A finales del siglo XX el mundo estaba realmente loco. Las cosas no han cambiado demasiado, pero por lo menos aquella locura nos brindó uno de esos discos extraños que enriquecen la historia del rock alternativo. Su nombre, “California”, el tercer larga duración de Mr. Bungle y una de las obras más particulares de su tiempo. Para descubrir más al respecto entrevistamos a componentes  de Dead Cross, The Dillinger Escape Plan, etcétera, además miembros de la banda.

A fines del siglo XX una serie de paranoias se instalaron en la comunidad terrícola. Nos aterraba la posibilidad de que los ordenadores, que ya comenzaban a dictar nuestros vericuetos vitales, no entendieran el cambio de siglo y que el famoso “efecto 2000” (mundialmente conocido como el “Y2K bug”) nos descuajaringara el progreso que los humanos, con tanto esfuerzo y muy poca empatía por lo demás, habíamos conseguido. Ni hablar de la frustración eterna de quienes crecimos en los ochenta, creyendo ciegamente que los coches volarían para este momento. Nos sentimos unos paletos monumentales al darnos cuenta, unos años antes, que ni de coña llegaríamos a ver ese caótico pero atractivo avance. Total que mientras las inseguridades y las expectativas desmedidas moldeaban nuestros días, uno de los grupos más particulares y menos apreciados del boom alternativo pergeñaba una obra maestra atemporal y de difícil catalogación, casi la banda sonora perfecta para el fin de siglo. Estamos hablando de Mr. Bungle y su “California”.

Mr. Bungle, el delirante colectivo con base en San Francisco fundado en 1985 por Trey Spruance (guitarras, también líder de Secret Chiefs 3 y colaborador de John Zorn), Mike Patton (voces, también en Faith No More, Mondo Cane, Fantomas, Dead Cross, etcétera) y Trevor Dunn (bajo y miembro de Tomahawk, Melvins, Moonchild, etcétera) lanzaba el 13 de julio del último año del siglo XX su disco “California” y con ello cerraba una discografía brutalmente nutrida y multifacética de sólo tres álbumes (“Mr. Bungle” de 1991 y “Disco Volante” de 1995, completan la serie).

“California”, por tanto, cumple veinte años y nunca es tarde para reivindicar una obra que significó nada para muchos y casi todo para unos cuantos. En el final de una década donde los distintos géneros del universo rock se fundieron a mansalva en una orgía con varios finales felices (y otros tantos polémicos), Mr. Bungle entregaban un manifiesto de originalidad impoluta, en el que el descomunal talento de sus integrantes les hizo acertar todas las flechas en el blanco. Una colección de canciones que dibujaban espacios de retorcida belleza, delirio salvaje y amenazante oscuridad, haciéndolo con quiebres al borde del precipicio, pero que educaban al oyente, quien con un poco de esfuerzo se terminaba sintiendo seguro en ese entorno extremo.
Así y todo, “California” fue el disco más pop de Mr. Bungle. La influencia de The Beach Boys en varios pasajes del discos, atmósferas dignas de la música exótica y el hecho de que varios miembros del grupo participasen de la composición de los temas –con toda la apertura que esto significa en una banda como Mr. Bungle–, lo nutre de un fino eclecticismo que termina marcando su personalidad a fuego.

Tenemos el agrado de reivindicar esta fecha patria de la república de los oyentes y músicos inconformistas con esta serie de entrevistas en las que incluiremos a personajes de la órbita de Mr. Bungle como Justin Pearson (vocalista y bajista, parte de The Locust, Retox y de Dead Cross, grupo de hardcore que comparte con Mike Patton), William Winant (percusionista de la escena avant-garde neoyorquina, colaborador de Frank Zappa, Sonic Youth, John Zorn e invitado estable en Mr. Bungle desde 1995 hasta 1999) y Ben Weinman (ex guitarrista y líder de The Dillinger Escape Plan banda que giró junto a Mr. Bungle en la época de “California” y con la que posteriormente Mike Patton colaboró en el EP “Irony Is A Dead Scene”). Como número principal tendremos las palabras del mismísimo Trey Spruance, personaje de culto, dios del credo bungleístico y dueño de un vasto y personal universo musical, así como hábil escurridizo a la hora de dar entrevistas.

