Es curioso cómo las versiones ajenas pueden llegar a modelar o arruinar la personalidad de una banda de rock. Luna (foto inferior y encabezado) pertenece, sin duda, al primer grupo. Cuenta con una discografía sólida y de contrastada calidad a la que, no obstante, las versiones han enriquecido notablemente su discurso. Entre otras muchas, ocurre con “Bonny and Clide”, que ya apareció en “Penthouse” (1995) y, ahora, con “Fire in Cairo”, de The Cure, tema que abre su nuevo disco, “A Sentimental Education”, un trabajo exclusivamente de versiones, y que parece describir poéticamente el estilo musical del grupo de Nueva York: “Lentamente poniéndose azul / los valles orientales atrapan el sol agonizante / la hora de dormir llega silenciosa y negra”.

Rock crepuscular, parsimonioso, bello y grabado, a veces, a cámara lenta. Tiene poco de boutade y mucho de aceptar la realidad, que el mejor concierto que pudimos disfrutar en 2015 en Donostia tuvo a Luna como protagonista. Su varita mágica -aquí ya no hay distinción alguna: con canciones propias y covers-, sin embargo, solo funcionó a ratos en el primer concierto de una larga gira que les va a llevar por toda la Península.

Fueron clarísimamente de menos a más, como en esos partidos amistosos en los que no te juegas nada, te falta ritmo y acabas goleando por inercia. Entre las primeras canciones –“Fire in Cairo”, “Sideshow by the sheasore”, “Hey sister”, “Malibu”- y el bis –“Anhestesia”- hubo una diferencia abismal, sobre todo de actitud y entrega. ¿Estaban demasiado relajados? ¿No se sentían cómodos con el sonido del espacio polivalente del Kursaal? ¿Por qué la cabeza de Dean Wareham estaba por las nubes? Si a eso le añadimos algunos problemas técnicos y más parones de los habituales, nos encontramos ante una descafeinada versión de Luna.

Pero las expectativas también juegan malas pasadas. Aquel vibrante concierto de Intxaurrondo dejo el listón tan alto que difícilmente se podía superar. Con todo, cuando las guitarras crujen y nos devuelven ese sonido tan neoyorquino (“23 minutes in Brussels” o “Lost in Space”) no te queda otra que rendirte a su grandeza. A ver quién es el guapo que no queda en evidencia cerrando un concierto con un éxito hortera de Guns N´Roses. Luna a medio gas sigue siendo mucho Luna. Por cierto, los teloneros de la noche (los donostiarras Oso Fan y el valenciano Ramírez Exposure) también hicieron sendas versiones, un tema de Guided By Voices y otro de Marc Jonson.