Un año encerrados en el estudio da para mucho o al menos da para entregar un puñado de canciones inmortales que, aunque a estas alturas de la jugada parezca imposible, están destinadas a convertirse en nuevos clásicos de su repertorio. Y van… ¡Ah! y de nuevo con el flamenco por montera, así que bienvenidos a “Una ópera egipcia” de tomo y lomo

Filón

Hay decisiones en la vida de una persona, un artista o un colectivo que marcan un nuevo devenir, una nueva forma de hacer y pensar las cosas. Son vías nuevas que, una vez se abren, no acostumbran a tener retorno. No hay vuelta atrás, están ahí para quedarse. Los Planetas abrieron en su disco anterior, “La leyenda del tiempo”, las puertas y ventanas de su propuesta artística para que se aireara con los poderosos y populares vientos del flamenco y ahora difícilmente van a volver a cerrarlas. (Florent) “La verdad es que no queremos cerrarlas, al contario queremos abrir muchas más…”. (J) “Lo que sí te puedo decir es que en toda esa tradición cultural hay un filón, hay miles  de canciones e infinitas posibilidades en las que se puede investigar y experimentar”. (Florent) “La música es muy  maleable y se puede manipular o distorsionar, pero lo que es la melodía y la letra eso es lo que pervive”. “(J) “Y la emoción que trasmiten esas canciones de toda la vida. Intentamos demostrar que para trasmitir emoción no es necesario hacerlo de forma canónica con los instrumentos tradicionales y todo eso. Que la emoción se trasmite exactamente igual de muchas maneras diferentes. Maneras  que pueden ser tecno- pop, surf o psicodelia. La emoción de la canción siempre permanece”. Y ya puestos a decantarse por absorber una música tradicional, el flamenco no deja de estar mucho más próxima de los granainos que, por ejemplo, el blues. Aunque ambos estilos musicales interesen a priori muy poco al joven aficionado del pop alternativo. (J) “A nosotros nos sucede lo mismo. Estamos más interesados en la música más actual, la de nuestro tiempo, pero con el tiempo te vas dando cuenta que hay un proceso lógico en todo músico de búsqueda de sus raíces y nosotros hemos encontrado que nuestra tierra en eso es muy rica. Esa tradición popular de los gitanos, esa música que hacen desde hace siglos, que es más antigua que el blues, mucho más antigua pues ya desde el siglo diecisiete hay noticias de cantaores de flamenco. Es también un repertorio que no está explotado dentro del rock’n roll. Muy poca gente lo ha hecho, así que hay un camino abierto grandísimo por explorar”. Un filón enorme que, paradojas del destino, llevará a los de Granada a ser uno de los grupos del V Festival Flamenco De Cajón de Barcelona, junto a artistas como Parrita o Pitingo. Habrá que ver cómo se toma más de un ortodoxo de uno u otro bando semejante sacrilegio… (J) “Los gitanos son una raza etnocéntica. Ellos piensan que son el centro del mundo y que los payos son seres inferiores o algo así y eso les ha permitido mantener su cultura al margen de la cultura dominante a pesar la presión de los otros grupos sociales o étnicos que intentaban acabar con ellos. Los gitanos piensan que los que no lo son no saben cantar flamenco y eso hace que cuando los gitanos intentan hacer algo más pop o de cualquier otra manera, eso ya no lo consideren flamenco”.

