escenario con sus grandes hits de "Apple" y explotar su parte más vocal como nos merecemos. Pura brillantez pop generada por una mente maravillosa con gafas. Álex Jerez

Angèle
Fui a ver a Angèle con el morro torcido por perderme la última mitad de Tame Impala pero ella terminó el concierto ganando a un nuevo fan. La artista que es mucho más el featuring de Dua Lipa en “Fever” demostró ser toda una headliner en un set de pop muy fino y profesional. Álvaro Tejada

Antònia Font
Si alguien dudaba de que los mallorquines pudieran no estar en forma de las circunstancias en este retorno, que se saque la idea de la cabeza. No se han reinventado, eso es cierto, pero a la hora de dar forma a un concierto de hits para su público no erraron el tiro ni un milímetro. Cayeron algunos temas nuevos, pero tanto dio porque la gente los coreó como si llevasen años escuchándolos. Próxima parada Sant Jordi. Martí Viladot

The Armed
El año pasado, The Armed afinaron al máximo su propuesta con el que es su tercer largo con una discográfica detrás, “Ultrapop”, un disco en el que su fiereza sonaba caótica y cuidada al mismo tiempo, con la melodía echándole un pulso a la brutalidad. Y si queríamos brutalidad, en el Primavera Sound nos dieron dos tazas, pero rebosantes. Caóticamente controlados, sudando testosterona a litros, comportándose como un puñado de bestias furiosas desde el primer minuto, fue un placer encontrarse con un concierto que se moviera en unas coordenadas tan distintas a las del resto del cartel. Joan S. Luna

Beck
Beck Hansen es una estrella. Quizás no lo parezca, pero nació para esto. Porque solamente una estrella puede salir victorioso tanto al sacar adelante un medley de éxitos como al enfrentarse a la audiencia con la única ayuda de una acústica o incluso al interpretar algunas otras canciones que distan mucho de estar escritas para el disfrute de las masas. Y él salió, así que poco más que añadir. Enrique Gijón

Brittany Howard
Para mí fue uno de los bolos del Primavera y me resulta curioso que no haya sido uno de los más comentados. Brittany Howard, arropada por una banda numerosa y dos solventes coristas, convocó con éxito el espíritu de Aretha Franklin y se marco un correoso show a base de soul, gospel y rock demostrando su excelente forma vocal en temas ganadores como “Stay High” o esa versión final de “Revolution” de la que la mismísima Nina Simone se mostraría muy satisfecha. Ya estoy pidiéndole a los Reyes de Oriente que vuelva en formato sala y nos deje exhaustos en un show de dos horas. D.D.

Caroline Polachek
Oír los canticos de una sirena que habita su propia luna no pasa cada día. Pero si ves a Caroline Polachek sobre un escenario puedes experimentar eso y mucho más. Hipnótica y embriagadora, baila por mundos de ensueño con una voz perfecta. Abre una puerta, tras otra puerta, tras otra puerta y te hace cantar sin descanso. Sabe cómo dar donde duele, pero nadie quiere irse. Un concierto que fue un baho que la coronó como una de las mejores voces, artistas y hadas del momento. Eva Sebastián

Celeste
El concierto de Celeste nos sirvió para constatar un par de cosas. Por un lado que la cantante posee de una voz peculiar que sabe explotar, aunque por momentos exhiba cierta bisoñez en la forma de moverse por el escenario. Una falta de aplomo que compensa con una gran presencia escénica que no acaba de explotar del todo. Algo parecido sucede con su set de canciones donde unos pocos temas, la dulce balada “Strange”, “Tonight Tonigh” y ese hit incontestable que es “Stop This Flame”, destacan mucho sobre el resto. Hay mimbre para hacer un buen cesto, pero falta mucho trenzado hasta llegar a la altura de referentes como Gloria Gaynor. D.D.

