Para quienes conocemos Menorca de primera mano, sabemos que el silencio y la tranquilidad que la bordea ha empezado a ser compatible con la actividad cultural desde hace, relativamente, pocos años. La oferta había surgido más bien a nivel urbano, y en el caso de la música alternativa, aunque hay unas cuantas salas que ofrecen conciertos, la propuesta del CRANC, impulsada por Ataque Records, fue la primera en considerarse festival, aunque se celebraba en Ciutadella y durante dos fines de semana en el mes de julio. En su tercera edición se han recolocado como festival en formato tradicional: dos días, más de seis horas de música en cada jornada, propuestas para familias con niños y un punto de encuentro para escuchar y conocer a profesionales de la industria. Una maravilla y en un sitio perfecto. Una cita a la que no se puede faltar una vez se vive y más al saber que sus organizadores ponen tanto cariño e ilusión para organizar aquello.

Durante el fin de semana se reunió en Cala Figuera un buen puñado de gente que había viajado desde varios sitios de España hasta la isla y otro, al parecer más pequeño, de menorquines y menorquinas. Hubo una jornada de inauguración en el Museo de Menorca con la actuación de Honolili y exposiciones de distintas artistas como Antía Van Weill, Julieta O y Marta Juan, aunque MondoSonoro no pudo estar presente ese día.

Viernes

Ya el viernes en Cala Figuera Sunflowers se encargaron de recibir a los primeros asistentes a ritmo de un garage punk con influencia directa de Thee Oh Sees. La primera, en los pies, para marcar el ritmo del resto del fin de semana. Soledad Vélez continuó durante la puesta de sol y preguntó por primera vez en Menorca eso de “¿Quién me invita a su casa esta noche?” para responder con “Vamos a tu casa”, uno de los temas de “Nuevas Épocas” (Subterfuge, 18), su último trabajo. Ya entrada la noche Zahara (foto de abajo), acompañada de su tripulación habitual, se marcó un directo redondo. Presentó canciones de “Astronauta” (G.O.Z.Z. Records, 18) y no tuvo un repertorio demasiado nostálgico. Las emociones se acumularon para al final bailarlas todas juntas: en “Hoy la bestia cena en casa”, un tema que, para quien todavía no lo haya escuchado, lanza un mensaje directos a políticos liberales sobre los vientres de alquiler y el aborto, Zahara bajó a la pista a bailar con todas y todos.

zahara cranc menorca

Continuaron sobre el escenario Bifannah, aportando la pincelada sixties necesaria a la noche. Un aporte de garage relajado de la mano del cuarteto, que demostró que su directo es una de las grandes apuestas de festivales de la temporada (y más allá). Y después, el turno de Los Nastys, a los que les tocó un público cada vez más disperso. Aun así, lo sobrellevaron y lo sobrepasaron. Además de la ristra de canciones de su repertorio habitual, como “Salir, beber, romper” o “Los autos locos”, presentaron su versión de “Ahora te puedes marchar” de Luis Miguel, que se podrá escuchar a partir del 17 de mayo en las plataformas digitales.

Tras las guitarras, el dancehall se apoderó del escenario gracias a Bad Gyal, Fake Guido y las dos bailarinas que la acompañaban. La artista catalana cerró la noche presentando nuevos temas, como ella misma dijo, con ritmos venidos directamente desde Jamaica. Esperamos que se publiquen pronto porque prometen poner las pistas muy arriba, como consiguió con las primeras filas del CRANC. La electrónica que salía de los platos de Monile Dj fue el colofón final de la primera noche, que avecinó un día más de bailoteo sin parar.

Sábado

El sábado tocó madrugar, al menos para tomar el vermú escuchando las charlas del CRANC Pro. Algunos de los profesionales que hablaron de su trayectoria y debatieron sobre cuestiones de la industria musical, en distintas franjas, fueron el productor Paco Loco, Gonzalo Tafalla, de Discos Bora Bora; Carlos Galán, de Subterfuge; o Sean Bohrman de Burger Records. A mediodía la banda local Transmuntanus e Island Cavall abrieron boca para el resto de la jornada, que siguió amenizando la DJ Kate Donovan para quienes ya tenían fuerzas para bailar, hasta que salieron al escenario la banda menorquina The Trikinis. Presentaron su primer EP “Cactus Point” (autoeditado, 18), con un surf rock que hizo mover los pies a los que ya se habían acercado a la cala, y cuyas canciones acompañaron con proyecciones, un outfit coordinado y cuidado que reflejaba el valor conceptual de la banda y una energía que animó al público a corear temas como “Marilina Tree”.

la estrella de david cranc menorca

Yo Diablo, el alter ego de Marcos Herreros, acompañado del batería Luisen Capafons, , crearon los primeros aspavientos en la arena del recinto a base de guitarra y batería en canciones mayoritariamente instrumentales y avecinaron que con tan solo un primer disco –“Solo” (autoeditado, 18)- les queda muchos escenarios que recorrer. La Estrella de David (foto arriba) o David Rodríguez, solo en el escenario esta vez, cantó canciones como “Anita” o las más recientes -y ya hits indudables- “Cariño” o “Noches de Blanco Satán”, y encogió el corazón a los allí presentes, como suele hacer. Las más fans, en primera fila, también soltaron alguna que otra lágrima.

Tras él, los mitiquísimos Australian Blonde recitaron un setlist de lujo que el público más nostálgico agradeció y el que acababa de saber de ellos lo bailó al completo, sobre todo el eterno “Chup Chup”. La secret band también cumplía con las características de banda icónica del indie patrio. Fue Sexy Sadie. La sorpresa pudo pasar desapercibida para muchos presentes, pero de nuevo los más fans de la banda mallorquina pudieron cantar en directo temas como “Satellites”, temas que siempre entran de maravilla.

carolina durante cranc menorca

Temples invadieron el escenario con un concierto a ritmo de una psicodelia que se veía reforzada, como dijo una buena amiga allí presente, por el viento menorquín, que daba el toque espectacular a una actuación ya de por sí hipnótica por sus ritmos (y las melenas de la formación, cabe decir). Al final de la noche, Carolina Durante asaltaron el escenario -tras pasar el día intentando llegar a la isla, con distintos problemas en los vuelos que los traían- a ritmo de “Las canciones de Juanita”. Combinaron un repertorio de temas de su primer disco con los de los anteriores EPs, haciendo un repaso tan breve como necesario para sus seguidores. Casualidad o no, tras ellos y para cerrar el festival, Miqui Puig empezó su sesión con “Just like honey”, siguiendo con las guitarras tras el concierto de los madrileños, y continuó con un buen repaso de hits de todas las épocas, a las que el público bailó aprovechando hasta el último acorde de baile.