Pirineos Sur llegaba a su ecuador con un balance muy positivo porque, según la organización, ya habían pasado por él más de 26000 visitantes. Justo en ese momento llegábamos nosotros al festival. Así vimos como parte de la herencia de Calle13, iLe y Residente, cerraban el ciclo Amanecer Latino, que había ocupado la primera semana. Y también cómo los efluvios africanos se apoderaron de ese increíble escenario flotante de la mano de los malíes Tinariwen y del senegalés Youssou N’Dour.

Solo ha sido un fin de semana en ese increíble paraje donde se desarrolla el festival, pero ya adelantamos que fue todo un éxito, tanto por la calidad de las propuestas, como por la respuesta del público.

Después de la separación de Calle13, que curiosamente hicieron su último concierto en ese mismo escenario en 2015, Visitante se dedicó a sus producciones, Residente se hizo un análisis de ADN que marcó su destino musical y le llevó a su primer trabajo en solitario y PG-13, la corista femenina de la banda, recuperó su nombre, Ileana Cabra Joglar, y editó en 2016 “iLevitable”, un trabajo personal e íntimo que lleva desde entonces presentando.

Y allí lo hizo también y a pesar de que el pronostico del tiempo predecía lluvias. Algo que, afortunadamente, no se cumplió. Empezó igual que lo hace su trabajo, con el bolero “Quién eres tú”, una canción que compuso su abuela y que marcó el ambiente y ritmo del concierto. Siguió con “Caníbal” del cual iLe dijo que trataba sobre los problemas del ego. Y es que ella explica de forma encantadora cada una de sus canciones. Aunque su concierto podría ser más disfrutable en un teatro, la magia que le imprimió al contar la idea detrás de cada tema y con esa sugerente voz, le hizo ganarse al público.

Es un disco femenino afirmó también Y nos atrevemos a decir que muy familiar y doloroso. Familiar porque participa su otro hermano, Eduardo Cabra (Visitante), su hermana mayor, su padre y su abuela, como apuntábamos. Y doloroso porque sus letras hablan de amores rotos, relaciones problemáticas o de enorme tristeza, sin más. Eso sí, con una precisa banda que abrigó sus canciones y a su elegante cantante.

Para contradecirnos, “Extraña de querer” sonó alegre. Lo mismo que la versión de “Yo también soy boricua”. Y hasta acabó haciendo bailar con “Te quiero con bugalú”.

La audiencia reaccionó muy bien a su calmo concierto, aunque se evidenciaba que era un público fan de Calle13, en su inmensa mayoría joven y latino, y que ocupaba las primeras filas bastante antes de que empezara iLe.

Casualmente, o no, era la tercera vez que veía a Residente en dos semanas, y para mi fue su mejor concierto. Hizo un setlist muy bien compensado, con solo seis temas de su proyecto personal y con momentos para relajar lo arrollador que es su show. Además con una gran pantalla donde coloca sus videos, que refuerzan lo que pasa en el escenario, y una banda impresionante con una complicidad entre ellos y su líder máxima.

Tras una intro con la banda atronando, llegó René para revolucionar al personal con “Somos anormales”, pero es que todas las canciones, las suyas y las de Calle13, suenan mucho más intensas que en los discos. Además han arreglado las canciones para que cada uno de la banda tenga su momento de lucimiento. Por ejemplo “Baile de los pobres” tuvo una bonita intro al laúd del marroquí Brahim Fribgane. En la delicada “Desencuentro” fue el argentino Leo Genovese el que dejó un imaginativo solo de teclados. Además también hubo una demostración del valor de la puertorriqueña Kianí Medina, que hace de segunda voz y lo mismo cantó en francés, chino, portugués o hacía coros africanos. Un lujo. En “Calma Pueblo”, del que René dijo literalmente: “un tema dedicado a los hijos de puta de la industria musical”, fue Justin Purtill el que destripó su guitarra mientras todo el mundo coreaba: “lo que sientes tú lo siento yo, porque yo soy como tú y tú eres como yo”. En la furiosamente bailable “Cumbia de los aburridos” se produjo una impresionante combinación entre el batería Thomas Pridgen y el percusionista Daniel Díaz que puso a todo el mundo dando saltos. Mención especial a ese vibrante “Dagomas en Tamale” con toda la banda tocando percusiones.

