Vamos a ver, porque creo que ante tanta etiqueta de fin de siglo hemos perdido un poco el norte. Foo Fighters son ante todo un grupo de rock furioso. Su actitud punk es evidente y esa misma actitud sucia y descarnada es lo que nos ofrecieron el pasado día veintisiete en la sala Zeleste. Furia sin matices, cruda y ruidosa. Un concierto repleto de buenos temas. Repleto de toda una colección de estribillos pegadizos que fueron coreados por un público muy joven, que dio toda una lección de entregaa buena parte de la crítica cálidamente instalada en la barra del bar, se miraban con cierto aire de escepticismo la fiesta de sudor y codos que se desarrollaba en las primeras filas. Naturalmente David, detectó y agradeció la entrega del personal, recordándonos que, sin duda, este show era mucho mejor que el celebrado en esa misma sala hacía dos años. Y tenía razón, dada que la principal diferencia entre uno y otro es la edición de ese pedazo de disco The Colour& the Shape, que desgranó casi en su totalidad, con la seguridad de tener conquistado, gracias a esas adictivas melodías,al respetable de antemano. Una baza, que no olvidemos, se la debe ganarel artista con su humilde trabajo. Pero es que David es así, sencillo pero con un punto de travieso (hay que ver cómo disfrutaba eruptandoal respetable o echando esos gargajos repletos de sublimez punk), algo vanidoso(o que otra explicación se le puede dar al excelente duelo de baterías),pero ante todo un buen muchacho. Un músico que ha conseguido con composiciones del calibre de Hey Johnny Park!, February Stars,Big me o la excepcional Good Grief, desembarazarse con toda naturalidad del fantasma de Nirvana. Tarea nada fácil, dadas las magnitudes del espectro. Lástima que sus renovados intentos por hacersecon una banda más o menos estable acaben abortados una y otra vezy lástima, también, que en ocasiones demuestre una limitada fuerza vocal en directo. Aunque todo ello queda compensado cuando, tras recuperar un viejo tema de Killing Joke, finaliza un concierto que te deja inevitablemente una amplia sonrisa de satisfacción en tu rostro.