MR BUNGLE

Justin Pearson
(The Locust/Dead Cross)

¿Qué significa Mr. Bungle para ti?
Fueron una banda influyente para las cosas que estaba haciendo cuando empecé en la música. Mr. Bungle ciertamente ayudó a The Locust en la idea de implementar lo absurdo a la música y también en la forma de escribir canciones.

En tu opinión como hombre de la parte DIY de la escena musical, ¿qué aspectos que Mr. Bungle solía representar son necesarios en la actualidad?
Supongo que el aspecto más obvio sería la idea de que abarcaban la música no tradicional, usaban estructuras extrañas, un raro uso de la instrumentación y también el hecho de sean personas técnicamente competentes para tocar música técnica y sin embargo, simplemente hagan lo que les sale de los cojones evitando tanto a ciertos aspectos de la teoría musical como a las expectativas de la industria musical.

¿Qué opinas de “California”? ¿Es tu álbum favorito de Bungle?
Me gusta mucho ese álbum. Sin embargo no es mi favorito, prefiero “Disco Volante”.

¿Cómo fue la experiencia de estar de gira con Patton y Trey Spruance cuando Dead Cross y Secret Chiefs 3 compartieron cartel en 2017?
Fue interesante verles pasar el rato y rememorar historias. Con Bungle los vi en vivo una vez, hace muchos años, así que principalmente pensé en lo viejos que son ahora.

Hoy en día hay mucha gente esperando una reunión. ¿Por qué crees que la banda se convirtió en un mito después de su separación que ocurrió hace más de quince años?
Parece que muchos mitos se crean por el mero paso del tiempo, pero este es probablemente uno de los buenos.

William Winant
(Frank Zappa/Sonic Youth/Mr. Bungle/Mondo Cane/John Zorn)

¿Cómo recuerdas tu tiempo como colaborador de Mr. Bungle?
Fue muy desafiante, emocionante y todo muy nuevo para mí. Aprendí mucho trabajando con estos increíbles y jóvenes músicos. Era la primera vez que trabajaba con una banda y pasaba por todo el proceso de hacer un disco, ensayar y luego presentarlo.

“California” es un disco en el que la percusión es un elemento muy importante. ¿Cómo surgieron las ideas de percusión?
La mayoría de las partes de percusión fueron compuestas por los miembros de la banda, ¡son excelentes! Ellos son arreglistas y compositores creativos por derecho propio. La mayoría de las veces me las entregaban por escrito, y yo debía reaccionar de inmediato a ellas. Danny (batería) fue de gran ayuda para limpiar y ajustar algunas de las partes más “abiertas”, tanto en la grabación como luego en giras.

¿Crees que la banda debería reunirse?
Esa es una pregunta para los miembros reales de la banda. Yo puedo decir que tuve mucha suerte y me sentí honrado de ser músico invitado en Mr. Bungle. También de hacer dos grabaciones maravillosas y de recorrer el mundo con estos grandes tíos.

Ben Weinman
(The Dillinger Escape Plan/Suicidal Tendencies)

¿Cómo te sentiste cuando Patton invitó a The Dillinger Escape Plan a girar con Mr. Bungle?
Estábamos en el estudio grabando nuestro primer álbum cuando alguien de nuestro sello, Relapse Records, nos llamó y nos dijo que nos ofrecían hacer la gira completa con Mr. Bungle en los Estados Unidos. Resulta que Mike había escuchado nuestro EP y realmente le había gustado. Trey de Bungle nos había visto tocar, así que supongo que, cuando estaban buscando un telonero, ambos pensaron en nosotros. En ese momento nos resultaba increíble que cualquiera de esos tipos hubiera escuchado nuestra música. Mr. Bungle fueron una gran inspiración para nosotros y Patton es mi cantante favorito de todos los tiempos.

“Mr. Bungle fueron una gran inspiración para nosotros y Patton es mi cantante favorito de todos los tiempos”
(Ben Weinman)

Fuiste testigo de una buena cantidad de conciertos de la gira de “California”. ¿Cómo recuerdas esos espectáculos?
Les vi tocar todas las noches de aquel tour y me quedé asombrado cada vez. Su atención al detalle es del siguiente nivel. Recreaban la música del álbum con una precisión increíble. Incluso había noches en las que hacían que la sala alquilara un nuevo sistema de sonido porque los altavoces no les sonaban bien. Realmente impresionante y una gran experiencia de aprendizaje.

¿Cuáles son tus recuerdos de la primera vez que escuchaste “California”?
Recuerdo que me sorprendió la cantidad de géneros que se abordaban en un mismo álbum. Sin embargo, creo que me impresionó mucho la canción “Retrovertigo”. Es una balada absolutamente brillante y accesible que podría haber estado en la radio comercial. Más tarde escribí una canción llamada “Unretrofied” que fue un homenaje a esa canción y la sensación que tuve cuando la oía cada noche.

¿En qué aspectos de The Dillinger Escape Plan tuvieron mayor influencia Mr. Bungle?
En nuestra sed de diversidad y en la ironía en nuestra música. También estábamos muy influenciados por la forma en que manejaban la administración de sus giras. Se convirtió en un modelo de cómo más tarde dirigiríamos las cosas cuando nos convertimos en una banda más importante.

Como fanático, ¿preferirías ver a la banda reunida o a los miembros originales crear un nuevo proyecto?
Creo que una reunión sería genial… mientras se diviertan haciéndolo. Creo que todos son buenas personas y me he mantenido en contacto con la mayoría de ellos. En cualquier caso, me gusta mucho ver bandas que hacen cosas por amor a tocar música juntos, así que lo que sea bueno para ellos es genial para mí.

Trey Spruance
(Mr. Bungle, Secret Chiefs 3, ex Faith No More)

La banda venía de lanzar “Disco Volante”, un álbum muy diferente comparándolo con “California”. ¿Cómo se prepararon para este disco?
Sí, creo que se fue formando de una manera similar a “Disco Volante”. En los años que separaron a los dos discos, cada uno de nosotros desarrollamos nuestras ideas por separado. Por supuesto nos enseñábamos el progreso de esas ideas. Trevor, Mike y yo, y luego Bär también, pero sobre todo nosotros tres, llegamos a, por alguna razón, escribir música similar y complementaria, aún estando lejos los unos de los otros. Cuando juntamos las ideas, sentimos que cuadraban. Con “Disco Volante” fue más como un collage; en “California” el sentido de collage fue distinto, ya que en este disco las distintas canciones fueron escritas en su totalidad o casi, por alguno de los miembros de la banda.

Escuchando el disco en la actualidad, ¿te sigues sintiendo representado por él?
¡Sí! En Secret Chiefs 3 aún trabajo con letras que están relacionadas a la de “None Of Them Knew They Were Robots”. Cuando observo esa canción, en particular la letra, siento que estuvo bien hecha para ese tiempo. Y cuando escucho todo el disco, no me quejo. Alguna de la música que hicimos con Mr. Bungle nos enorgullecen. Y también pude ver que algunas canciones que no me entusiasmaban mucho fueron inspiradoras para otra gente. Creo que “California” es un disco sólido en ese sentido. Inspiró a otra gente a hacer música buena.

Es imposible medir la influencia de una obra de arte, pero yo creo que “California” es un disco que abrió el oído de mucha gente, me gustaría saber cómo te sientes al haber sido parte de algunos discos únicos, no sólo con Mr. Bungle sino con Faith No More y Secret Chiefs 3 también.
Es una mezcla de bendición y castigo (risas). Debo decir que últimamente me siento mejor con eso ya que me estuve encontrando con algunos músicos brillantes como Brian Marsala, el pianista, y otra gente que escuchaba nuestra música de chicos, como Craig Taborn o Raven Chacon, y que están haciendo cosas, y nos dicen: “hombre, amo tal disco”. Eso es genial, es magnífico tener ese tipo de feedback. Yo considero feedback negativo cuando viene una banda y me dice: “¡Tío! ¡Hice un disco que es exactamente igual a lo que tú haces! ¡Te va a encantar!” (risas). Ese es un sentimiento negativo, tienes que ser cuidadoso para no portarte como un descortés pero, para ser sincero, a veces encuentro esto hasta insultante. Hay definitivamente dos caras en esto.

Alguien que es un gran fan de Bungle es Cheche Alara, el director de “Mondo Cane”.
¡Sí, claro! Ese tipo es muy serio. Es absolutamente increíble. Esas son las historias buenas. Es magnífico saber que a este tipo de músicos les gusta lo que haces. Es más común escuchar esto ahora que hace diez años por ejemplo, en aquella época me solía preguntar: “¡¿qué he hecho?!” (risas). Nadie nos demostraba admiración.

