Hace un año el nombre de Nathy Peluso era desconocido. Ahora cotiza al alza y la argentina residente en Madrid planea el lanzamiento de un EP de la mano de Guayaba Records con el que promete hacer virguerías.


Tengo entendido que desde pequeña te llaman artista… Me gustaría saber quién es Nathy Peluso, si hay alguna diferencia con Natalia.
No diferencio mucho mi personaje de mi persona, eso es lo principal. Si conoces a la artista Nathy Peluso y luego te vas a tomar algo con ella te va a ser muy difícil diferenciar las dos personas, ya son casi lo mismo. Cuando nace Nathy Peluso voy encontrado nuevos códigos estéticos y de actuación que, al fin y al cabo, vienen de mi ser íntimo.

Es cierto que los códigos estéticos los cuidas bastante, partiendo del propio estilismo.
Claro, es todo un pack. Nathy está enamorada del arte en general. Hablo en tercera persona porque todos tenemos ese personaje como es en mi caso Nathy Peluso aparte de la Natalia que soy. Desde que me levanto estoy maquinando las vainas que va a hacer Nathy Peluso, así que acabo siendo ella todo el tiempo. Y respecto a que me llamaran artista desde chiquitita… Es algo que ha ocurrido siempre, desde que tengo un poco de conciencia, recuerdo que he estado en contacto con el arte, ya sea bailando, con el teatro o la música.

Ahora que me hablas de la danza, esta también juega un papel importante en tu música. ¿Qué relación guardas con ella?
Es muy gracioso, porque es una cosa que ha estado muy presente en mi vida, pero que nunca he profesionalizado. Me da risa porque últimamente en las historias de Instagram estoy haciendo como capítulos en los que salgo bailando canciones, recomendando música y, bueno, a veces, la gente que no me conoce y se encuentra de lleno con mi Instagram se piensa que soy más bailarina que cantante porque me la paso bailando. Es una cosa que hago porque me gusta. Es verdad que estuve estudiando durante tres años la carrera de teatro físico en la Rey Juan Carlos. Ahí recibía muchas clases de ballet y danza contemporánea, pero nunca fue mi fin profesionalizarme en la danza, siempre fue más una vía de escape. Pero claro, va completamente ligada a mi espectáculo, no me considero solo cantante, sino que me gusta hacer un show, y el show equivale a toda esa expresión física.

“Aspiro a hacer una música heavy”

Respecto a lo de las historias de Instagram, hubo alguna polémica porque se te puso la etiqueta de trap, ¿no?
Si… pero la verdad que no sé de qué historia me hablas, y la verdad es que fue sin ninguna importancia. A mí se me etiqueta como trap y me la suda un poco. Yo hago música y me pueden encasillar como quieran.

En ese caso mal.
Sí, se me etiqueta como trap, pero bueno, yo creo que el trap viene siendo ahora una estética más que un género musical.

Sí, se ha desquiciado por completo.
De momento no he hecho trap, y tampoco creo que esté en la situación de hacerlo ya que al no tener esa vida hacerlo sería ridículo. La cuestión es que me gusta mucho ese género, lo respeto, pero no considero que yo sea una artista de trap. Yo hago música urbana, rap,… pero se me encasilla así porque yo creo que la gente no tiene ni puta idea. No se ponen de verdad a escuchar lo que es trap.

¿Cuál es tu relación con el panorama actual? En tus últimas canciones rapeas y no me parece que eso ocurra tanto entre mujeres últimamente. Hablo de rap concretamente, no de dancehall, trap, etc.
Sinceramente, todo comenzó sin pretensión de ser “la mujer que rapea”. Me he criado escuchando música de todo tipo y entre esa música estaba el rap. Tengo la necesidad de decir muchas cosas… Ocurre que antes componía música más melódica, más cantada, y tenía la sensación de que me faltaba espacio para decir las cosas. Entonces empecé a trastear con el rap por pura necesidad de decir cosas. Te encuentras con un flow que te apasiona y acabas haciéndolo. Me siento en primer lugar afortunada por ser escuchada y valorada de la manera en que lo estoy siendo; y en segundo lugar, siento que puedo aportar mi semillita. Al final, hay tanta música que yo estoy aquí para aportar un poco más. Es un placer contribuir al crecimiento de lo que puede ser una nueva vanguardia, o como lo podamos llamar. Siempre es un placer colaborar en el crecimiento de un proyecto.

