Fueron una de las principales atracciones del pasado Tanned Tin, donde ofrecieron un concierto memorable, y acaban de publicar “Feels” (Fat Cat/Pias), un disco de pop mutante de ayer, de hoy, de siempre, que les muestra como una de las voces más válidas la independencia pop actual.

Fue una sorpresa cuando la compañía comentó que Noah Lennox -más conocido como Panda Bear- respondería a las preguntas desde Portugal. A diferencia de otros ilustres como Scott Herren o Dose One, autoexiliados políticos en Barcelona, los motivos de Noah son otros. “Mi esposa es portuguesa y nos vinimos a vivir al barrio alto de Lisboa hace año y medio. Aquí hemos tenido un niño y, en cierto modo, Lisboa ha cambiado mi forma de ver la vida. Es una ciudad muy inspiradora, tranquila, con mucho sol, con muchas playas en los alrededores. La gente del norte es más seria, pero aquí todo el mundo tiene un ritmo de vida relajado. Nadie quiere trabajar. Vivir aquí es como un sueño, muy dulce”. Algo de eso debe de haber en el nuevo disco de Animal Collective. Tanto “Spirit They´re Gone, Spirit They´ve Vanished” (2000) como “Danse Manatee” (2001) o “Here Comes The Indian” (2003), sus primeras grabaciones, aún suenan nerviosas tanto cuando caen dentro del noise abstracto como cuando la banda se entrega a esa suerte de rock psicodélico que entronca con la familia Flaming Lips.

“Nos han presentado como una panda de freaks fanáticos del folk… pero no es cierto”

“Cuando escucho ´Here Comes The Indian´ pienso que estábamos realmente jodidos. Fue una época muy intensa. Somos amigos desde niños, y pasábamos demasiado tiempo juntos, es normal que hubiera tensiones. Trabajábamos muy duro, no había dinero…”. La tensión llegó al punto de que su anterior disco, “Sung Tongs” tan sólo lo firmaban Panda Bear y Avey Tare. Curiosamente “fue el disco que nos hizo profesionales, el que nos ha sacado a tocar y el que hizo que sintiésemos bastante presión a la hora de volver al estudio”. También el que les abrió nuevos horizontes: doce canciones que componen uno de los largos más emotivos de los últimos tiempos: folk campestre y lisérgico que cita a Fairport Convention y a Current 93. No es de extrañar que los descartes terminaran en manos de Vashti Bunyan, un mito del folk británico que grabó “Just Another Diamond Day” en 1970 y desapareció, para volver a la actualidad de la mano de Animal Collective con quienes ha firmado el mini “Prospect Hummer” hace tan sólo unos meses. “Éramos fans de su música y Kieran Veden (Four Tet), nos puso en contacto con ella en nuestra gira británica. Le enviamos las canciones y grabó su voz sobre ellas”. Lo que de alguna manera ha servido para reactivar la carrera de la Vunyan, que también estos días publica nuevo álbum, “Lookaftering”. Pero no deberíamos distraernos con los amigos y las carreras paralelas de una banda con hiperactividad, que publica un disco al año al tiempo que levanta proyectos en solitario como Jane o Panda Bear. Si hoy veníamos aquí era para hablar de su obra, ésta se llama “Feels” y “estoy de acuerdo con eso que dices sobre que todas las caras de Animal Collective están por primera vez presentes en un disco”. Ha vuelto la fraternidad –“nos ha venido bien distanciarnos, Dave en New York, Brian en Washinton DC y George… bueno, George no tiene casa”– y el resultado es una colección de canciones de pop rarito, como Sufjan Stevens o Arcade Fire pero diferente, que suenan a bocanada de aire fresco. Para él “la palabra que define este disco es paz, calma”. La que se han tomado para crecer y asaltar las listas de lo mejor del año, y si no al tiempo. Que sí, que hay next big thing (alternativa) y esta vez es para rato. “Ya nos cogió por sorpresa la atención que despertó ´Sung Tongs´. A día de hoy somos más conocidos de lo que habíamos pensado. Lo que pasa es que se ha creado una imagen del grupo que creo que no corresponde a la realidad, nos han presentado como una panda de freaks fanáticos del folk. Entiendo de dónde viene esa idea pero no es cierta. Y cualquiera que escuche un disco como ´Dansee Manatee´ se dará cuenta”. De hecho, en su web se autocalifican como “cuatro amigos a los que les gusta quedar para tocar, ver películas y jugar al fútbol”. Como cuando The Third Eye Foundation o The Streets decían aquello de que lo único que les importaba era enchufarse a la Play. “Somos así, y lo último que queremos es ponerle barreras a la gente para que disfrute de nuestra música”.