Patton siempre insistió en que no es un letrista, en que usa su voz como un instrumento. Más allá de que no escribió todas las letras de este disco, ¿que opinas de lo que sí escribió?
Muchas veces se acredita a los cantantes como letristas, no tanto como músicos. Y él, en todo lo que hace contribuye brutalmente como músico, pero pese a ello no se puede minimizar su trabajo como escritor de letras. En mi opinión es muy cinematográfico, muy visual. Conoce realmente el sentimiento de la música y cómo expresarlo verbalmente. Lo hace mucho mejor que Trevor o que yo. Es excepcionalmente bueno en eso.

Hablando de las letras que tú escribiste, la de “None Of Them Knew They Were Robots” no es fácil de entender para alguien que no habla perfecto inglés, pero al mismo tiempo puede resultar fascinante. ¿Fue tu visión del mundo a finalizar el siglo XX?
Sí, no tanto el final de siglo, sino más bien ideas que eran corrientes en los noventa en ciertos círculos, que ahora están en todos lados. Estaba particularmente interesado no tanto en la cuestión escatológica del fin del mundo, sino que había mucha gente en San Francisco metida en la proto-tecnología, gente que hablaba de la singularidad de lo que hoy conocemos como la ideología del Sillicon Valley. En esa canción traté de juntar algunas nociones sobre desde donde viene realmente esta singular idea y toda su historia, mediante los pensamientos de antiguas civilizaciones sobre el fin del mundo mezclados con las nuevas ideas al respecto, las cuales eran de algún modo positivas: sugerían que un día nos despertaríamos y comenzaríamos a vivir por siempre dentro del “cerebro” de una computadora. Eran proyectos en el comienzo del Silicon Valley y ahora todos estos ejecutivos están llevándolas a cabo. Fue sobre las conversaciones en los distintos mundos que me rodean.

¿Cómo fue la dinámica en el estudio durante las sesiones de grabación?
Cada disco que hicimos fue divertido y nos llevó mucho trabajo. En este en particular las aspiraciones fueron muy grandes, más de lo que éramos capaces de hacer. No teníamos la disponibilidad de recursos que hubiésemos querido para grabar infinitos tracks, como podríamos hacer ahora, ya que usábamos equipamiento analógico, así que tuvimos que resolver el enigma sobre como grabar todos esos instrumentos y esas capas en setenta y cinco pistas. Al mismo tiempo, trabajar con Mr. Bungle siempre fue una experiencia muy espiritual en cada estado del proceso. Es un balance entre la creatividad y las posibilidades técnicas, los desafíos y problemas de ser creativos. Es muy divertido trabajar esas trabas y lograr que las cosas funcionen. Se trataba de la aventura de combinar nuestras ideas con lo que el medio nos ofrecía.

En “Disco Volante” comenzaste a implementar tus influencias de la cultura de Medio Oriente. ¿cómo recibieron tus compañeros en Bungle esas novedosas ideas?
Sí, de algún modo eso sucedió en “Desert Search For Techno Allah” en “Disco Volante”. Luego en “California” está “Ars Moriendi”, que es una canción escrita por Patton. Geográficamente quizá se podría ubicar en Rumania, Bosnia o Serbia. Tienen el mismo espíritu en el sentido de que se trata de escenificar la instrumentación, básicamente. Es algo que hicimos en Mr. Bungle, llevar los distintos tipos de melodías y ponerlas sobre la mesa. Lo mismo que con la letra de “Desert Search…” relacionadas al trabajo de Hafez, el famoso poeta persa. Así como la letra de “None Of Them…” no se entienden aunque el inglés sea tu segundo lenguaje, como te pasa ti (risas) nadie sabe lo que dice “Merry Go Bye Bye” tampoco. Tiendo a hacer letras que no necesariamente todo el mundo deberá saber de qué van.