Charli XCX
Cuando Charli XCX va a por algo, va por todo lo alto. Por eso, al plantear un álbum en el que mata a la gurú del hyperpop para renacer en una diva oscura del pop, su directo no iba a ser menos. Escenario principal, transparencias, encaje y pedrería, dos bailarines y coreografías para sustituir sus saltos de ravera. La primera aparición junto a Rina Sawayama para cantar “Beg For You” y “Crash”, durante una hora en el Primavera solo se escucharon bangers. Eva Sebastián

CMAT
El bolo de la irlandesa fue una de esa pequeñas sorpresas que por simpática te deja un excelente sabor de boca. Con un vestido de vaquera dos tallas más pequeño y una total falta de complejos, CMAT salió con ganas de liarla y desplegar, de paso, ese sentido del humor del que hace gala en sus canciones. Si encima le añades que cuenta con temas tan irresistibles como “I Don't Really Care for You”, “Nashville” o esa coreada por el público “I Wanna Be A Cowboy, Baby!” con la que se despidió, ya tienes el show perfecto para iniciar una larga velada festivalera con una enorme sonrisa. D.D.

Drain Gang
Si creéis que la energía de los sadboys2001 era de Europa aseada es porque no pisasteis el bolo de la Drain Gang. Una explosión. Internet nunca se había sentido tan real ni sudoroso. Sus tres integrantes volvieron locos a cualquier creador de deep memes y estallaron por todo lo alto, convirtiendo toda la pista en un pogo contenido cuando sacaron a Yung Lean a acompañarlos. Eva Sebastián

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba
Suena a topicazo, pero a día de hoy Derby Motoreta son una máquina de rock perfectamente engrasada. Una máquina de un rock que a veces trae a la cabeza el legado del rock andaluz de los setenta, pero que a la primera de cambio se ha dejado llevar por el hard rock británico también de aquellos días. Su actuación supo a poco y nadie quería irse de allí después de “El salto del gitano”. Enrique Gijón

Dua Lipa
El trono del pop ha sido desbancado por Dua Lipa con tan solo veintiséis años, consiguiendo reunir en uno de los escenarios principales a prácticamente todo el Primavera Sound. Su secreto: una sucesión non stop de temazos apta para todos los públicos. Y eso que, apenas unos días atrás, había agotado todas las localidades de su concierto en el Palau Sant Jordi. Álvaro Tejada

Él Mató A un Policía Motorizado
Los argentinos lo intentaron e incluso por momentos lo lograron, pero al final prevaleció el regustillo de que no era ni la hora, ni el lugar, ni tampoco el evento más propicio para ser degustados. Es posible que los privilegiados que asistieron a su concierto en la pequeña sala Sidecar durante el resto de la semana, tengan una percepción muy distinta de ello, pero es que hay grupos a los que por estatus eventos como este le hacen un flaco favor. Es aquello tan manido de ¿qué prefieres ser: cola de león o cabeza de ratón? En el Primavera fueron los primeros, en cualquier otro festival de nuestro país serían lo segundo sin ningún atisbo de duda. D.D.

Ela Minus
La clandestinidad del escenario parcking puede llegar a ser mágica si la orquestra el artista adecuado. Combinada con “Acts Of Rebelion” (20), resulta catártica. Ela Minus fue un duendecillo que habita en los sistemas de sonido de clubs como Wilde Renate, y convierte cada beat en un paso de baile subversivo. Una pista sanadora. De DJ a predicadora punk, se abalanzó sobre su público. Su set hizo sentir a cualquiera que el mundo nos pertenecía, que la noche era nuestra y que el cambio era posible. Eva Sebastián

Fred Again..
Fred Again.. actuaba dos veces en el festival, y teniendo en cuenta que asistí al segundo de los conciertos (escenario Plenitude, 22:35 horas) no quiero ni imaginarme cómo debió responder el público al primero de los shows (escenario Cupra, 00:45 horas). Porque al británico no le intimidó para nada la hora y combinó su cara más emotiva y melancólica con arrebatos bailables que disfrutó tanto como el público que tenía frente a él. Con el apoyo de otro músico, se creció y justificó sobradamente la enorme cantidad de gente que había ido a verle. Joan S. Luna

Ferran Palau
Lo último que pensé antes de que Ferran Palau y su banda iniciasen su primer concierto en el festival de este año es que aquel escenario era enorme para un artista cuya propuesta es casi de miniatura. Lo primero que pensé después de que Ferran Palau y la banda acabasen el concierto es que enorme, en realidad, es Palau y que David venció a Goliath sencillamente cargándose de valor. Joan S. Luna

Fontaines DC
No es que Fontaines DC hayan crecido, es que están en constante crecimiento. Cada día suenan mejor y hemos descubierto ya que aquella actitud que, en sus inicios, se confundía con desidia o timidez es en realidad una provocación constante a la que el público responde muy bien. Por eso, tras verles una vez más en concierto, a nadie le extrañó el puesto que ocupaban en la parrilla del día en que tocaban. Joan S. Luna

