De las cenizas de La Buena Vida nace Amateur, un nuevo proyecto que actualiza el encanto del Donosti Sound y nos devuelve, con nostalgia y melancolía, a aquellos años. “Debut!” (Sony, 17) es su primer álbum, que se completa con los dos epés que ya conocemos (“El golpe” y “Será verdad”). La puesta de largo de Amateur será el próximo 15 de septiembre en el Kutxa Kultur Festibala.

Cuando Mikel Aguirre y Cheli Lanzagorta llegan al bar Tanger, recuerdan que cada vez que La Buena Vida publicaba un disco se reunían aquí con el periodista de El Diario Vasco Ricardo Aldarondo. Mientras los turistas libran una cruenta batalla en las barras de la Parte Vieja de San Sebastián, convertido en un Waterloo con palillos y pintxos, nosotros nos sentamos plácidamente en la terraza del Tanger. Hablamos de la ciudad y de su incierta deriva: no hay nada más donostiarra que hablar de Donostia. Falta Iñaki de Lucas. Los tres formaron parte de La Buena Vida y se han embarcado en un nuevo proyecto musical llamado Amateur. “Debut!” -que ha venido precedido de los epés “El golpe” y “Será verdad”– es su primer álbum y supone una mirada nostálgica a los viejos tiempos y un sentido tributo al bajista Pedro San Martín, que perdió la vida en un accidente de tráfico el 15 de mayo de 2011.

El disco habla mucho de Pedro pero también de lo que supuso para nosotros La Buena Vida“.

¿Cómo recordáis aquel 15-M?
(Mikel) Fue muy raro. Nuestras cabezas no estaban aquel día para valorar nada de lo que estaba sucediendo en las calles. Fue un shock. Un shock total.

De Pedro San Martín hay mucho en este disco, ¿pero cuánto hay de La Buena Vida?
(Mikel) También hay mucho. Hay un montón de guiños y referencias, incluso letras que literalmente hablan de La Buena Vida. El disco habla mucho de Pedro pero también de lo que supuso para nosotros La Buena Vida. Fueron veinte años muy divertidos. La repercusión que ha tenido vino después, ha sido a posteriori. A mí el disco me ha servido para hacer una especie de catarsis interna y asimilar así la desaparición del grupo. Hacer canciones y masticarlas ha sido una manera de tragar todo esto.

¿Por qué la escena indie era tan precaria en este país? Javi AMA (guitarra de LBV) dijo una vez que érais amateurs por obligación.
(Mikel) Pedro solía decir que un grupo de la repercusión de La Buena Vida hubiera vivido de la música en Inglaterra. Es algo que Jota me lo ha dicho muchas veces: “Qué injusto ha sido este país con vosotros. Con lo que habéis hecho, deberíais ganaros la vida con esto”. Nosotros nunca lo hicimos, pero nos hubiera encantado. Solo al final de nuestra carrera, a partir de “Hallelujah!”, empezamos a tener un caché razonable. De todas formas, nuestro planteamiento nunca fue la de una banda profesional. No teníamos manager, éramos un grupo de amigos. Como ahora con Amateur, La Buena Vida era un hobby, una liberación.
(Cheli) También tiene que ver con el perfil del grupo. Ninguno de nosotros quiso dar ese salto. Nadie apostó por tirarse a la piscina.
(Mikel) Pero no por no salirnos de nuestra zona de confort. No éramos unos pijos de San Sebastián haciendo música. Detrás de La Buena Vida había mogollón de esfuerzo y trabajo, intentábamos buscar financiación, etcétera. Son cosas que no se cuentan pero que están ahí.

Vuestro único número uno fue la canción “Los Planetas”, una colaboración con Jota.
(Mikel) Y por encima de Michael Jackson. Fue un poco una jugarreta… Salió en agosto. Es curioso, porque el siguiente número uno que ha tenido Jota ha sido ahora con “Islamabad”, quince años después.

En la canción “Ha nacido una estrella” a Pedro se le define como “un satélite del rock”.
(Mikel) Es que Pedro sí que iba en dirección a un satélite del rock. Tenía ese filón. Era, en cierto modo, el más punk de todos nosotros. Pedro era muy amigo de Los Planetas, de ahí lo del satélite. De hecho, le habían ofrecido grabar algunas canciones como bajista en Granada. Estuvo con Jota por allí, pero al final no salió.

