El pasado fin de semana debutó el Mugacu Fest, evento que llegaba a la localidad navarra de Viana con el objetivo de ofrecer para todos los públicos actividades relacionadas con la música, la gastronomía y la cultura local en un espacio de lujo, las ruinas de la Iglesia de San Pedro. Una primera edición que se ha cerrado con un balance muy satisfactorio al conseguir vender todo el papel en la mayoría de las actividades programadas. Fue el caso de la velada principal de conciertos que tuvo lugar el sábado y que contó con dos actuaciones previas al final de fiesta que llegó de la mano de Dj Dmizu.

Pasadas las 23h subieron al escenario Iseo & Dododosound (foto superior e inferior) que llenaron de ritmos reggae, dub, trip-hop y jazzeros las ruinas vianesas durante 75 minutos. No es de extrañar que el dúo navarro tenga por delante un verano cargadísimo de actuaciones, muchas de ellas en festivales. Si con su segundo trabajo “Roots in the air” está consiguiendo subir ese peldaño para llegar a un público mucho mayor, con sus directos elevan su propuesta a cotas de intensidad y calidad mucho más elevadas. Así lo pudimos comprobar en su actuación del sábado con Iseo a las voces dirigiendo magistralmente una banda completada por una sección de vientos de cuatro componentes y, a los mandos de los ritmos y sonidos electrónicos, Dodosound. Un conjunto muy bien armado y con un potentísimo directo que tras su actuación se despidió por todo lo alto tras conseguir hacer bailar a todos los asistentes. Su álbum de debut tuvo gran presencia en un setlist en el que también repasaron su primer LP. Tras el inicio con “Frozen desert”, “Freedom y “Falling asleep”, temas de su debut, el dúo nos dejó “Zombies”, una de sus primeras joyas, con la preciosa melodía de trompeta que le caracteriza inundando todos los rincones de las ruinas. Ya de nuevo con toda la sección de vientos sobre el escenario y con una Iseo bailando y arengando al público sin parar, llegaron temas como “Digital shoots” y “Roots in the air” de su nuevo álbum, y “Cat platoon”, tema que da nombre a su debut y que fue tarareado por buena parte del público. La traca final llegó con “Fresh air”, que supuso el climax de la actuación con todo el público bailando gracias a las potentes breaks que Dodosound lanzó de bases en su parte final, y “Vampire”, el nuevo gran hit del dúo que engancha a cualquiera. Una actuación de notable alto que demuestra el estado de gracia en el que se encuentra la banda.

Entonces llegó el turno de Grises (foto inferior y de encabezado). La banda de Zestoa contó con el handicap del sonido y el molesto viento que fluía en forma de torbellino por la zona del escenario. Mientras que las bases y acompañamientos de Iseo & Dodosound lograron salir indemnes en gran medida de la dificil acústica de la iglesia, las baterias, teclados y guitarras de los guipuzcoanos sufrieron más desafortunadamente. A pesar de ello, el quinteto ofreció un buen concierto y realizó un milimétrico repaso de sus cuatro álbumes. Tras el inicio arrollador con temas como “Formas” de su último álbum “Erlo” y “Chicles” de su debut, llegó el turno de su último single “Laberinto”. Curiosamente fue uno de los primeros temas que compuso el quinteto de Zestoa de su anterior disco y que quedó finalmente fuera, y en directo suena como uno de los más destacados. Llegó el turno de bajar un poco el ritmo con la emotiva “Plutón”, y de hacer un repaso a sus primeros trabajos con dos de sus temas mas celebrados, “Cactus” y “Wendy”, incluidos en “No se alarme señora, soy soviético”. Cómo es habitual, Amancay y Eñaut en primera linea como referencia de una banda que continua con paso firme desde su debut hace ya seis años.

Y para despedirse, nada mejor que invitar al baile y la fiesta con “Avestruz”, el primer tema de su nuevo álbum que nos dejó con ganas de más. Los de Zestoa siempre desprenden calidad, emotividad, pasión y entrega en sus actuaciones, todo un seguro para el público que lo agradece.