Gorillaz
A día de hoy, Gorillaz son Damon Albarn por encima de cualquier otro concepto. Atrás han quedado las sorpresas, que tampoco las hubo en estos dos conciertos. Confirmamos lo que ya sabíamos y acabamos de decir, que Albarn se ha convertido –para lo bueno y para lo malo– en un artista total al que podrían acompañar veinte músicos o cuatro monigotes animados y siempre sería igual de efectivo. Pero en un concierto largo también queda a la vista el desequilibrio entre los hits de Gorillaz –los menos– capaces de levantar el concierto casi por sorpresa y las canciones sólidas –las más–, pero a las que les falta un plus para que una noche entre amigos con Damon y De La Soul sea una noche memorable. Enrique Gijó

Hurray For The Riff Raff
Era la primera vez que Alynda Segarra pisaba nuestros escenarios y personalmente tenía muchas expectativas puestas en su directo. Por ese motivo el grado de decepción fue mayor todavía. Nada acabó de encajar en su bolo. Ni el set elegido, ni el público que parecía estar haciendo tiempo para Lorde, ni tampoco unas ganas por parte de la vocalista que se fueron diluyendo como un azucarillo. Una verdadera lástima teniendo en cuanta lo caro que resultará verlos en el futuro por estas latitudes, y máxime si la sensación que persiste tras verlos es de su mejor época forma parte del pasado. D.D.

Idles
Va pasando el tiempo e Idles siguen ahí. Y no solamente eso, mantienen un estado de forma envidiable y una energía en sus directos que les convierte en una banda grande. No importa si tocan en un escenario mediano, uno chico o uno de dimensiones monumentales, porque lo hagan donde lo hagan nunca van a salir mal parados. Y diría que, esta vez, Joe Talbot ejerció incluso más que nunca de tatuado maestro de ceremonias capaz de dejarnos sin aliento, de obligarnos a brincar o incluso de corear el “Wonderwall” de Oasis. Joan S. Luna

Jehnny Beth
La francesa Jehnny Beth, cuyo debut discográfico al margen de Savages apenas tuvo recorrido en directo por culpa de la pandemia, derrochó voz y carisma, aunque el ropaje industrial algo tosco (con ritmos sintéticos y una reveladora versión de Nine Inch Nails) la colocó al filo del abismo, a veces con riesgo claro de despeñarse. En todo caso, no se le puede reprochar actitud a una artista única que no rehúye el riesgo, sino todo lo contrario. JC Peña

Jenny Hval
No es fácil mantener al público del Auditori despierto durante la hora de la siesta. Pero Jenny Hval lo logró sin esfuerzo y la charla adecuada. Como un viaje onírico, nos encandiló y divirtió a todos. Como quien abre la mente y el corazón a algo mejor, su particular universo de “Classic Objects” (22) logró hacernos ascender a todos y sentir la catarsis de “Jupiter” o la tranquilidad revolucionaria de “Freedom”. Ni su jet lag impidió que ofreciera un concierto para el recuerdo. Eva Sebastián

Jessie Ware
Nunca pensé que en el Primavera se podría transmitir la energía de la música disco como lo hizo Jessie Ware. Todo lo que no fue capaz de dar Dua Lipa, lo hizo ella. Durante poco más de una hora, la británica nos invitó a todos, concretamente gays & gals, a sumergirnos en nuestro propio club privado, donde el deseo y el hedonismo se volvieron palpables con la ayuda de un par de coristas, coreografías que se sentían tan orgánicas como el respirar y un látigo. Eva Sebastián

Jorja Smith
Otra de esas artistas que repetía en ambos fines de semana del festival, aunque yo solo tuve la oportunidad de verla en el primero de ellos. Y vaya, me faltó un poco de todo y en cierta medida me vino a confirmar algo que ya me sucede con la escucha de sus discos y es que, me da la impresión de que, a Jorja Smith le falta ese plus que convierte un buena voz en una de prodigiosa y una buena interprete a otra magnética. No hubo química y sus canciones tampoco sonaron con el grado de sutileza que se les debe exigir. En definitiva esperaba mucho más de ella. D.D.

