James Murphy ha reconocido que la razón principal detrás del “fin” de LCD Soundsystem, que tuvo lugar en 2011 tras un último concierto de la banda en el Madison Square Garden neoyorquino, fue la marcha de la venta de entradas para ese concierto.

Lo ha contado en dos entrevistas publicadas en los últimos días, una para el New York Times y otra para Vulture. Aunque da alguna razón más, como el vértigo de convertirse en algo demasiado grande –“creces incluso aunque tus discos sean cada vez peores”, dice, y pone el ejemplo de U2, The Cure, Talking Heads, R.E.M. o los Pixies– no podido dejar de lado el peso que tuvo ese concierto y sobre todo la actitud de los promotores. Estos, tal y como cuenta, “no pensaban que fuera a venderse demasiado bien” y llegaron a proponer a Big Boi (mitad de Outkast) como telonero, algo que para Murphy no tenía ningún sentido dada la entidad del productor y rapero de Atlanta. Sabiendo que detrás de esa idea estaba la intención de buscar un gran aliciente que vendiera las entradas que por sí solos no vendían decidió darles uno, convirtiéndo el concierto en la despedida de la banda. En cuestión de minutos se agotaron todas.

Eso sí, no parece que fuera un acto de preocupación por las cuentas corrientes de los promotores sino más bien un ramalazo de orgullo. Tal y como declara a Vulture la decisión surgió como colofón a un enfado de Murphy: “Me cabreé por teléfono hablando con ellos sobre eso. Me puse en plan ‘vale, pues ¿qué tal si este es nuestro puto último concierto?’ Y colgué. Después fue como, bueno, supongo que este será nuestro último concierto entonces”. “No fue una broma del todo, pero sí un poco […] Me gusta tomar decisiones. Me resulta fácil”, decía luego al New York Times.

La separación y vuelta de LCD Soundsystem se convierte así como un ejemplo casi extremo de la mecánica de reuniones que ha saturado el panorama en los últimos años, una separación bien rentabilizada -de ese último concierto hubo DVD, edición en vinilo y documental- que solo les tuvo cinco años en el banquillo. Los que tardaron en anunciar su presencia como cabezas de cartel en macrofestivales, con estatus revalorizado, pocos meses después de asegurar por enésima vez que no habría ninguna reunión. Al menos Murphy -si algún fan dolido quiere buscar algo de consuelo- promete no hacerlo de nuevo: “Durante el resto de mis días, pase lo que pase en esta banda, nunca volveremos a separarnos de nuevo. Un día simplemente dejaremos de hacer música, pero nadie va a decir una sola palabra sobre ello antes de tiempo”. De momento el viernes que viene, 1 de septiembre, lanzan su nuevo disco “American Dream”.

Actualización [22-08-2017 11:40h]: Al Doyle, miembro de LCD Soundsystem y Hot Chip, ha negado vía Twitter que hubiera una motivación económica -aunque mantiene la importancia del concierto en el Madison Square Garden- y asegura que el rifirrafe entre James Murphy, aunque pudo ayudar a que tomara la decisión, no fue tan decisivo. Aquí lo explica: