¿Cómo haces los audiovisuales? ¿Va antes el vídeo o la canción? ¿Sabes? Puntualmente me recuerdas al Joey Bada$$ de “Chirst Conscious”.
El de “Misisipi” tiene cierto parecido a ese en esos efectos que incorporan cosas que de por sí no dicen nada. Últimamente intentamos que haya una idea. Por ejemplo, en “Amigos desconocidos” se muestra una batalla que va un poco de eso, de las cosas que tan pronto como aparecen desaparecen… Y eso está reflejado en el vídeo con personas de mentira en lugares en los que no hay nadie. Ahí el vídeo y la canción van en un mismo sentido entendiéndose entre ellos. Hay otras veces en que simplemente estamos con las cámaras, se nos ocurre algo y lo grabamos. Y otras en las que sí tenemos el vídeo pensado, como pasó con “Mucho”. A menudo la canción y el vídeo son dos cosas completamente distintas que se unen y quedan de una forma, pero bien podía haber sido de otra. El de “Poco”, por ejemplo, es una bañera por la cara. Intentamos hacerlo todo en un plano secuencia en el que yo estuviese debajo del agua cantando, pero la putada es que como estas bocarriba te entra el agua en la nariz. Pero se puede hacer… Yo en Canarias buceo mucho y más o menos aguanto.

¿El de “Sílaba tónica R.I.P” es un plano secuencia sin truco?
La gracia del vídeo es esa, no hay más. Es un plano secuencia sin truco. Bueno, el único truco que hay es que el vídeo está puesto al doble de velocidad, pero podría seguir los cinco minutos… Si me pones la pista seguimos pedaleando (risas).

“Al final, lo más simple y lo más claro es lo que funciona”

Me parece que “Mucho” y “Misisipi” fueron un punto de inflexión en tu carrera ¿Cómo surgieron?
“Misisipi” fue copia-pega de cosas que tenía. Mira, respecto a lo que me preguntabas antes… Algo que he cambiado ahora es que antes acostumbraba a coger las bases de internet y me adaptaba a ellas. Sin embargo ahora tengo un montón de gente con la que trabajar pasándome ritmos. En “Mucho” empecé con el trabalenguas y salió así. Es la más sencilla, grabé la voz en una sola toma, sin coros y sin nada, cuando generalmente se los pongo y otras mil mierdas más elaboradas. Al final, lo más simple y lo más claro es lo que funciona.

Entre esos colaboradores está Nico Miseria, que personalmente a mí me flipa. ¿Cómo os conocisteis?
El Nico es un máquina, tío. Pues nos conocimos por internet, no sé cómo nos pusimos en contacto, estuvimos hablando, me pasó unos ritmos guapos y cuadramos el tema

Otro al que no le quito el ojo de encima es al Horror.vacui…
¿Te gusta? Pues mira, el próximo tema que vamos a sacar es con Horror.vacui. Tiene un gusto y un criterio que te cagas, aparte de calidad en las bases. Vive aquí al lado, somos vecinos.

Todo esto me está recordando a los años del Myspace. ¿Soundcloud no te parece en esencia lo mismo actualizado a los tiempos?
Sí, un poco. Al final uso el correo, Youtube, Instagram,… Hay canales de sobra.

Quería preguntarte también sobre la etiqueta de “rap canario”, que en teoría abarcaría estilos “sudones”. Sin embargo, si pienso en grupos como Me Cago En Tu Padre o Amenofis no me parece que vayan para nada por ahí…
¿Amenofis, eh? Yo no le conozco en persona, el otro día hable con él y siempre ha sido un figura de Tenerife. Él es que trajo un poco el rap a Tenerife.
No sé, Me Cago En Tu Padre ha sido uno de los grupos que abrió las puertas a Canarias, Veneno, Nestakilla,… los BNMP están ahora petándolo, nosotros los Locoplaya… Siempre ha habido gente haciendo cosas, no es algo que haya surgido de pronto. El porqué no te lo sé decir exactamente, porque internet no es algo del 2016 precisamente. Pero sí es cierto que este último año la gente se ha fijado en nosotros aunque estemos un poco lejos, y quizá sea eso, esa distancia, las peculiaridades, la manera de hablar, el carácter… Aunque a veces, como en el caso de Me Cago En Tu Padre, la propuesta sea más oscura. No por ser de Canarias todo son palmeras y playa, cada uno es como es.

