La banda madrileña Los Punsetes se encuentran actualmente trabajando en su nuevo disco, pero este pasado sábado hicieron un parón para actuar en la sala Fever de Bilbao teniendo como banda invitada a Los Paniks.

Los Paniks, banda de culto vizcaína cuyas actuaciones anuales se pueden contar con los dedos de la mano, fueron los encargados de abrir la noche y calentar el ambiente con la fuerza, energía, contundencia y frescura de sus canciones. La veterana formación nos hizo disfrutar de su concierto donde exprimieron al máximo canciones de su último EP “Los valientes andan solos” y canciones clásicas que nunca faltan en sus setlist. Esa noche pudimos escuchar temas como “Black Music Voodoo”, “I Got a Love”, “Hurt me”, “El baile del karramarro”. Como dato curioso, destacar como en el último tema al guitarrista, Ramón, se le estropeo el enganche con la guitarra, pero siguió sin él y con esa actitud 100% puro rock’n’roll.

Pasados los minutos de rigor para preparar el escenario, Los Punsetes salieron a escena encabezados por Chema en la batería, seguido por Luís al bajo, Anntona y Jorge a las guitarras y unos segundos después la carismática vocalista Ariadna con una camiseta de la mítica serie de los 90, Beavis and Butt-Head.

Arrancaron el concierto sin saludos ni presentaciones. El primer tema que sonó fue “Fondo de Armario” y a partir de él fueron intercalando canciones de todos sus trabajos, haciendo especial hincapié en su último trabajo “¡Viva!” (Mushroom Pillow, 2017). De este último álbum, destacamos el directo de “Mabuse”, tema estrella donde se percibe la magnífica voz de Ariadna que se mantuvo inmóvil durante todo el concierto, con los brazos oscilantes y la mirada perdida. No faltó la ácida “Tu Puto Grupo”, la melancólica “Alphaville” o la hipnótica “Estrella Distante”, que mezcla la fuerza instrumental a base de potentes riffs de guitarra con tristes melodías. Del disco “Una Montaña Es una Montaña” (Everlasting Records, 2012), sonaron “Alférez Provisional” y “Tráfico de Órganos de Iglesia”. Tampoco faltó la vibrante “Museo de Historia Natural” del disco “LPIV” (Canada, 2014).

Para el final del concierto se reservaron una ráfaga de potentes hits como “Me Gusta Que Me Pegues” que puso a saltar al público, “Maricas” y para finalizar “¡Viva!”. Después de esta canción, Ariadna se dirigió por fin al público para decir únicamente cinco palabras “muchas gracias y buenas noches” y a continuación abandonaron el escenario poniendo punto final a un gran concierto donde repasaron lo mejorcito de su discografía.

Es un gustazo oír las canciones de los madrileños porque temas serios y actuales pero con un toque muy particular que bien podría ser ‘poesía irónica’. El único punto negativo fue la brevedad del concierto que no duró ni una hora. Lo siguiente fue seguir la fiesta y bailotear al ritmo que marcó Dj Santo.