Reseña de 'Toy Story 5', película que se estrena hoy viernes en cines
Cine - SeriesAndrew Stanton Y McKenna Harris

Reseña de 'Toy Story 5', película que se estrena hoy viernes en cines

6 / 10
J. Picatoste Verdejo — 19-06-2026
Empresa — Walt Disney Pictures
Fotografía — Cartel de la película

El cinco no solo tiene mala rima, sino también mala secuela. Al dicho popular de “segunda partes nunca fueron buenas”, siempre aparece el ejemplo de "El padrino II" para refutarlo. Es dificil, sin embargo, que de una quinta parte salga algo refulgente: a la falta de ideas nuevas, se le suma el lastre de la repetición. Le pasó a Truffaut con "El amor en fuga", el cierre de su ciclo Doinel, un corta y pega de sus cuatro anteriores. De hecho, algunas sagas célebres ni lo han intentado después del resultado mediocre de su cuarta entrega. Y sí, está "El imperio contraataca", pero hay trampa porque, para la mayoría, siempre será la segunda.

Por su parte, la saga de "Toy Story" demostró que incluso se podía hacer una tercera entrega mayúscula y ahí se tendría que haber parado. Se sacaron de la manga una cuarta, que daba el pego y muy bien, pero en esta "Toy Story 5" el artefacto empieza fallar por mucho que su director principal, Andrew Stanton, fuera uno de los creadores de la saga (además de director de "Wall-E" y "Buscando a Nemo").

El film, de forma inteligente, construye la nueva amenaza de los juguetes a partir de la invasión digital de las pantallas. Los niños, absortos en la adictiva atracción de los dispositivos han dejado de jugar, y, lo peor, de imaginar. Stanton crea un personaje interesante, pero al que no le saca todo el jugo, ya que le acaba desproveyendo de los atisbos iniciales de maldad: Lilypad, la tablet con forma de rana que querrá que Bonnie, la niña protagonista, arrincone los muñecos clásicos; Lily podía haber sido la versión infantil de HAL 9000, pero se queda a medias.

A pesar de este marco ciertamente atractivo, el desarrollo del film es, aunque simpático, errático, con la sensación de que el argumento avanza por obligación (y siempre con la misma estrategia narrativa) más que por necesidad de la historia. La muestra más palmaria de que el invento se desmorona es la forzada e innecesaria inclusión en la trama de Woody, personaje otrora indispensable.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.