Tras tomarse un pequeño descanso para recapacitar sobre el futuro, el grupo liderado por Dan Reynolds volvió el pasado verano al candelero discográfico con Evolve, un tercer trabajo del que han conseguido vender más de un millón de discos en todo el mundo, con un single (Thunder) que ya sobrepasa los 300 millones de streamings en Spotify. Así pues, ya recuperado del bache que a punto estuvo de acabar con el proyecto Imagine Dragons, el cuarteto ha anunciado una gran gira europea para el próximo año, con más de veinte fechas entre febrero y abril en las que se incluyen dos paradas en nuestro país: el viernes 6 de abril en el Palau Sant Jordi de Barcelona y un día después en el WiZink Center de Madrid. El propio Reynolds y el guitarrista Wayne Sermon nos hablan de este “regreso con fuerzas renovadas” en un céntrico hotel de Madrid.


Después del descanso, imagino que estaríais muy atentos a las primeras reacciones a vuestro nuevo disco.
(Dan) Parece que está siendo maravilloso, lo cual nos emociona mucho porque hemos estado nada menos que dos años trabajando en este disco. Nunca sabes qué va a pensar la gente, pero esta vez estamos muy felices.

El proceso ha sido más largo, ¿también más duro y complicado?
(Dan) No, yo creo que ha sido más fácil, por haber descansado. Encaramos la grabación muy frescos, más sanos que nunca diría, más felices. También ha sido la primera vez que dejamos que el productor tome las riendas, porque hasta ahora nosotros estábamos más encima. Eso también hace que todo sea más fácil.
(Wayne) Sí, nosotros perdíamos más tiempo. Ahora, el productor era como: “Ya está, siguiente canción”. Nosotros era como: “No, espera, esa cuerda no me suena bien, quiero cambiar esto y aquello…”.

¿El “menos es más” fue una premisa en el estudio?
(Dan) Eso es lo que hemos intentado, sí.

¿Fue una conclusión a la que llegasteis tras la grabación de Smoke + Mirrors?
(Dan) No exactamente. Fue más como una reacción al darnos cuenta de la mayoría de nuestros discos favoritos tienen producciones muy sencillas, basándose en la belleza de la melodía y la calidad de las letras. El ejemplo perfecto podría ser Abbey Road, tan limpio y transparente. Ahora hay demasiados discos sobreproducidos, avasalladores.
(Wayne) Cuando tienes eso, sobrecargar la producción es una cagada.
(Dan) Sí, puedes hacer que el resultado sea una completa basura.

¿Todos en la banda estabais en la misma página al tomar esta decisión?
(Dan) Sí, totalmente.
(Wayne) Nos dimos cuenta de que nuestra mayor debilidad era la sobreproducción, así que quisimos volver a lo limpio y transparente, como dice Dan.

“La fama te la puedes esperar, pero lo que no puedes controlar es que tu vida empieza a verse afectada de formas que no habías esperado”

Las letras son mucho menos oscuras ahora. ¿A qué se debe?
(Dan) Ha sido algo muy natural, no quise que fueran así premeditadamente. Pude pasar tiempo en casa, tener mi espacio, y eso hizo que mis letras fueran más saludables, menos viciadas. Sentí como si el cielo se despejara de nubes negras. Pude reflexionar mucho, y eso me ayudó a encontrar más brillo, color y celebración en mi interior.

Sé que la grabación del anterior disco fue bastante tortuosa, y da la sensación de que habéis pasado por un proceso de auto-aceptación para poder grabar este.
(Dan) Estás en lo correcto. En el anterior disco todo era como una búsqueda, pero sin encontrar nada. Estaba pasando por una depresión bastante dura, de repente lo veía todo negro, y así se plasmó en el Smoke + Mirrors. Aun así estoy muy orgulloso de ese álbum, de lo bien que representa el momento por el que pasé. Nada de lo que hoy está ocurriendo en la banda habría sucedido sin él.