Kacey Musgraves
Menudo viaje estelar poder ver a Kacey en concierto. Divertida, hipnótica, sexy, carismática y brillante como una rosa roja recién cortada. La estrella salió al escenario en su primer festival post pandémico, y su primera visita a España de la historia, para hacernos soñar con un repertorio intachable y una puesta en escena de diez. Dividió el peso del show entre "star-crossed" y "Golden Hour", para darle a los fans todo lo que necesitaban. Nos hizo derramar alguna que otra lágrima con sus baladones y terminó lanzando los tacones por los aires para bailar y darlo todo descalza sobre el escenario. Vuelve pronto, por favor. Álex Jerez

The Linda Lindas
Las jovencísimas The Linda Lindas vendrían a ser un cruce entre Mourn y The Donnas, además de la confirmación de que hay futuro para la música de guitarras y para los grupos de punk pop. Les falta rodaje, pero a su edad ya querrían muchos y muchas tener ese repertorio, ese gracejo y esa frescura. Enrique Gijón

Little Simz
Era el gran momento de Little Simz en el Primavera. La hora de que Simbi confirmara que aquel pequeño concierto en el festival de 2019 formaba parte del pasado. Y, por supuesto, así fue. Salió para firmar uno de los mejores shows del primer fin de semana del festival llenando el Cupra hasta la bandera y lanzando versos como una Diosa. Aunque "Sometimes I Might Be Introvert" fue el rey de la cita, también tuvo su momento para darle a temas como "Venom" o "Boss" la cantidad de público que se merecían. Bailamos como nunca, hicimos grandes amigos entre el público, generó un efecto de comunidad que ningún otro logró en el festival. Pero, sobre todo, nos sentimos unos privilegiados de ver en directo semejante talento y tan bien aprovechado. Álex Jerez

Lorde
Con una propuesta minimalista, pero tremendamente eficaz, la artista se ganó a todos y defendió la esencia de su Solar Power” como se merecía. Inundó a los fans con ese aura de Woodstock que tienen temas como "Secrets From A Girl" o "Mood Ring". Nos volvió a dejar boquiabiertos con el talento que acumulaba "Pure Heroine". Y, por supuesto, nos invitó a soltar una lloradita con "Liability" y a recuperarnos después del dolor entregándonos a la pista con "Supercut" o "Perfect Places". Todo esto sin olvidar sus discursos motivacionales constantes y su increíble atención al público. Impecable. Ah, y versionó a Bananarama. Álex Jerez

Manel
La verdad, no sé qué me queda por decir de los actuales directos de Manel. No hay nadie como ellos por estas tierras. Pero sobre todo no hay nadie que haya sido capaz de evolucionar en la forma en la que ellos lo han hecho. Nunca han elegido el camino fácil y se lo agradecemos mucho no, muchísimo. El amateurismo bien entendido de sus inicios ha dado paso a un espectáculo sólido y que les dignifica. Joan S. Luna

Megan Thee Stallion
Ver a Megan en directo siempre es un privilegio. Y mucho más cuando te puedes colar hasta la primera fila para acabar volviéndote loco con sus coreografías y su twerk. Como esperábamos, la estrella salió al escenario para comerse el mundo y enamorar a todos con su increíble personalidad. Pero, también estaba decidida a soltar bloques de versos con una facilidad que pusiera en su sitio a todos aquellos que la consideran una figura menor de género. Rápida, irónica, directa y muy divertida. Por allí voló "Freak Nasty" de su "Tina Show", soltó la gran "Thot Shit" de su última mixtape o empezó a colacar ya clásicos como son "Captain Hook", "Body" o "Savage". Real hot girl shit. Álex Jerez

M. I. A.
De los mejores conciertos que le hemos visto a Maya en todas sus visitas a España, a pesar de que el sonido del festival no estuviera a la altura. Aunque una vez más, como siempre, la estrella estuviera completamente focalizada y centrada en su arte. En esta ocasión, sí que sentimos una intención de ser mucho más cercana con el público, atenta y generar un show redondo. La apertura con "Born Free" (del infravalorado "MAYA") ya nos dejó en lo más alto. Pero, lo mejor estaba por llegar: "Gallang", "Borders", "Bring The Noize", "Y.A.L.A"... Y hasta ese flojo nuevo single que es "The One" y que ella consiguió levantar en directo con toda esa iconógrafía cristiana que ahora tanto le representa. La vimos arrodillarse frente a la cruz y santiguarse; invitó a un nutrido grupo de cantantes catalanas, sampleó "Bulerias" de Rosalia en más de una ocasión y hasta mezcló "Paper Planes" con "Royals" de Lorde y "You Need To Calm Down" de Taylor Swift. Álex Jerez