Me llama la atención de que a pesar de que las letras sean profundas y enrevesadas, el título del disco es muy terrenal.
Es interesante porque posiblemente signifique distintas cosas para cada uno de nosotros. El aparentemente terrenal título, bueno es algo que debo explicar… Comentabas la cuestión del fin del mundo anteriormente y para mí, si lo piensas en términos de la extensión hacia el Oeste de la civilización europea, el manifiesto de destino o el cruce de ideas en esa dirección a través del continente norteamericano, esencialmente llegarás a un punto límite, que es el Océano Pacífico, la costa de California. Así que “California” puede representar a ese Occidente extremo. Parece un título común por la imagen que la gente tiene de California, que es idéntica a la que California quiere proyectar: encapsula lo sonriente, saludable, el bienestar, lo meditativo. Pero hay otra realidad. California tiene la industria carcelaria más grande en la faz de la Tierra. Tiene la mayor disparidad de ingresos en todo el país. Puedo hacer una lista con todos los aspectos negativos. Por cierto, estoy trabajando en un proyecto que los enumera. La mayoría de los asesinos en serie en los Estados Unidos vienen de aquí, la gran mayoría de los cultos religiosos son de aquí, y no para de crecer. Hay mucha mierda negativa; es un buen lugar para tener problemas y abusos raciales. Todo eso se proyecta en la brillante risa dorada estadounidense (risas). Todo eso es para mí California, eso es lo terrenal de California, de algún modo es una perturbación psicológica o metafísica. Creo que fue un gran título para el disco ya que va hacia muchos lugares y temáticas. Nunca hablamos de esto en grupo, no hubo discusiones filosóficas, nos manejábamos a base de intuición.

Al margen de ser quizá el disco más fácil de escuchar de la banda, “California” tiene sus momentos alocados. ¿De donde viene esta característica del grupo de sorprender con ideas retorcidas y violentamente cambiantes?
Surge naturalmente, cien por cien. Nunca analizamos nuestra música en términos de “pongamos este estilo luego de este otro” o “seamos lo más locos posibles”, o lo que sea. Y me haces pensar e hilarlo con la pregunta anterior: posiblemente esto tenga que ver con el lugar donde vivimos y nos criamos, una gran mezcla de muchas cosas. Venimos de un pueblo redneck del Norte de California, aislado y culturalmente monolítico y ya veníamos haciendo esa música. No puedo culpar a San Francisco o la Bay Area por esto, pero creo que algo de eso hay, sobre todo en la manera que crecimos y el hambre por cierta información que teníamos, así como nuestras influencias. Digamos que le poníamos mucha vida a nuestras creaciones.

¿Sueles volver a Eureka de tanto en tanto?
Ahora vivo a setecientos kilómetros de allí y voy una o dos veces por año. Adoro ir, es alucinante y ya no califica realmente como un pueblo redneck. Ahora diría que es un pueblo de plantaciones de marihuana. Desafortunadamente la mitad de la población está feliz con esto y la otra no.

El culto alrededor de la banda creció con los años y hay una legión de fans esperando por un nuevo disco o una gira de reunión. Siendo músicos que siempre van hacia nuevos desafíos, ¿cómo funciona la nostalgia para ustedes?
Esa es una gran pregunta, o una gran forma de hacer la pregunta. Sabes, Mike y yo trabajamos juntos después de Mr. Bungle. Trevor y yo también, en distintos proyectos. Y creo que la nostalgia no es un motivador para ninguno de nosotros, para nada. Cualquier cosa que hacemos juntos es algo fresco y que nos entusiasma. La gente normalmente nos pregunta: “¿qué hay de una reunión?”… La palabra reunión, la nostalgia… si hiciéramos algo juntos de nuevo no sería esa la razón. Podríamos hacerlo, no estoy diciendo que sea posible o imposible que se haga, pero teniendo en cuenta cómo estamos todos trabajando actualmente, no hay lugar a hacerlo por nostalgia. Cuando con Secret Chiefs 3 hicimos la “Jacky Song” con Patton de invitado, eso sí supuso algún tipo de nostalgia, pero no somos lo suficientemente mayores para sentirnos nostálgicos de “California” (risas). Así que para nosotros lo excitante es crear novedades.

Sí, pero más allá de las colaboraciones recientes, pensaba en que quizá, por la clases de músicos que sois os cuadraría más gestar un nuevo proyecto que una reunión como tal.
Sí, es un pensamiento interesante porque hay un suerte de barrera artificial que aparece siempre que hacemos alguna colaboración y surge la pregunta de “¿para cuando la reunión?” y se supone que debemos ser libres para trabajar entre nosotros y hacer lo que nos de la gana, ¿no? Es un buen punto.