La cita

J, Florent, mi grabadora y yo estamos sentados alrededor de unos zumos y tostadas en un bar elegido al azar muy cerca de la Rambla de Barcelona. La mía es la primera entrevista programada para promocionar y explicar todo lo relativo a cómo se forjó su nuevo disco, “Una ópera egipcia”, que, si no sucede ningún retraso, verá la luz a mediados de abril. Las caras aún somnolientas reflejan que ayer fue otra dura jornada de promoción que se remató con el concierto de Dinosaur Jr. en el Apolo, uno de esos grupos de cabecera junto a Sonic Youth o Spacemen 3 que estaban en plena cresta artística cuando Los Planetas iniciaron su andadura hace unos diecisiete años. Mucho ha llovido desde esntonces, pero ellos siguen imperturbables, encaramados en esa cima del indie español sin un resbalón, sin apenas una mácula que manche un recorrido que nadie se negaría a calificar de intachable. Pero ese estatus no está exento de cierta responsabilidad. (J) “A veces es complicado lidiar con eso. A mí me encanta tener mucha atención, pero eso provoca esa responsabilidad que a veces…”. (Florent) “Tener que cumplir esas expectativas a veces da vértigo. Nosotros hacemos música, somos apasionados, nos divierte y es lo que sabemos hacer. Mientras esas sensaciones sean reales y estén vigentes, pues seguiremos haciendo música que es lo que le da sentido a nuestras vidas y lo que nos hace sentir bien como personas…”. Está claro ni siquiera ellos se libran de verse sometidos al juicio de los que recibimos su obra. Opiniones que no sólo les interesan sino que también les importan y afectan. Siempre han estado muy mimados por la crítica especializada de este país y sus obras son obligadas referencias en cualquier lista que quiera reflejar que ha sido lo mejor de la música de este país en los últimos quince años. Pero, ¿seguira siendo así de por vida? Esa es una pregunta para la que sólo hay una respuesta inmediata. Lo seguirá siendo al menos con este nuevo disco. Un excelente trabajo que muestra, a diferencia del anterior, las dos personalidades que ahora residen en Los Planetas. La que por un lado se ha lanzado a hacer un trabajo de investigación y recuperación del legado tradicional de una música tan difícil de asociar con el indie como el flamenco y su cara más pop, la de toda la vida. El resultado ha dado con un disco muy variado que, en ocasiones, parece una gran manta construida a base de retales de colores que pese a su diversidad psicodélica encajan cuando está finalizada. (J) “Yo creo que se mezclan un poco las canciones más pop con las flamencas. En el disco anterior el flamenco era más evidente y aquí está más mimetizado con las influencias nuestras más clásicas. Hemos intentado abarcar muchos estilos, muchas formas de hacer música desde siempre y aun así pienso que tenemos un estilo personal que sobresale por encima de las variaciones que utilicemos. No sé, podemos hacer un tipo de canciones más electrónicas, pero creo que seguiran siendo canciones de Los Planetas”. Por encima de todas ellas destaca ese pedazo de adictivo single que es “No sé cómo te atreves”, una de esas canciones tocada con una varita que de inmediato pasa a formar parte de la vida del oyente que se la apropia y la hace suya. Un regalo escrito hace un par de años para el disco de Christina Rosenvinge, pero que esta rechazó. Y mira tú por donde, acabó en la voz de Ana Fernández de La Bien Querida, quien fue al estudio para dejar su huella en la canción que más desentona dentro del disco, “La veleta” (sevillana de La Niña de los Peines en clave eletro-pop ochentero con sintetizadores y sin guitarras y en la que J apenas deja su huella) y se llevó el premio gordo de intervenir en forma de dueto en la canción que más va a perdurar en el imaginario colectivo del disco. Un tema muy pop sobre las desavenecias entre las parejas y la falta de comunicación. (J) “Justo. Si te pones a pensar en cuál es la razón por la que se producen tantas agresiones dentro de la pareja y todo este tipo de cosas… esta canción intenta profundizar un poco en ese motivo. No es cómo lo que hizo Bebe, es menos obvio que eso, pero es cierto que intenta profundizar en el tema”. “La eterna temática del amor/desamor que tantas veces ha inspirado a músicos de pelajes muy distintos. (J) “Bueno, no sé, A mí me interesa el amor porque es la fuerza que mueve el mundo. Es la fuerza que mantiene unidos los átomos, la materia… Para mí es un tema muy importante”. Y para el flamenco también. (J) “Sí, de hecho en toda la tradición de la música popular, en todos los sitios y en todos lo tiempos es el tema fundamental, el tema fundamental del ser humano, es lo más importante después de la supervivencia”.

El disco
“Una ópera egipcia” es un disco que al principio desconcierta, pero que luego se va ganando un hueco en tu corazón a base de las grandes canciones que contiene. Se inicia con “La llave de oro”, tema instrumental basado en un tango de Enrique Morente en clave surfera y en la que el gran cantautor tenía que intervenir, pero según me cuenta J, cuando se grabó apenas quedó espacio para poner su voz y eso obligaba a volver a mezclarla. Como no había tiempo, dicha intervención se ha postergado para una próxima ocasión. Sin embargo Morente sí participa en el penúltimo tema del disco, “La pastora divina”, una seguidilla que es todo un homenaje a “Omega”, el disco que el cantautor hizo con Lagartija Nick en 1996. (J) “Quedamos con Antonio Arias para grabar unas canciones porque no podiamos disponer de nuestro bajista y es evidente que cuando se juntan Antonio y Eric (batería) logran una base rítmica muy poderosa muy fuerte que te va llevando por ese camino”. ;”(Florent) “Es una seguidilla que está en progresión. Empieza con un ritmo muy tranquilo de Eric que va subiendo respetando el palo flamenco y la seguidilla es un palo flamenco que Morente borda y vimos que era perfecta para él”. (J) “Al principio de empezar el disco estuvimos hablando con él y se pasó un par de días por el estudio. Miramos la posibilidad de hacer algo más a medias, pero es muy complicado porque son mundos muy diferentes. Además Morente ahora mismo es una super estrella y a veces da hasta un poquillo de cosa molestarlo con estas tonterías nuestras (risas). “(Florent) “Es una persona encantadora”. “(J) “Le gusta mucho lo que estamos haciendo, le parece muy interesante. De hecho incluso está agradecido porque lo ve como una forma de abrir el flamenco a un público mucho mayor y dar a conocer esta cultura a un público más amplio”. “Pero si por algo va  a ser recordado este disco es por la concatenación de tres temazos que juntos ya valen media vida. Me refiero a “Siete faroles”, “No sé cómo te atreves” y esa maravilla tan planetaria en un crescendo de esos que te erizan el bello que es “Señora de las alturas”… A partir de aquí ya está todo escrito. Tan sólo hay que esperar al final para que J se explaye a gusto en un magistral ladrillo de psicodelia oscura como es “Los poetas”. (J) “Este tema está inspirado en un capítulo del Corán que se llama ‘Los poetas’ y que explica lo mismo que el Antiguo Testamento. Son los mismo personajes, Moises, Noé, Abraham o el mismo Dios único. Está hecho con el máximo respeto y, si algo interesante se puede sacar de esa idea de Dios único, es que el ser humano tiene un punto de vista común diferente del resto de las especies o del resto del universo. Eso es lo que entiendo que quiere expresar la idea del Dios único, que el ser humano tiene una misma forma de ver todas las cosas y a lo mejor está unido en eso”“. Vaya que es más lo que nos une que lo que nos separa a unos de los otros.