Ajetreados han sido los últimos meses para los miembros de Jet, aunque no se trate exclusivamente de cuestiones musicales. En todo caso, lo que ahora importa y lo que les ha devuelto a la actualidad es la publicación de su tercer larga duración, “Shaka Rock” (Emi, 09), un disco con el que buscan mantener su nombre en boca de los fans.

Al día siguiente de nuestra conversación telefónica con
Nic Cester en Londres, se casaba en la capital inglesa Cameron Muncey, el
guitarrista solista de los australianos. Y aprovechando la coyuntura, qué mejor
que una sesión con la prensa tras varios cambios de hotel, diseñada para dar a
conocer a la tercera criatura de Jet, el variado “Shaka Rock”
. Días
antes habían corrido ríos de tinta por la red. El cantante de la banda, Nic
Cester, con quien conversamos, se desvanecía para ser ingresado de urgencia. “Estaba
muy jodido, con unas fiebres muy altas. Me dieron unas inyecciones antes del
concierto, pero la dosis no fue suficiente. Tras el diagnóstico me recomendaron
hacer reposo, pero yo sólo quería salir a tocar. No me gustan esas jodidas
bandas que suspenden una actuación por ese tipo de cosas. Ni aunque me lo diga
el doctor, yo siempre tengo claro que es lo que debo hacer”
. Aunque
Jet nunca han sido paradigma de ser una apisonadora en escena, los discos han
aguantado el tirón, gracias, en parte, al nexo común de unas canciones que
entran a la primera. Ahora han buscado encontrar ese anhelado equilibrio, algo
más compacto, más variedad en el menú. “El disco lo acabamos hace unos seis
meses, lo que ha sucedido es que rompimos con nuestro anterior sello, y tuvimos
que buscar otro que quisiese publicar nuestra música. Son las miserias y esas
cosas ocultas u oscuras del negocio de la música. Ha sido frustrante y bastante
duro aguantar todo este tiempo, pero como no podíamos hacer nada por cambiar
esa situación, tomamos otra determinación: relajarnos y dejar que el tiempo
pasara. En cuanto a la grabación, todo ha sido diferente. Hemos creado una
atmósfera nueva, y los objetivos eran otros. Desde el productor al lugar en el
que hemos grabado. Nos trasladamos tres meses a Texas, y allí hemos vivido todo
ese tiempo. La experiencia nos ha curtido. Necesitábamos estar de nuevo
excitados ante una aventura, y así es como lo hemos logrado”
.

En un
momento en el que The Strokes parecen fuera de combate, The Hives tocan techo,
y Kings Of Leon despegan como un cohete, Jet se encuentran en tierra de nadie,
en busca de una identidad perdida. “El disco es muy ecléctico. Ninguna de
las canciones es indicativa de cómo suena el conjunto. El single, ‘She’s A
Genius’, es muy dinámico; el inicio del álbum sorprende con ese toque tex-mex,
y nunca antes habíamos escrito una canción como ‘Seventeen’. Las guitarras
suenan más modernas, la calidad de sonido es más concreta, tocamos de otra
manera… estamos contentos con todo el trabajo realizado. Han pasado seis años
desde nuestro primer disco y la escena musical era distinta por aquellos días.
Ahora fluye todo con más naturalidad. Con ese debut exploramos, empezábamos a
sobresalir como grupo, y, por suerte, creo que pudimos vivir ese momento para
gozar ahora de esta nueva situación. Todo ha cambiado mucho en el entorno de
Jet”
. El extraño título del disco juega al
despiste, si bien ellos tienen una explicación sobre esa decisión. “’Shaka
Rock’ es la definición que hemos hecho nuestro de ese propio estilo musical,
que puede llegar hasta África, al tierno mundo de los niños o a Extremo
Oriente. Así somos Jet. Estamos abiertos a todo. Nuestra música engloba todas y
cada una de las posibles culturas distintas que hay en el mundo entero. Eso es
para nosotros el ‘shaka rock’”
. En el Myspace
de la banda se puede ver la reunión junto a Iggy Pop para registrar juntos una
canción, una experiencia inolvidable para el cuarteto australiano que un día
reinó con aquel hitazo que era “Are You Gonna Be My Girl”. “Nos propusieron
grabar ‘Wild One’ con Iggy Pop, y durante tres días fue nuestro invitado de
honor en Miami. Al principio nos lo imaginamos como una prima donna
del
rock, y el primer impacto fue de impresión. Era el cantante de The Stooges
quien estaba allí con nosotros. Después, una vez hecha la primera toma de
contacto, descubrimos que no se comporta como una estrella al uso. Es un tipo
muy cool”
.