No has sacado un disco, siempre sacas singles, canciones sueltas. ¿Por qué?
Porque nada de esto estaba planeado. He ido sacando temas por puro placer. Da la casualidad de que eso a la gente le ha gustado y ahora estamos trabajando para un EP que se lanzará en noviembre si todo sale bien. En ese EP se recopilará un poco todos los estilos de Nathy Peluso y luego ya obviamente viene el disco, pero más adelante. De momento estamos trabajando en el EP con diferentes productores. Después del EP tendrán más justificación todos los conciertos.

¿Los productores son los habituales de Guayaba Records?
Todavía no están definidos del todo. Hay algunos temas fijos, pero está abierta la cosa para ver cómo lo zanjamos. De momento no está muy relacionado con Guayaba Records. Obviamente va a estar grabado con ellos, pero el tema producers… vienen de lugares un poco inesperados.

“Es un placer contribuir al crecimiento de lo que puede ser una nueva vanguardia, o como lo podamos llamar”

En el 2015 hacías otro tipo de música, no sé si llamarlo mestizaje, música del mundo, con influencias tangueras… De hecho, en Youtube pueden verse cambios de estilo claros.
Sí, de eso he borrado muchas cosas porque no me representaban en absoluto. Todo lo que está en Youtube forma parte de un camino, es mi principio, son mis raíces y estoy acá gracias a lo que hice hace tres, cinco años. He trasteado con todo lo que te puedas imaginar: dancehall, reggae, tango, incluso composiciones de teatro y cosas así. Y también cover: Nathy Peluso estuvo metida muchísimo en el mundo cover y cantando a Etta James, Nina Simone, Frank Sinatra… todo me representa y está ahí. De hecho, hay dos canciones que me flipan: “Trenzas bolivianas” y “KEOMUMU”, que son muy de la tierra, de conexión con uno mismo. Y por mucho que pasen los años, me sigo sintiendo orgullosa de lo que represento allí.

¿Va a haber un cambio de estilo en el EP?
En el EP espero dejar un poco claro lo que hace Nathy Peluso. Yo soy consciente de que lo que hay ahora en la red no define por completo lo que hago. O sea, aspiro a hacer una música heavy (risas).

Te he escuchado decir algo así como: “Yo quiero traer otra vez la música” ¿Cuál es esa música?
La música que estoy haciendo ahora pero muy bien hecha. Quiero trabajar con músicos. Ahora estoy trabajando cosas con Big Menú que son unos músicos increíbles. Quiero hacer músicas en las que puedas palpar los instrumentos. Y a mí me gusta lo que hago, pero siempre quiero mejorar. No va a ser como yo querría porque obviamente hace falta mucha plata, pero sí que puedo decir que se va a asemejar a lo que pretendo traer. Y no queda nada para escucharlo. Dos meses no son nada y voy a traer mi propio sound. No quiero hacer semejanzas o comparaciones, no vaya a ser que luego no se asemeje a lo que yo digo, así que prefiero que suene a lo que suene y no generar confusiones.

Estoy viendo que algunos artistas en la nueva escena urbana emprenden una suerte de lucha o apuesta por la independencia en relación con la industria. ¿Cómo estás viendo tú todo esto?
Yo soy a classic woman. Partiendo de ahí… Me he criado escuchando a mucha gente que ha fichado con multinacionales. Es verdad que las multinacionales son otro mundo y que las reglas han cambiado… Por lo que sé, porque soy una ignorante de ese mundo y no me da vergüenza admitirlo. Al fin y al cabo todos somos ignorantes de muchas cosas, y yo este mundo lo ignoro y tampoco me gusta hablar sin saber. Pero lo que es verdad, lo que yo puedo sentir, es que no me importaría tener un contrato discográfico después de haber sacado mi EP. Obviamente a cambio de mucha plata, si no acá estoy yo que me puedo hacer mis cosas sola como las estoy haciendo hasta ahora. Todo lo que haga va a estar regido siempre por la calidad; luego, también quiero conseguir buenos músicos, así que si me viene una multinacional y me paga mucha plata con la que poder comprar mucha calidad musical y poder invertir en mejores trabajos siempre va a estar bien recibido. Pero claro, mucha plata es mucha plata. Apuesto por la gente que se lo monta por su cuenta y por la que apuesta por las multinacionales. Al fin y al cabo tiene que haber de todo, ¿viste?

