El Festival Imagina Funk de Torres (Jaén), la cita con la música negra más importante del Sur de España, ha cumplido diez ediciones. Aprovechamos esta celebración para hacer balance de una singladura peculiar dentro de ese calendario de festivales cada vez más mimético.

Fue en una edición del desaparecido Lagarto Rock de Jaén cuando Juan Ramón Canovaca y César Merino se encontraron y de alguna manera barruntaron una idea de primeras insólita, un festival de música negra en pleno julio y en mitad de la provincia de Jaén. “Yo estaba de jurado en el concurso y Juanra estaba en la organización, conectamos lo dos porque a ambos nos gusta mucho el funk y hablando vimos que pese a que España estaba llena de festivales no había ninguno especializado en este género”. Dicho y hecho, un año después nacía el Imagina Funk, el lugar, la falda de Sierra Mágina en Torres.

“Vimos que pese a que España estaba llena de festivales no había ninguno especializado en este género”

Lo primero que vemos cuando echamos la vista atrás es una evolución de la escena funk nacional a la que seguramente ha contribuído el Imagina Funk, introduciendo un estilo hasta ahora confinado a los clubs en un espacio escénico de masas como son los festivales de música. Como comenta César Merino, director artístico del festival, hacer visible  “Sinceramente hace diez años había escasez de bandas de funk. Estaba muy asociado al disco y el resto de estilos salvo el soul eran muy marginales no había apenas bandas. Tras estos 10 años y con el concurso de bandas como guía hemos podido comprobar que ya hay grupos de todos los estilos dentro del funk en todo el territorio, no solo Madrid y Barcelona y que ya hay bandas punteras como por ejemplo Aurora & The Betrayers o Freedonia. El salto creo que ha sido enorme hay bandas de increíble calidad y haciendo bolos en sitios realmente buenos y no sólo en pequeños clubes de jazz”

Aurora & The Betrayers

La especialización de los festivales ha tenido en la marca Jaén en Julio un referente. El circuito de festivales veraniegos de la provincia de Jaén ha propiciado que el blues, la canción de autor y en este caso el funk cumplimenten una oferta veraniega abierta en convocatoria pero singular en la propuesta musical. Como apunta César Merino, la unión hace la fuerza y este caso Jaén en Julio ha sido un ejemplo a la hora de brindar una programación cultural basada en los festivales de música en la que cada cita suma a la anterior.  “Para nosotros es una iniciativa increíble. Además de algo más de apoyo económico, la imagen y el reflejo que nos han ayudado a trasmitir del festival ha sido muy importante para nosotros. No somos un festival de masas, somos un festival modesto y toda ayuda y más figurar con festivales de la solera que hay en Jaen en Julio es todo un lujo”.

“El salto creo que ha sido enorme hay bandas de increíble calidad y haciendo bolos en sitios realmente buenos y no sólo en pequeños clubes de jazz”

Sin embargo el público ha sido el verdadero impulsor de esta singladura. Desde la primera edición ha respondido a la llamada del funk y como decía uno de esos habituales al Imagina Funk, han convertido el festival en una especie de romería pagana. “Esta claro que había gente que demandaba esto. Luego el entorno, la calidad de las bandas y el ambiente eso ha hecho a la gente fiel. El propio público se ha convencido a sí mismo que hay que volver y eso es lo más grande”

En estos diez años se han vivido noches de julio -y sus días- memorables en la plaza de Toros de Torres. Difícil decisión a la hora de darle ese diez a alguno de estos momentos, el cartel de esta décima edición ha reunido el 28 y 29 de julio un cartel con lo mejor de estas nueve ediciones previas. Aún así cada uno de estos romeros del funk tiene en su memoria su propia hemeroteca y por supuesto César Merino también. “Recuerdo mucho el final del primer año fue mágico ver que teníamos un festival en marcha. En cuanto a conciertos han sido muchos pero quitando los grupos del cartel de este año, que son de lo mejor que ha pasado, también destacaría a Charles Wallet con The Dynamites el primer año que fue brutal, los New JBs y su hard funk, el batería de Eddie Roberts con la formación que lleva su nombre fue una auténtica locura también…. la candidez de Ebo Taylor, uno de los precursores del Hi life y del Afrobeat, destacar también el cariño de los Sweet Vandals y la entrega del 100% de todas las bandas que han pasado por allí en estos diez maravillosos años”.