Mr. Bungle solíais girar por su cuenta, pero recuerdo que hubo una gira en el 2000 llamada Sno-Core Tour junto a Incubus y System Of A Down ¿cómo fue formar parte de un tour de rock?
¡Eso fue lo que destruyó la banda! (risas) No, no, es broma. No nos sentimos muy cómodos, pero bueno divertido porque nos dio la posibilidad de ser “contrarios” de nuevo. Cuando sacamos el primer disco y fuimos de gira fue un momento de mucha confrontación con la audiencia que era un poco más grande de lo que se suponía que sería, así que hubo una noción de apartarse de eso. Luego con “Disco Volante”, nuestra música había cambiado. Si antes la gente se sorprendía ahora directamente era en plan: “¡joder, qué coño estáis haciendo!”, lo cual acrecentaba el interesante carácter contrario del grupo. Con “California”, tocábamos este material más “accesible”, con menos oportunidades de causar un revuelo o algo así, pero lo hicimos de todos modos por el hecho de ser parte de este tour rockero junto a System Of A Down e Incubus que eran enormes en ese momento y tenían un público que no sabía nada de nosotros. Para ellos pudo ser raro, pero para nosotros era a lo que verdaderamente estábamos acostumbrados a que nos pasara, ese antagonismo era algo común. Hubo un par de problemas en ese tour, pero también tuvimos momentos memorables. Fue la primera vez que giramos en un bus y no nos fue muy bien con eso, muchas imposiciones de horario, etcétera. Definitivamente nos gustaba más ir en una van con un trailer con los equipos y ya.

Es curioso lo que dices del público de las otras bandas en esa gira ya que tanto System Of A Down como Incubus posiblemente no hubieran existido sin Mr. Bungle ¿tuvieron al menos el reconocimiento de los miembros de esas bandas?
Sí, sí, claro. De hecho la razón por la que estuvimos en ese tour fue que ellos nos pidieron, sobre todo los SOAD. Estuve en contacto con ellos por un buen tiempo, uno de ellos y sus hermanos son fans de SC3, y los chicos de Incubus fueron muy agradables e inocentes. Una vez, en medio de un tour de promo en el que compartíamos bus, nos contaron que le dieron nombre a su banda a partir de la letra de una canción inédita nuestra que tenía una letra absolutamente jodida, misógina y aterradora. ¡Increíble! (risas).

¿A qué se debía ese constante carácter desafiante para con el público?
Tres palabras: ellos lo empezaron (risas). Nunca planeamos ser peliagudos con ningún tipo de audiencia, pero nos encontramos en una posición, desde los comienzos. Creo que no es algo que los músicos hacen, nos acostumbramos a la idea de agradar al público, cosa que también hacíamos aunque no quisiéramos. Cuando te provocan y tienes la habilidad de responder, lo haces. Cuando tienes a Patton de vocalista, definitivamente tienes la habilidad de poder responder. Eso se volvió una característica que muchas veces generó momentos divertidos. Nos nutríamos de la energía del público y la incorporábamos al show, ese era el trato. Juro que nunca pensamos en plan “que se jodan” y esas mierdas. Simplemente tocamos nuestra música y, según lo que pasara, reaccionábamos a eso.

Cuando terminó el grupo la salud musical del mismo era excelente. Luego algunos continuasteis colaborando, así que la pregunta es sencilla. ¿Por qué se separaron Mr. Bungle?
Fueron muchas cosas. Imagínate que pones un guiso en una olla a presión y te lo olvidas en el fuego… seguramente explotará. Algo así. Teníamos muchas cosas en la olla a presión. Éramos inmaduros, yo estuve en esa banda desde los dieciséis, desde que la fundamos. Nuestro primer show fue el 30 de noviembre de 1985, presentando “The Raging Wrath Of The Eastern Bunny”. Desarrollamos todo esto juntos, y también hubo algunos pequeños resentimientos en el camino. No nos dimos cuenta de que fueron creciendo a través de la siguiente década y media. Nunca hubo peleas ni discusiones en el estudio, tampoco grandes conflictos. Y ese posiblemente fuera el problema: pasamos muchísimo tiempo riendo, creando, haciendo muchas cosas interesantes juntos, pero no supimos desarrollar una buena manera de resolver diferencias durante todo ese tiempo. Es algo que debes aprender en el durante, no debes dejar que la olla explote antes de tiempo. Esto es aplicable a cualquier grupo de amigos, es importante.