Para cuando sonó “Fiesta de locos”, en el último tercio del concierto, ya había una docena de esos locos bañándose en las frías aguas que separan el escenario del público. Pero aún faltaba uno de los temas más emblemáticos de Calle13 por sonar, “Latinoamérica” y que además contó con la colaboración de iLe. El final con la trepidante “El futuro es nuestro”, la conmovedora “No hay nadie como tú” y la excitante “Vamo’ a portarnos mal”, dejó a todos contentos. Pero Residente aún nos regaló un tema más, algo que ha hecho pocas veces en está gira, el delicioso “Muerte en Hawaii” para que todo el mundo se fuera satisfecho y tranquilo.

Tras ese huracán latino, al día siguiente llegó la calma africana. Bueno al menos en una primera parte con los Tuareg del desierto, los pioneros de ese estilo llamado “desert blues”, Tinariwen.

Era un sugerente contraste el ver a esa banda, que imaginas rodeada de la arena del desierto, esta vez cercados de agua y con su túnicas de colores reflejándose en ese líquido elemento. Sin embargo su concierto no fue todo lo apasionante que predecíamos. Sí que fue relajante, pero lo esperábamos con más ritmos tendentes al trance y apenas lo llevaron a ese terreno. Es cierto que en sus dos últimos discos no abundan los temas furiosos (sí en sus letras), también que faltaba su miembro fundador, Ibrahim ag Alhabib, y que en muchas de sus canciones se enfundaron guitarras acústicas, lo cual justificaba su atenuación. Aún y así temas como “Talyat” o “Assàwat”, que suenan a ese desierto californiano donde han grabado sus discos, o los vibrantes “Sastanàqqàm” y “Chaghaybou” con los que acabaron, dejaron buen recuerdo de su pase por este festival.

El que ya había pasado por ese escenario un par de veces antes y del cual la organización tenía muchas ganas de que volviera, era Youssou N’Dour. Y lo hizo para dejar un concierto memorable. Cierto es que You casi alcanza los sesenta y no tiene la energía de antaño cuando le veías bailar ese desenfrenado mbalax, pero su brillante voz y carisma es innegable. También hubieron unos fallos de sonido que hicieron peligrar el concierto en su inicio, pero una vez superados, aquello ya no hubo quien lo parara. Con una numerosa banda, doce músicos más un explosivo bailarín, entre los que estaban sus files Babacar Faye al “sabar” y Assane Thiam al “tama” o “talking drum”, era difícil que fuera mal. Además era el último concierto de su gira europea, eso siempre motiva aún más a la banda.

En cuanto al repertorio hizo un repaso a su discografía, tanto la europea como la que solo edita en Senegal. Empezó fuerte con la rítmica “Set”, la delicada “Li ma weesu” y la bailable “Mame bamba”. Después un mix entre la alegre “Dem” y uno de sus temas más emblemáticos y entrañables, el “Immigrés”. Una primera visita a “Africa Rekk”, su último disco editado en Europa, que no en Senegal, con “Song daan” (“Conquer the World”) y el más popero “Be careful”. Entremedio el irresistible “Beykat” donde Assane dio una lección de por qué su instrumento se llama “tambor parlante”. Evidentemente no faltó su legendaria “7 seconds”, ni ese canto estremecedor a la África positiva, “New África”, que You cantó casi a capella y que demostró porque dicen que su voz es oro liquido. A partir de ahí la fiesta ya fue continua y es que You reversiona sus propias canciones aplicándole un plus de ritmo contagioso e imparable. A destacar esa muestra de unión latino-africana de “Money Money” y ese final con dos canciones de mensaje evidente, “Kontana” (“Happy”) que hizo cantar a todo el público, para acabar con “I Love you”. El bis fue con “Yitte”, este sí de su último disco senegalés “Seeni Valeurs”. Ni que decir que había un amplio público africano que disfrutaba cantando y bailando cada tema y contagiando a todos la fiesta.

La verdad es que no sé si podíamos pedir más para solo un fin de semana. Y es que Pirineos Sur es un festival que si no conoces, deberías ir, ya que no solo están los conciertos de Lanuza, sino que en Sallent de Gállego se producen múltiples actividades. Y si lo conoces, es imposible no volver, aunque solo sea un fin de semana.

Youssou N´Dour