ANTES DE AVENTURARSE A PROTAGONIZAR UNA GIRA EUROPEA Y POSTERIORMENTE EMPRENDER RUTA HACÍA TIERRAS AMERICANAS, THE HIVES HAN MAMADO, COMO CASI TODOS, GIRAS EN LAS QUE SE HAN ENCARGADO DEL SEGUNDO O, INCLUSO, EL TERCER PLATO.

Ahora, con “Veni Vidi Vicious” (Burning Heart/Mastertrax, 00) bien calentito, esperan llegar a ser el manjar ideal para los auténticos gourmets del punk rock. A nivel general, la cantidad de estilos musicales que pueden abarcar los nórdicos son muchos y muy variados. Desde el heavy metal de Stratovarious al hardcore melódico de Millencollin, del rock´n´roll vacilón de Backyard Babies a cualquiera de los miles de combos que se sumergen en el black metal, al pop de tintes jazzísticos de Rebecka Törnqvist o al emo de Last Days Of April o Fireside. Pocos son, sin embargo, los grupos que, como ellos, se dedican a hacer totalmente compatibles estilos como el rock´n´roll de los cincuenta, el garage de los sesenta, el punk de los setenta y, de paso, mostrarse como auténticos amantes del soul (ahí queda esa versión del “Find Another Girl” de Curtis Mayfield).

“Como la vida en todo el norte de Europa es cómoda y fácil, la gente joven coge instrumentos y forma sus propios grupos”

Como ese hueco no contaba con unos representantes de nivel The Hives tuvieron que aparecer y conseguir que el vacío fuera menor. (Chris Dangerous, guitarra) “Incluso para nosotros es difícil poder definir lo que hacemos. Mezclamos cada una de nuestras influencias y de ellas extraemos nuestra propia personalidad. En un principio éramos excesivamente punks por la influencia de The New Bomb Turks, mientras que ahora nuestro camino toma una orientación más sesentera, ya sea del pop o del garage, con un sonido más limpio, con unos estribillos y unas voces que cobran mayor relevancia y sin tocar tan rápido como en nuestros inicios”. Burning Heart es el sello que les ha abierto las puertas de par en par. Allí se encuentran cómodos, conviven con bandas de similar espíritu y disponen de total libertad creativa, lo que les permite trabajar con cierta seguridad. El andar en buena casa y ese potencial capaz de permitirles salir de un país como Suecia son avales suficientes para que podamos confiar en ellos. “Es cierto que la gran eclosión rockera que se vivió en toda Escandinavia sucedió hace tres años aproximadamente, pero aún en la actualidad existe una movida candente y siguen apareciendo grupos interesantes. Como además la vida en todo el norte de Europa es cómoda y fácil, sin paro y con una seguridad social competente, la gente joven prueba a coger instrumentos y formar sus propios grupos. Si después no funciona, no hay problema porque el puesto de trabajo está asegurado. Por otro lado, el que en Suecia haya una tradición rockera va ligado a la historia. Ya en los cincuenta intentaron copiar lo que en ese momento emergía en Estados Unidos y ahora es una especie de vuelta al redil”. En septiembre coincidieron en la ciudad alemana de Dortmund con nuestros queridos Aerobitch. “Es inconcebible que un grupo como ellos, con una vocalista como Laura, no triunfe de forma masiva en España. En cambio, en Alemania meten mucha más gente que otros grupos más populares, pero inferiores. Sin duda son uno de los mejores grupos punk de la actualidad y tienen algo fundamental para subsistir, que no tienen rival sobre un escenario. Además tienen un guitarra de ascendencia sueca, así que eso posibilitó aún un mejor contacto con ellos”.