Los siempre espectaculares Porco Bravo vuelven a la carga con “La Piara”, un tercer disco que según la promo suena “igual que gruñen nuestras conciencias cuando nos quitamos el bozal”. Casi nada.

Tal y como nos comenta Asier “Pulpo”, guitarrista de la banda, el título de su nuevo trabajo hace que el concepto de grupo se amplíe de alguna manera al de su propio público. “La Piara, es nuestra manada. Nuestra gente. Además, es un tema de la primera maqueta que siempre hemos tocado y hemos vuelto a grabar en este trabajo”. Son conscientes de lo que supone haber tenido siempre una base sólida de seguidores. “Totalmente. Sin Piara no hay Porco. Menos aún si piensas que tu banda a nivel de contratación etc. vale en relación la gente que mueves. Es lo que se mira”.

A pesar de que muchos los hayan empezado a conocer recientemente, el grupo lleva bastante camino recorrido en este mundillo del rock. “La banda se formó sobre el 2003 y por ella pasaron varios guitarras y baterías, hasta que en 2009 nos juntamos la formación definitiva, con la que hemos grabado los tres discos oficiales de la banda: “Grooo!!!”(2011), “Porco Bravo” (2013) y “La Piara” (2015). De los miembros “originales” quedan Manu y Txelu (cantante y bajista), pero consideramos que esto que hacemos ahora es Porco Bravo”. Son conscientes del salto que han dado y que la Piara ha aumentado estos últimos años. “Viene más peña, tocamos en sitios mejores, y en mejores condiciones, la peña te para por la calle para decirte que le gusta lo que haces”. Este disco sigue sonando a “Porco”. “Somos fieles a que las canciones suenen a Porco, pero eso depende más de si la canción es Porca, como decimos nosotros, que del sonido técnicamente hablando. En este disco hemos recurrido a un sonido un poco más crudo, más claro, menos distorsionado y estamos muy contentos con el resultado. Suena como un pepino”.

“Somos una banda de directo, la música es en directo”

No falta la intro de corte épico de rigor (“La llamada”), “nos gusta empezar de esa manera, un poco teatral si quieres, pero mola”, y todas las canciones parecen pensadas para el directo. “Somos una banda de directo, la música es en directo”, sentencia Asier. De hecho han grabado con su técnico de confianza, que los conoce bien en esa faceta. “Buscabamos un buen sonido cosa que dabamos por hecha porque trabajar con Txortx Etxebarrieta en Muxikon es un lujo de la hostia. Además es nuestro técnico de directo, y nadie nos conoce mejor que él. Tanto este disco como el anterior están masterizados en Sterling Sound, en NYC. Es un poco más caro pero el resultado merece la pena”.

Sobre si el rock callejero es cosa de otro tiempo, lo tienen claro: “no vemos por qué debería serlo. Todavía hay calles, no?”. Eso sí, el panorama no lo ve precisamente de color de rosa. “Se cierran salas, o no se deja tocar en bares por parte de los ayuntamientos, con lo que es difícil buscarse la vida para las bandas que empiezan. Y luego la peña está canina, que sin duda influye”. De todas formas, destaca que hay muy buenas bandas, “pero este es un camino muy difícil, en el que hay que currar la hostia y arriesgar mucho para un resultado que muchas veces no merece la pena al que lo anda”. Cara a futuro van “partido a partido”. “El “uno más uno” que le llamamos nosotros. Seguiremos en esa línea, pero no le haremos ascos a cualquier reto que nos resulte interesante. La idea es hacer todos los bolos que podamos, o sea que habrá carretera para aburrir. Afortunadamente nos llevamos como hermanos, lo cual facilita mucho las cosas, porque es duro de cojones”. Resumiendo, “os vamos a dar Porco a saco”.