Abanderando el lanzamiento del nuevo Clase A de Mercedes Benz los ingleses Placebo, que andan recorriendo escenarios de media Europa de la mano de esta promoción, reventaron anoche la sala Joy Eslava con un concierto gratuito al que se accedía mediante invitación. El evento transcurrió según el guión previsto. A las ocho de la tarde las colas interminables de público se prolongaban a lo largo de la calle Arenal donde también lucía el nuevo modelo de coche. El photocall, los canapés de cochinillo, las brochetas de salmón y la barra libre nos esperaban dentro para sorpresa de todo el mundo. Sobre las nueve arrancarían en las pantallas los spots publicitarios pertinentes y media hora más tarde Placebo irrumpía en escena para deleite del público. Tras los primeros lances y las presentaciones de técnicos y músicos, que hizo Brian Molko en un español bastante decente, empezaron a caer temazos uno tras otro. “Ashtray heart”, “Every You Every Me”, “Special Needs” o “Speak In Tounges” formaron el grueso del concierto donde se corearon los estribillos a voz en grito. Las emociones y los aplausos más estruendosos llegaron con “Black-eyed” y “The Bitter End”, momento para emprender la marcha a camerinos y forzar el bis. Era de imaginar que Placebo no tenía pensado hacer minutos acústicos, ni versiones, ni gaitas en un concierto bastante correctito y muy medido técnicamente. De hecho fue de agradecer que cerrasen con “Infra-red” y “Taste In Men”, imprescindible esta última, para celebrar así el reencuentro de la banda con la parroquia madrileña tras varios años de ausencia en la capital.