Hábitat natural
CHE SUDAKA
Diez años como grupo y colecivo avalan la carrera de este grupo que desde Barcelona ha expandido su música y fiesta por buena parte de Europa, paises donde no pasan desapercividos.
Fecha Publicación:
jueves, 23 de febrero de 2012
Redactor:
Miguel Amorós
Foto:
Archivo
Pais:
España
Cumplirán diez años en marzo y eso, para un grupo que nació en la calle y sin más pretensiones que disfrutar con la música, es un autentico logro. También se acercan peligrosamente a los mil conciertos y eso será algo a festejar. Por lo pronto celebran este décimo aniversario con su quinto disco en estudio y de título autoreferencial: “10”. En él, esta banda de excelente directo, nos muestra nuevas caras de su música. Che Sudaka nacieron en Barcelona, aunque sus músicos sean argentinos y colombianos. Son hijos de la autogestión, regalan sus canciones y gracias a su constancia y a sus intensos conciertos se han convertido en un grupo totalmente internacional. Han visitado veintitrés países de cuatro continentes y “10” les llevará (por ahora) a cuarenta ciudades de diez países europeos. Pero ¿este disco es especial? “Lo es, pero lo hemos tomado como el resto. Descubre una parte de nosotros y de los momentos vividos, esa parte reflexiva por los diez años pasados, pero la filosofía sigue siendo disfrutar con lo que haces, sino no merece la pena”. Ahora se enfrentan al handicap de la mayoría de grupos, donde cada nuevo disco es un desafío y “la vida empieza otra vez”, como ellos dicen. En este han querido acordarse de todos los que les hicieron amar la música y a través de ellos seguir creando lo que es el sonido Che Sudaka. Sus amigos Gogol Bordello acuñaron el término “immigrant punk” que les definiría, aunque su ADN se manifiesta sobre todo en las voces, el acordeón y en sus letras combativas. En la portada de “10” se ve por fin a los “culpables” de las canciones. “Era el momento de dar la cara. Es una foto que muestra lo que es una mañana de nuestra vida, cuando llegamos al aeropuerto o después de bajar de la furgoneta, con nuestros inseparables flight cases. Ese es nuestro hábitat natural”.
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