¿La fama y el éxito tuvo algo que ver en esa depresión?
(Dan) Toda esa fama te la puedes esperar, pero lo que no puedes controlar es que tu vida empieza a verse afectada de formas que no habías esperado. Hay algunos cambios bastante dramáticos, que amplifican tu estado de ánimo en cualquier dirección, y yo no estaba bien en ese momento.

Lanzasteis Believer en una campaña con Nintendo, ¿qué tal funcionó?
(Dan) Cuando nos dijeron que querían nuestra música en un juego nos flipó, porque somos fanáticos totales. Somos de la generación del Super Mario Kart… también molaba mucho el Sonic de Sega, pero mi madre sólo me dejó tener una videoconsola a la vez, ¡jajaja!
(Wayne) Joder, la mía no me dejó tener ninguna hasta cumplir los 15, cuando salió la Playstation.
(Dan) Pero la Playstation al principio era como más oscura, de gente muy guay. La Nintendo era la de los colegas del barrio, ¡jajaja! Gracias a lo de esta campaña, nos enviaron las últimas videoconsolas de la marca un poco antes de que las lanzaran, y cuando nuestros amigos las veían en nuestras casas estaban súper celosos, ¡jajaja!

De alguna manera, Evolve suena como vuestro disco más globalizado. ¿Las giras influyeron mucho en él?
(Dan) Las giras te abren nuevos territorios físicos y mentales. Y sí, conocer nuevas culturas influye mucho. Aunque no somos muy de componer estando de gira, todo eso se cuela después de forma inconsciente.

¿Cuál ha sido el lugar más exótico que han visitado con Imagine Dragons?
(Dan) Beirut. Mientras tocábamos, veíamos a soldados francotiradores apostados en las azoteas.
(Wayne) Sí, muy fuerte. Pero la ciudad es preciosa.

¿Qué es lo más loco que os ha pasado en un concierto?
(Wayne) Yo lo tengo clarísimo. Ver a la masa de gente en el concierto de Sao Paulo. Había 90.000 personas, y eran las personas más locas que hayamos visto en nuestra vida.
(Dan) Es verdad. Me acuerdo que al terminar el show, en el camerino estábamos todos muy impresionados, como diciendo, “vale, esto ha ocurrido de verdad”.

La portada de Evolve tiene un aire casi religioso, de ascensión a los cielos.
(Dan) Para mí, significa un poco lo que antes comentábamos. Es como el resurgir, el renacer tras pasar una depresión muy fuerte. La palabra evolucionar significa llegar a otro lado, salir de donde estabas, como salir del agua cuando te estás ahogando. Dejar la oscuridad atrás.

“Ahora hay demasiados discos sobreproducidos, avasalladores

¿Esa depresión llegó a poner en riesgo al grupo?
(Dan) Sí, la banda estuvo a punto de romperse. Nos pusimos realmente oscuros estando de gira. Queríamos volver a casa y recolectar con nosotros mismos Saber quiénes éramos en nuestra vida personal, en la industria musical… el reencuentro se hizo muy necesario.

En esos momentos imagino que pensarían, ¿y a qué me voy a dedicar, si dejo esto?
(Dan) Exacto. Y la respuesta a esa pregunta era “a nada”.

¿Hubo muchas canciones descartadas del tracklist final de “Evolve”?
(Dan) Muchísimas. Escribimos más de cien canciones. Bueno, no podría llamarse “canciones” a todas ellas, porque muchas estaban en estados muy embrionarios. Pero sí, quedó mucho material sobrante. Quizá para un disco de caras B.

¿Qué colaboración os gustaría hacer en el futuro?
(Dan) Probablemente todos coincidamos en Kendrick Lamar. Es de los tipos más interesantes que hay ahora mismo en ese sentido. Su último disco es tan jodidamente bueno… Ah, y Kevin Parker también mola mucho. En cuanto a nuevas bandas, no puedo dejar de recomendar a White Reaper. Es la mejor banda americana del mundo, ¡jaja!