¿Sacar de golpe dos epés y un largo es una forma de compensar el vacío desde “Viaje por países pequeños” (09)?
(Mikel) Nos metimos en el estudio sin ninguna pretensión en febrero de 2014 y nos hemos tirado dos años y medio grabando. Grabamos dieciocho canciones en total y queríamos apostar por todas ellas. Aunque los formatos sean distintos, para nosotros es como un disco doble. Desde la discográfica nos recomendaron que fuéramos lanzando pildoritas para darnos a conocer y, sobre todo, para que no se agotara el recorrido del disco en pocos días.

Otro grupo donostiarra, AMA, está mostrando un tema al mes…
(Cheli) Su planteamiento es diferente. Ellos han proyectado su obra haciendo esa programación. Nosotros, en cambio, acumulamos dieciocho canciones y tuvimos que tomar una decisión.
(Mikel) Le hemos dado un montón de vueltas. Hemos barajado todo tipo de posibilidades cuando lo que nos hubiera gustado era sacar un álbum doble. Pero también nos daba miedo que nos tildaran de pretenciosos. Un grupo nuevo que sale con un disco doble…

Pero eso para el público, para los fans, es un regalo.
(Mikel) Está mal que yo lo diga, pero las canciones tienen suficiente nivel artístico como para estar en un álbum. Sé que hay canciones que no son singles, pero es que el propósito nunca ha sido hacer un disco de singles. Queríamos que el disco tuviera su propio mecanismo y desarrollo interno. De hecho, dentro de un año, sacaremos una tirada limitada de mil copias solo en doble vinilo.
(Cheli) En vez de sacar el vinilo al principio, que era el plan inicial, lo haremos al final.

Me ha llamado la atención la letra de “Será verdad”. ¿Tiene que ver con el fin de la violencia de ETA?
(Mikel) No es el primero ni el segundo que nos lo pregunta, pero no. Es muy dylaniana. Salió a modo de improvisación en el estudio. La letra puede venir del “Sound Of Silence” de Simon & Garfunkel en el que se dice “It’s written in the subway walls” y también de otro tema de Bob Dylan en el que habla de “Neon Lights”, de los carteles en la calle. Así que yo me imaginaba algo así como que será verdad que vuelve La Buena Vida…

Irantzu canta en “Lo que nunca tuvo que pasar”. ¿Se habló en algún momento de que formase parte de Amateur?
(Mikel) No, nunca. Esta canción la había escrito Iñaki de Lucas para el último disco de La Buena Vida que no se llegó a editar. Estaba pensada para que la cantase Irantzu y así ha sido.
(Cheli) Cuando surgió el momento de poner la voz, Mikel grabó una de referencia pero faltaba algo. Y dijimos: “¿Por qué no le decimos a Irantzu, que era la destinataria original?”. Se lo comentamos y le pareció muy bien.
(Mikel) Nos hizo mucha ilusión que participara ella.

¿Os cansa que os pregunten por La Buena Vida?
(Mikel) Me parece muy bien, fantástico, que nos pregunten por La Buena Vida. Pero Amateur es un proyecto nuevo, no es La Buena Vida. Antes, por ejemplo, las canciones se hacían pensando en Irantzu. Tampoco están las ideas de Javi, ni las ideas de Pedro… Lógicamente, hay cierto parecido. ¡Cómo no lo va a haber! Yo componía muchas canciones y era el cincuenta por ciento de la voz.
(Cheli) Algo que distingue Amateur de los discos de La Buena Vida es que hemos tenido un montón de colaboraciones. Antes era mucho más puntual y nos limitábamos a trabajar los seis.

Si “Halleluyah!” fue el disco en el que La Buena Vida se soltó -dentro de su timidez- la melena, “Debut!” será…
(Cheli) El principio de una buena racha, como diría Rafael Berrio.
(Mikel) Nos queremos tomar un poco la revancha, porque en su momento no pudimos darle continuidad al grupo debido a las circunstancias.