Equinox
Cine - Series / Tea Lindenburg

Equinox

6 / 10
Jan Romaní — 11-01-2021
Empresa — Netflix

Podríamos definir “Equinox” como una mezcla entre “Dark” (empieza con desapariciones científicamente inexplicables) y “Midsommar” (una joven confusa se sumerge en una secta que se toma los equinoccios demasiado en serio). Sin embargo, esta producción danesa no tiene ni la complejidad de guion de la serie alemana ni genera la misma angustia que la película de Ari Aster, quedándose a medio camino de lo que podría haber sido una excelente obra de terror y ciencia-ficción.

La comparación con la magnífica obra de Baran Bo Odar y Jantje Friese es incluso obligatoria porque ya desde Netflix se quería vender “Equinox” como “la nueva ‘Dark’”. Es evidente en la dirección de la creadora Tea Lindenburg y de Søren Balle que buscan generar ese mismo ambiente de tensión y oscuridad a través de la fotografía y la banda sonora. La diferencia es que “Dark” planteaba múltiples misterios entrelazados que se iban resolviendo a la vez que se generaban nuevas preguntas y “Equinox” se basa en un único gran misterio que tampoco tiene una resolución excesivamente satisfactoria.

Ahora bien, el misterio es interesante y engancha desde el primer minuto. Se trata de la desaparición de un grupo de estudiantes el día que celebran la graduación. Veinte años después, Astrid, hermana de una de las desaparecidas, recibe la llamada de uno de los únicos tres alumnos que no se esfumaron ese día, y decide empezar a investigar lo que ocurrió. A partir de aquí se abren tres tramas en tres líneas temporales distintas, que también difieren en su capacidad de generar interés.

La más irrelevante de todas es la historia del trauma que sufre Astrid tras la desaparición de su hermana. Se le dedica demasiado tiempo a mostrar una idea que ya podemos percibir a través de la Astrid del presente gracias a la excelente actuación de Danina Curcic. Sus investigaciones para resolver el rompecabezas en la actualidad son más interesantes porque su objetivo es el mismo que tiene el espectador: entender qué pasó. Y en este sentido, la tercera línea temporal que nos traslada a Ida, hermana de Astrid, también cobra interés, porque nos muestra su relación con una secta antes de la desaparición, ampliando el misterio y el misticismo de las leyendas de los equinoccios que inspiran la serie.

El problema es que las tres tramas no terminan de interconectarse de la mejor forma, perdiendo impacto en los momentos de grandes revelaciones o de giros de guion. Sin esta cohesión, el fascinante planteamiento de ciencia ficción inicial se va diluyendo para convertirse casi en un drama familiar, y es probable que no sea lo que uno ande buscando en “Equinox”. La premisa es interesante, la historia es intrigante y Danina Curcic como protagonista está impecable, así que sí existen argumentos para ver los seis capítulos de la serie, pero no esperéis encontrar la “nueva ‘Dark’”.

 

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