El viernes pudimos asistir a un doblete épico en el Kafe Antzokia, de esos que se quedan durante largos años en la memoria de los asistentes. Empezaron el joven dúo Cala Vento (foto inferior) con una fórmula bastante distinta del indiepop español de festival que ya pide relevo por agotamiento. Y eso es exactamente lo que son, savia nueva: dos chavales que se han currado una fórmula cruda (guitarra, batería y voces) que, con buen equipo, una buena producción (Eric Fuentes de Unfinished Sympathy) y muchas horas de local, están dando un nuevo color al panorama estatal. Sin errar en una sola nota, nos fueron disparando sus ritmos posthardcore, mientras iban desenvainando una tras otra canciones de su EP “Canciones de sobra”, y LPs “Fruto Panorama” y “Cala Vento”.

Dieron un directo demoledor en el que nos preguntábamos como solo dos instrumentos pueden llenar tanto y sonar tan bien en directo. Y no menos sorprendente es que sus letras que hablan en castellano de amor, rencor y pasión no suenen cursis diciendo cosas como “traerte lo que pidas, una birra o unas pizzas”. La base rítmica y la honestidad que transmiten seguro que tienen mucho que ver. Canciones como esa “Canciones de sobra”, como “En cueros” con su introducción muy “Semi-charmed life” (de aquellos Third-Eye Blind), “Isabella Cantó”, “Isla desierta” y sobretodo la coreable “Hay que arrimar”, nos dejaron verdaderamente emocionados. La música en castellano es como el buen vino y seguramente cantarán estos temas generaciones posteriores como hoy todo el mundo tararea “Qué puedo hacer” de Los planetas incluidos los que en aquel entonces estaban en pañales literalmente.

Después entraron en escena The Unfinished Sympathy (foto inferior y encabezado),  a quienes pudimos ya ver en el Rock Star hace 12 años presentando “We push you pull”. No hay que olvidar que este grupazo fue ganador del Villa de Bilbao en 2003. Y menos desdeñable es que Eric Fuentes tiene una de las mejores voces de los conjuntos guitarreros de la piel del toro. Arrancaron con la canción “Goodbye/hello” que abre su nuevo álbum “It´s a crush” tras años separados. Enseguida nos dimos cuenta de que siguen todos en buenísima forma. Eric Fuentes ya nos lo había demostrado por su parte el año pasado en solitario en el Apolo de Gasteiz y en La Ribera de Bilbao . Continuaron su repertorio alternando canciones de su nuevo lanzamiento (“Narcotic Fiancee”, “Sentimental Shock”) con temas del anterior album “Avida dollars” (“Homedrunk”, “Give up dig down”) y de los anteriores, sacando a relucir una vez más su gran paleta de influencias (rock, rock and roll, punk, powerpop, hardcore, emo, música negra). Y esto tiene triple mérito: escuchar muchos estilos, aprender a tocarlos y saber crear algo nuevo. Lo mismo clavan “Sensual Tensión”, recordándonos al mejor Phil Collins, que se pasan al punk-pop de “Welfare State”. Después te meten un “Loveshake” con un estribillo que te crees que te van a pasar al “Love shock” de los B-52´s y sin darte cuenta estás cantando toda la letra de “Rock for Food” con el puño en alto. Y todavía quedaba concierto por delante! Bailamos como hace 12 años con “Spin in the rye”, cuyo vídeo musical lo vimos mil veces en la difunta “Fly Music”, pasaron a “Avida Dollars” y luego a la poppie “Loveless Curse” para terminar con “You´ve got a long run”. El público totalmente entregado probó que la buena música nunca pasa de moda.