Napalm Death
La edición de este año del Primavera Sound no fue la mejor para las bandas extremas. Más fuera de lugar que nunca, los británicos defendieron como pudieron su propuesta, cada día más hardcore, pero también menos certera y arrolladora que antaño. Han tenido muchas noches mejores, y ahí estuvimos para recordarlas. Joan S. Luna

Nick Cave & The Bad Seeds
Palabras mayores. Todo lo bueno que hayas podido leer hasta le fecha del bolo de Nick Cave y sus Bad Seeds en el Primavera es cierto y no podemos más que corroborarlo. Dos horas de elegancia, presencia magnética y grandes pasajes instrumentales con una mayor deriva hacia el gospel por el apoyo vocal de los coristas que lo acompañan. Además le puso muchas ganas en ese empeño en el que se haya inmerso y que consiste en exorcizar todos sus demonios internos sobre un escenario, llegando a una catarsis sonora que te atrapa. Así que poco mas que añadir que no se hay escrito ya. Hay que experimentarlo para captarlo en su justa medida. D. D.

Parquet Courts
Parquet Courts dieron rienda suelta a su lado más bailable y festivo: una elección muy acertada por parte de los neoyorquinos, cuyo estupendo último disco sirvió de punto de partida para ir intercalando perlas de ese punk pop inteligente, desaliñado y muy de Brooklyn con el que se ganaron a un público que no paró de mover el esqueleto. Joyas como “Walking At A Downtown Pace” o “Wide Awake” sonaron todo lo funk que podían sonar. JC Peña

Phoenix
Los franceses debieron ser los primeros sorprendidos al cerciorarse de que podrían pegarse un verdadero baño de masas en uno de los escenarios más magnos del festival y a una hora propicia para el desenfreno. Y lo cierto es que aprovecharon de lleno la oportunidad que les prestaba el Primavera para volver a recuperar sensaciones de grupo grande, que no edita disco desde hace un lustro y cuyos laureles se remontan incluso más lejos. Sabedores de ello, salieron a convencer desde el minuto uno (empezaron con un as ganador como “Lisztomania”), sustentados por un magnífico juego de luces tridimensional que combinaba a la perfección con su música, en un set en el que no faltaron temas clásicos como “Lasso”, “Rome” o “1901”, pero tampoco ese magnífico nuevo single titulado “Alpha Zulu” que hace prever un buen disco de retorno. Como curiosidad destacar el paseo de su vocalista Thomas Mars por entre el publico que lo alzó y lo llevo en volandas de nuevo hacia el escenario. Don Disturbios

Rigoberta Bandini
Hay algo en el directo de Rigoberta Bandini que no me convenció para nada, y es ese exagerado y hasta cierto punto impostado desenfreno con el que ella y su banda encaran su set y que acaba por convertirles en una parodia de sí mismos. Alguien de confianza debería asesorarles para que rebajaran las revoluciones de su show y depuraran mucho más su puesta en escena (un cuerpo de baile no garantiza nada, sino hay una coreografía detrás que aporte sentido). También es verdad que, a pesar de contar con temas ganadores (“Perra”, “A ver qué pasa”, “In Spain We Call It Soledad”), su cancionero es muy dispar y todavía en desarrollo. Igual el que las cosas estén sucediendo tan rápido a su alrededor no ayuda a que acierte a tomar el camino correcto. Ahora hay que enderezar el rumbo y pensar en el futuro para no convertirse en algo tan efímero como la canción del verano. D.D.

Rina Sawayama
A la japonesa afincada en Londres no la pillamos en el Fórum sino en la jornada inaugural en el Poble Español. Y aunque su show resultó tan solvente como entretenido, gracias a los temas de su largo homónimo de 2020, no es menos cierto que presentarse tan solo con un batería y una guitarrista como músicos y llevar todo lo demás pre-grabado, le restó bastante lustre a su propuesta que acabó convertida en un gran karaoke. Le faltan muchas millas de recorrido para situarse a la altura de otras divas-pop como Dua Lipa que, a esa misma hora, estaba volteando el Palau Sant Jordi a tan solo unos escasos centenares de metros de distancia. D.D.

