A eso de las ocho de la tarde los alrededores de la mítica sala madrileña Joy Eslava empezaban a coparse de gente. Por un lado, compradores cargados de bolsas con logotipos estampados que paseaban por la calle del Arenal, por otro, un público joven y mestizo esperaba impaciente su entrada a la pista.

Sobre el escenario, aparecían los valencianos Frida con ganas de calentar los cuerpos de los asistentes; una tarea fácil debido al ritmo de Gegants, su primer álbum, proyectado en un show fusión de rap, reggae, dancehall y electrónica. Mientras tanto se iban ocupando los rincones de la sala y ellos lo agradecían versionando el ya clásico Welcome To Jamrock de Damian Marley.

Sin dejar mucho tiempo de espera se vuelve a abrir el telón y esta vez nos sorprende un escenario lleno de luces, como si aún siguiésemos en época navideña. Todas las incógnitas se despejan cuando salen a escena los protagonistas de la noche, Eskorzo, gritando aquello de Zona Caliente, pues era cierto, Joy Eslava respiraba por los cuatro costados. Algunos minutos más tarde la cumbia se apoderaba de los presentes que silbaban a modo de feedback positivo con el traqueteo de la Cumbia Caníbal. De álbumes anteriores también hubo éxitos en la primera parte del concierto como Gilón, Camino de Fuego, Mala Conciencia o Pinta la Pared, dejando claro que esto era algo más que la presentación de su más reciente álbum Alerta Caníbal, más bien era la confirmación de una carrera larga y exitosa que sigue sumando adeptos a su ritual. La Tumba y Despiadado Corazón resonaron fuerte aunque sin la presencia de Amparo Sánchez y El Canijo de Jerez, que colaboran respectivamente en las versiones de estudio. La canción que otorga nombre al disco fue la elegida para cerrar la primera parte del directo; una buena elección pues la contundencia del ritmo hizo que las barras de la sala se llenasen de prendas que iban sobrando.

Sin hacerse de rogar volvían sobre las tablas los siete músicos del conjunto granadino para una tanda de viejos clásicos como Paraísos artificiales, Clavelitos o Somos pobres, aunque cuando empezó a sonar el serpenteante ritmo de Suave sobre la voz del guitarrista Manuel Collados, el público ya no encontraba más ropa para quitarse y la energía continuaba subiendo. En los últimos minutos del show dejaron ver la artillería pesada con su nueva versión cumbiera de The Guns Of Brixton de The Clash, y Acelera que terminó con Jimi García (trompeta), Prudencio Valdivieso (trombón) y Tony Moreno (voz) rotando en círculos entre unos asistentes enloquecidos y tremendamente agradecidos.