Este mes de marzo se cumplen 30 años de la primera vez que el Pub Rvbicón abrió sus puertas en la santanderina Calle del Sol. Tres décadas que lo han consolidado como un pulmón en medio de la noche santanderina y una clave imprescindible para entender la vida cultural de la ciudad.

Como dice Vicente González Marcos (o simplemente Marcos para la mayoría de sus conocidos), responsable del Rvbicón, “para cualquier local es difícil llegar a los 30 años, pero para uno con un proyecto así es algo muy complicado, así que hay que celebrarlo”. Un proyecto con una personalidad bien definida, que se aparta del bullicio habitual en los locales de ocio nocturno, y que ha mantenido con un tesón excepcional una apuesta en la que la cultura se lleva buena parte del protagonismo.

Porque el Rvbicón es actualmente el local más veterano dentro de una zona como la de la Calle del Sol, a la que la concentración de galerías de arte, librerías o lugares que programan música la convierte en una especie de microcosmos autónomo dentro de la ciudad de Santander. A pesar de ello, Marcos se muestra modesto sobre el papel del bar: “en ciertos ámbitos puede ser importante, pero también hay mucha gente que ni siquiera sabe que el bar existe…”.

Se trata de un pub que ha sobrevivido a cambios en las zonas y en los hábitos de salir de fiesta, a distintas épocas de crisis económica, e incluso a su fundador y alma mater del proyecto, Moncho Burgués, quien falleció en 2013. En cualquier caso, durante este tiempo el local ha funcionado como punto de reunión de personas con todo tipo de inquietudes culturales y sociales, en el que se ha prestado especial atención a la literatura, la fotografía y, sobre todo, a la música.

Por ello durante los últimos días por su escenario han pasado un buen número de personas que han participado en la vida del bar. Hendrik Röver, The Spanish Peasant, Los Canallas, Mehnai, Chicktones, Scotty Ray Bango, Arrancacorazones… Aunque Marcos no descarta que a lo largo de este año se continúen programando actividades especiales, que se sumaría a la ay de por sí abultada agenda del Rvbicón, una de las más intensas de la capital cántabra. Y sobre lo que sucederá con el bar a partir de ahora, Marcos indica que “eso nunca se sabe. Lo que hay que hacer es abrir la puerta todos los días”.