Rolling Blackouts Coastal Fever
Lo de los australianos es solvencia asegurada con mayúsculas. Un saber hacer que pocos grupos pueden emular en el panorama indie-pop actual. Dan esa sensación tan sobrada de ser capaces de ofrecer un buen concierto bajo cualquier circunstancia adversa. Es como si la dificultad no fuera con ellos. La banda sale, pisa el acelerador y no te bajas de su montaña rusa de guitarras afiladas durante una intensa hora de buenas canciones de las que “The Way It Shatters”, “Cars In Space” y la ganadora “French Press”, con la que finalizaron su set, son un claro ejemplo. D.D.

Sen Senra
Es posible que programar al gallego en el escenario Binance fuera demasiado. Es posible, pero no fue un error. Porque al margen de que tuviera mucha competencia a esas horas y que su propuesta no sea para un sábado a las dos y pico de la noche Senra supo como ofrecer un show a la altura. Cuidado y efectivo, discreto en su espectacularidad y un ejemplo más de que nuestros artistas pueden hacerle la guerra a cualquiera por ahí fuera. Martí Viladot

Sharon Van Etten
Sharon Van Etten llevó al escenario el lado más inmediato del espíritu de su nuevo disco, en el que lleva a buen puerto marcadas influencias de oscuro pop sintético: empezar con la majestuosa “Headspace” fue toda una declaración de intenciones en un concierto en el que la norteamericana dio toda una lección de buen gusto melódico e intensidad melodramática bien entendida, con una banda que arropó su voz expresiva. JC Peña

Shellac
De Shellac a estas alturas se puede afirmar que sólo podrían dar un mal bolo si se lo propusieran. Salieron tímidamente embozados en sus mascarillas, pero al segundo de ponerse a tocar el sonido crudo y abrasivo marca de la casa pone al público en trance con joyas de post-hardcore asilvestrado marca de la casa como “Copper” o “Windwalker”, que generan un pogo desatado revelando de nuevo a tres músicos con una capacidad de compenetración fuera de serie. Primavera a Primavera se justifica su residencia en el festival. JC Peña

Slowthai
Nadie le puede negar a Tyron que tiene entre manos un repertorio de hits enormes para convertir su show en una espiral de la que no salir jamás. Algo que, por otro lado, no paraba de potenciar canción tras canción incitando a la masa a explotar sobre la pista. En las primeras filas, fans con mensajes en letra grande escritos en sus móviles pidiendo al rapero que les escupiera en la boca (algo que claramente dejó de hacer por la pandemia) y fieles que se cantaban todos los versos sin apenas respirar. Lo peor: que no terminara el concierto solo con sus calzoncillos míticos de Slowthai encima del escenario. Lo mejor: que siga defendiendo "TN Biscuits" y ese cierre con “Doorman” acompañado de la guinda del bailecito al ritmo de "Barbie Girl" de Aqua. Álex Jerez

Squid
Resulta difícil hacerse una idea exacta de qué tipo de grupo es Squid. Su propuesta se sitúa entre tantos mundos distintos que resulta complicado pillarles el paso, algo que se soluciona escuchando las canciones de su fantástico “Bright Green Field”. Y su directo no iba a ser una excepción. El post que podamos poner frente a cualquiera de los géneros que tocan no desentona lo más mínimo. Sonaron de maravilla aunque, cuando te despistabas un segundo, se habían ido por las ramas y andaban enfrascados en desvaríos instrumentales que, por suerte para todos, iban a parar a alguna de sus robustas canciones. Joan S. Luna

The Strokes
Escuchar en directo “The Adults Are Talking” es toda una experiencia que hay que vivir una vez en la vida. Este año, The Strokes sí pudieron tocar por fin en el segundo fin de semana con las ganas acumuladas de su cancelación en el primero. Las expectativas no fueron traicioneras en este caso. Álvaro Tejada

Tame Impala
La banda de Kevin Parker repetían actuación en el segundo fin de semana del festival y volvieron a demostrar por qué, pese a ser un grupo que muchos olvidan mencionar cuando se hace un listado de grandes de los dos mil, se han ganado a pulso el ostentar su derecho a ser cabezas de cartel de un festival como Primavera. Y lo hicieron a base de dos elementos clásicos de su puesta en escena: un espectacular juego de luces circular sobre sus cabezas; unas proyecciones muy adecuadas para su propuesta y un set de canciones imbatible en el que no faltó “Elephant”, “Let It Happen” o “The Less I Know the Better“. Además en el primero de sus pases y ante la baja causada por Covid de The Strokes ese mismo día, no dudaron en marcarse una versión del icónico “Last Nite” para dar inicio a su ronda de bises ante el regocijo del personal. D.D.