En frases como “lo importante de la vida no vale un duro” o “No quiero el lambo, no pido tanto, yo solo quiero la sartén por el mango” te alejas de la tradicional literatura rap. Es más, creo que es precisamente esa distancia respecto a la tradición la que te acerca a un público más amplio y diferente.
Exacto, todo esto al final son productos en el buen sentido, todo está elaborado, nada es natural. Yo personalmente no lo hago para ser rico y ostentoso, no quiero una mansión y estar rodeado de putas por todos lados. No soy eso ni lo persigo. Creo que puedes trabajar completamente libre, también ganar dinero y tener ese tipo de vida más típica del rap antiguo si quieres. Cuando yo era pequeñito, era así, aunque la gente ajena al rap piensa que todo son pibas, mansiones, lujo y cochazos.

“Unas Nike no te van a convertir en Jordan… La polla en mi cabeza era la tontería que representa las marcas”

Es que hay mucha gente que aspira a ser Gucci Mane.
Claro, y en su derecho están. Yo no persigo eso y mucho menos con la música. El rap es algo que me gusta de verdad. Hablar con la gente, tener una relación con el público es lo que más me llena, la verdad. Es por lo que lo hago. El día que no pueda dar conciertos, pues mala suerte, a otra cosa, tampoco le doy más trascendencia.

Ahora que dices esto, me estoy acordando de la serenidad que mostrabas en el último concierto ante las fans…
Procuro hacerme fotos siempre. De pronto vienen pibes y te dicen: “Hermano, vengo de un pueblo a dos horas, ¿puedes mandar saludos a mi colega?”. Y te quedas pensando: “Niño, hay gente a la que le hace mazo ilusión verte el careto”. También está la otra parte, la del agobio. Recuerdo cuando toqué en Matadero y la entrada era gratis. Nunca había dado un concierto en Madrid y vino muchísima gente, y pensé “Hermano, parezco Belén Esteban”. Pero el contacto con la gente es bueno, muchas veces me pregunto qué sentirán o qué les transmitiré para que eso suceda.

En “Fundamental” sampleas una de las escenas de “El club de los poetas muertos” en la que dicen: “Me he subido aquí arriba porque las cosas se ven de modo distinto”. Esa canción fue la primera que subiste a YouTube. ¿Se ven las cosas distintas desde “arriba”?
Ese tema lo escribí después de ver la película y es un poco profética. Como “vengan aquí arriba que se ve todo mejor”. En esa secuencia parece que hubiese un líder que une a la gente para que hacer las cosas de otra manera, y tampoco se trata de eso. Tampoco me veo en esa posición de profeta. Simplemente, he hecho un rollo que a la gente le gusta y ha ocurrido precisamente cuando he dejado lo anterior. Antes, con las letras era un poco más… como ese típico rap de “haz esto, haz lo otro, haz no sé qué”. Sin embargo, de unos años acá, mi manera de hacer rap ha cambiado hacia todo lo contrario: todos somos iguales, tú haz esto y yo hago lo otro. No estoy yo para dar clases a nadie, no me gusta eso.

Esto me recuerda a “Loba”, el tema que cantas con Recycled- J e Indigo Jams donde recortas a los Sirex cuando dices: “Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barrería”. ¿Qué cosas barrerías?
Yo si quieres me explayo y estamos aquí de palicazo

Dale, dale…
A ver el mundo como está… pffff. Tú y yo estamos en esta terraza, está soleado, está bueno… pero el mundo a nivel global es una puta mierda. La desigualdad a todos los niveles, el funcionamiento de todo… No sé si es que por naturaleza el ser humano es un mierda, pero las cosas no son razonables a nivel internacional, los recursos del planeta son los que son, y para que unos viven tan bien como viven la otra parte tiene que vivir mal, porque lo que hay es lo que hay y esto no está repartido de forma justa. Acabar con eso es complicado porque parece que está asumido y en nuestro interior. Me he puesto un poco filosófico y profundo por la cara a lo mejor, pero también soy un mierda y no hago nada… Es un poco esa decepción de uno mismo lo que también ha hecho que antes “subiera a la mesa” y ahora diga: “Pero yo, ¿quién soy?”. Deberíamos subirnos todos a la mesa.

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