Sí, apuestas por el arte básicamente.
Apuesto por el arte bien hecho. Si hay multinacionales que están apostando por artistas para darles plata y que hagan buena música yo lo apoyo y viceversa.

Hay una frase tuya que me ha llamado mucho la atención: “Yo creo en las verdades absolutas”.
Bueno, yo me guío por energías y soy impulsiva en base a lo que mis emociones se refiere. Creo mucho en las verdades absolutas, no voy a referirme a una en concreto. A lo que me refiero con esa frase es que hay veces que no… que no tengo que pensarlo tanto, creo que esto es así porque esto es así, porque lo siento así y punto. Creo que todos estamos regidos por una energía que va mucho más allá y que nos dicta verdades que no podemos cuestionar, y eso, para mí, son las verdades absolutas. Si luego justifico una de esas verdades absolutas es porque me gusta que se me oiga, pero que se me discuta también. Yo te digo esto y me mola que me oigas, pero también que me rebatas, que me hagas pensar y que me tires impulsos para que yo los reciba y actúe en base a ellos.

“No me importaría tener un contrato discográfico después de haber sacado mi EP. Obviamente a cambio de mucha plata”

He tenido la sensación de que en las canciones que cantas sobre las producciones de Craneomedia tratas mucho las cosas particulares, como si la importancia residiese en éstas…
Sí, completamente, en una esmeralda. Bueno, eso es una particularidad mía, de mi inspiración, pero imagino que mucha gente en el mundo sentirá esa conexión. Hace poco en otra entrevista hice referencia a eso… Yo creo que la felicidad reside en las cosas más interiores y simples. A la hora de componer no me rijo por sentimientos mundiales o classic shit ¿Me entiendes? Intento conectar siempre con movidas con las que todos nos podemos sentir identificados pero de las que normalmente no se habla. Por eso a veces mis letras no se entienden, porque hay gente que pasa un poco más de esas sensaciones. Pero si yo te digo “el mármol de la cocina está frío”, te estoy moviendo algo, tío. Porque te estoy hablando de que, en algún momento, me apoyé en ese mármol y sentí una movida. Y en esa movida puede haber un trasfondo muy fuerte de lo que está ocurriendo en ese momento en que yo apoyo la puta mano en el mármol y encima está frio. Lo que pasa es que, bueno, hay que hacer un backup de “a ver que dice esta piba” para entenderme, yo eso lo sé. Pero ahí reside el que la gente que me sigue es porque entiende esas particularidades tan bonitas del mundo.

He visto que llevas en Madrid dos años y haciendo música más. ¿Cómo te ha influenciado la capital en esto último?
Siempre he sido muy nómada, viajado de acá para allá, pero en Madrid no había estado nunca. Me mudé a Madrid y descubrí un terreno en el que estar solo, ¿no? Porque Madrid es una ciudad muy grande y yo no tenía a nadie, así que ahí me descubrí mucho a mí misma, crecí mucho y eso conllevó que sea la persona que soy ahora, que componga de la manera en la que lo hago y que sea la mujer que soy. En Madrid he pasado por situaciones que me han hecho crecer. Y además, en Madrid siempre he tenido acceso a gente que me ha proporcionado música de todo tipo permitiendo que creciera musicalmente. He grabado con diferentes productores que cada uno me ha dado una visión diferente… cosa a la que en otras ciudades no tenía acceso. Acá, en Madrid, estoy llena de esos estímulos y además es una completa inspiración. Vas por la calle y pasan mil cosas siempre. Es maravilloso. A mí me encanta Madrid.