Tropical Fuck Storm
Tropical Fuck Storm ofrecieron uno de los conciertos más catárticos y crudos del festival, con una banda pletórica engrasada al milímetro. Si Gareth Liddiard y sus guitarras desquiciadas están en permanente estado de gracia, sus tres compinches salieron también con el cuchillo entre los dientes. El resultado fue demoledor, como no podía ser de otra forma, con picos abrumadores como su incendiaria interpretación de “You Let My Tyres Down”, e incursiones en el dub salvaje y los paisajes marcianos que les hacen únicos. Brutal. JC Peña

Tyler, The Creator
Hemos tenido la suerte de ir siguiendo el crecimiento de Tyler, The Creator con cada una de sus visitas al Primavera Sound desde que vino con Odd Future hace ya mucho tiempo. Pero lo que vimos esta vez fue mucho más allá. El mejor show, la mejor escenografía y un artista consolidado que ha crecido más de lo que podíamos imaginar. No sé si fue el mejor concierto que le he visto, pero si no estuvo muy cerca. Enrique Gijón

Viagra Boys
Si lo que querías era un concierto divertido, eso es lo que ofrecieron los suecos más malcarados del momento. Bromearon sobre infinidad de cosas –desde describirse como los auténticos Swedish House Mafia hasta regocijarse en la cogorza de la noche anterior o la panza cervecera de Sebastian Murphy, su vocalista–, pero a la hora de tocar y desarrollar su concierto no se andaron con bromas. Con ninguna. Joan S. Luna

The Weather Station
Solo puedo calificar el show de los canadienses de decepción dolorosa. Y es que eran muchas las expectativas que tenía puetas en su concierto y acabaron con cada una de ellas. No acompañó el espacio (ya he comentado antes que el chumba-chumba de la carpa adyacente se colaba con insultante insistencia), tampoco lo hizo el deslavazado sonido de la banda y, aunque hubo voluntariedad por parte de la banda, fueron incapaces de invocar la magia que Tamara Lindeman sabe desplegar en sus discos. Habrá que esperar a otra ocasión más propicia. D.D.

Wet Leg
Aunque podríamos simplificar sobremanera, Wet Leg son muchas cosas enfrentadas a la vez. Son una banda actual, pero al mismo tiempo son una banda de indie de los noventa más bien ortodoxa. Son un grupo de guitarras y son un grupo en el que las melodías lo son todo. Su directo es fresco y divertido, pero de momento evidencian que son dos bandas en una. Por un lado Rhian Teasdale y Hester Chambers, por el otro la que conforman sus tres acompañantes, unos segundones de lujo que deben estar ahí para que Rhian y Hester se lo pasen en grande actuando. Nosotros lo pasamos relativamente bien, pero ellas dos se lo pasaron mucho mejor bailando, cantando, bromeando y tocando cuando les apetecía. Joan S. Luna

Yo La Tengo
Yo La Tengo han sido siempre favoritos del festival, y dieron un concierto soberbio. Puede que un escenario de estas dimensiones no sea el mejor lugar para disfrutar en las distancias cortas de su pop intimista y elegante que revela un conocimiento enciclopédico de la historia de la música, pero el veterano trío de Hoboken volvió a ganarse nuestros corazones con interpretaciones hipnóticas y sublimes de maravillas del (indie) pop atemporal como “Autumn Sweater” o la gloriosa “Tom Courtenay”. JC Peña

Yung Lean
Yung Lean es el amigo online europeo de todos los deprimidos y enganchados a la oxicodona de Internet. Así que la avalancha que lo desvirtualizó al abrir con “Bliss” su concierto en Razz, se sintió como un abrazo trapella entre dos colegas que saben que van a liarla. Oscuro, con traje, maquillaje de payaso y luces rojas, reafirmo los motivos por los que su soundcloud rap ese capaz de generar pogos que unen más que ochenta mil conversaciones a las tres de la madrugada. Eva Sebastián

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