Su segundo álbum, “Green Lanes” (Trouble In Mind, 2015), confirma que la crítica no se ha rendido a sus pies por casualidad. Si Jack Cooper (Mazes) y James Hoare (Veronica Falls) ya se inspiraban en el pop de guitarras más atemporal en su primer y homónimo disco, ahora ya pueden decir que cuentan con un sonido propio.

Su capacidad para derrochar personalidad en melodías aparentemente sencillas subraya especialmente este segundo trabajo, que a finales de este mes presentarán en directo en varias ciudades españolas. Hablamos con Jack Cooper sobre todo lo que rodea a este pequeño gran proyecto.

Habéis publicado dos álbumes en menos de dos años. Y en alguna entrevista has dicho que “Green Lanes” es como si completara a vuestro debut. ¿En qué sentido?
Bueno, están tan juntos el uno del otro que… Es algo como el Rubber Soul y el Revolver. No en un sentido tan bueno como el de esos discos, pero casi. Al no haber pasado prácticamente tiempo entre ellos es más como una progresión.

Los dos sois guitarristas, pero en el disco, aunque las guitarras hacen cosas muy interesantes, no cuentan con un papel dominante. ¿Fue una decisión meditada? ¿Estabais buscando nuevos sonidos? ¿Hay algo nuevo que hayáis descubierto en vosotros como músicos al trabajar este disco?
Bueno, yo me di cuenta durante la grabación que para ser dos individuos tan particulares los dos contamos con mucha empatía cuando se trata de hacer música. Nos centramos más en las canciones y en el sonido que en los flashes.

En relación a vuestras respectivas bandas, ¿hay alguna novedad? ¿Tenéis algún proyecto en el horizonte? ¿Continuaréis con Ultimate Painting incluso si surgen giras con ellas que os lo pongan difícil?
Yo veo muy probable que Mazes dé un concierto en Navidades, aunque solo sea para que la gente deje de preguntar si vamos a separarnos. No puedo imaginarme a Mazes rompiendo, aunque solo sea por lo ridículo que me parece que una banda tan pequeña tome una decisión tan grandiosa.

Cada uno de vosotros ha compuesto la mitad de las canciones del álbum. ¿Cómo colaboráis realmente? ¿Escribís las canciones completamente por separado? ¿Habéis seguido alguna temática o concepto que os ayudara a unificar el disco?
Cada canción es completamente diferente a la otra en cuanto al grado de colaboración cuando se trata de escribirla y de añadir después toda la instrumentación. “Riverside”, de nuestro primer disco, es 100% James, de igual manera que yo me encargué de darle forma a la canción “Ultimate Painting”. Pero entonces a lo mejor James añadía algo al final que realmente era lo que terminaba la canción.

Habéis dicho que apostáis por instrumentos muy simples. ¿Por qué habéis tomado esa determinación? ¿Es por el tema del sonido? ¿Esta simplicidad hace las cosas más fáciles o más difíciles?
Bueno, simplemente nos gustan las cosas sencillas. Intentamos hacer la música que nos apetece escuchar y simplemente es lo que nos gusta. No somos unos obsesionados de lo retro pero es lo que ocurre cuando utilizas equipos de grabación y técnicas que se utilizaban hace como 40 años.

Todo el mundo parece encontrar en vuestro sonido las mismas influencias, como The Velvet Underground, The Chills, The Feelies… Yo incluso encuentro alguna reminiscencia de Elliott Smith. ¿Estáis de acuerdo con ellas? ¿Alguna vez os ha hecho gracia alguna de estas “conexiones” que los periodistas encontramos tras escuchar vuestras canciones?
Estoy de acuerdo con todas las que citas. Me gustan todos esos grupos. No soy un gran seguidor de Elliott Smith, pero creo que sus influencias eran similares a las nuestras. Realmente estamos interesados en formar parte de ese linaje. La mejor música nace de la evolución, no de la revolución.

¿Algún artista que se encuentre entre vuestros favoritos y que la gente no se espere?
Bueno, soy un gran fan de Grateful Dead, algo bastante inusual para ser inglés. Realmente nos gusta todo de ellos. Aunque diferimos, después estamos completamente de acuerdo en el tema del sonido.

Vuestro nombre viene de una de las creaciones de Drop City, una famosa comuna de artistas de los 60. Y vuestro sonido también contiene nostalgia. ¿Alguna influencia más de nuestros días, o que como mucho se remonte a los 90 o a la década del 2000?
Sí, me encanta el sonido que tienen los discos de Grimes. Eaters, Blanck Mass, Dean Blunt… Todos tienen discos que cuentan con un sonido precioso.

¿Habéis pensando ya en vuestro tercer disco? ¿Qué dirección creéis que vais a tomar a partir de ahora?
Quién sabe, creo que vamos a intentar que las cosas suenen incluso más bonitas pero de manera más escasa. Aún estamos averiguándolo.

Ya tenéis cerrada alguna fecha para venir pronto a España, en salas donde es fácil crear un ambiente íntimo con el público. ¿Echáis de menos la energía del público de los grandes conciertos?
Cada sala y cada público tiene su encanto.