“Espero que este disco sea el inicio de una nueva etapa”
Entrevistas / Sanjosex

“Espero que este disco sea el inicio de una nueva etapa”

Oriol Rodríguez — 23-09-2020
Fotógrafo — Archivo

Cantautor siempre en perfecto equilibrio entre las expresiones más canónicas de la cançó y el pop de esencias indie, todo ello envuelto en aromas sonoros mediterráneos. Tras seis años de retiro creativo –si exceptuamos “Càntut” (Bankrobber, 16), su disco de versiones – nos reencontramos con Sanjosex en “Dos somnis” (Bankrobber, 20), trabajo de seis temas, obra conceptual sobre la paternidad.

Y seis años después…
Sí. Esto va como va. Son épocas. Cuando empecé el ritmo era publicar un disco cada dos años. No era un ritmo creativo espectacular, pero, teniendo en cuenta que ya combinaba la música con mi trabajo como arquitecto, era bastante proactivo.

Ahora ya no lo es tanto.
Cambian las prioridades. Y aquello que te hacía tanta ilusión al principio ahora ya no te la hace tanto.

¿No te ilusiona la música?
Me ilusiona y mucho. Pero con el tiempo ves las cosas desde otra perspectiva.

“Es imposible recuperar la fuerza de un primer disco, pero si otro tipo de fuerza”.

Cuando uno empieza tiene ganas de decir muchas cosas. Con el tiempo, te vuelves más reflexivo y calculas mejor todo lo que tienes por decir.
Creo que acabas de definir la vida. Has descrito la evolución de las personas. Con los años conoces más cosas pero ese aprendizaje también te genera más dudas. Y las cosas que dices, intentas que tengan más sentido y reflexión. Seguramente este sea mi disco más meditado, siempre intentando no perder la chispa ni que se apague el fuego original. Es imposible recuperar la fuerza de un primer disco, pero si otro tipo de fuerza.

La energía no desaparece, se transforma nos decían en el colegio. También podría resultar ridículo intentar calcar esa energía juvenil.
Clarísimo. Hay gente que aún me dice que, de mis discos, su preferido es el primero porque es muy espontáneo. A mí también me gusta, pero eso ya está hecho. Quieren que te conserves inmóvil, que sigas haciendo lo que hacías al principio sin tener en cuenta que tras la música hay un ser, una persona que va siguiendo un proceso vital. Y este nuevo es un disco acorde con mi momento personal actual.

¿Qué es más importante para ti el mensaje o el envoltorio musical?
El otro día lo escuchaba y musicalmente este disco me gusta muchísimo. Pero sí que hay momentos en los que me digo que no debería centrarme tanto en el mensaje y sí más en cuestiones musicales. Pero cada disco tiene sus particularidades y puede que en próximos le dedique un mayor esfuerzo a mi labor como instrumentista.

¿Sueles escuchar tus discos?
Creo que es un ejercicio que se debe hacer de vez en cuando. Siempre surgen relecturas nuevas e interesantes de tu propio trabajo.

¿Hay algo que te sorprenda especialmente de tus primeros discos?
Siempre que los escucho lo primero que me sorprende es la voz. Una voz muy poco trabajada. También hay cosas que me gustan mucho. Por ejemplo, del primer disco, “Viva” (Bankrobber, 05), me gusta mucho el tema que lo abre, De Girona al Japó.

Hacía seis años que no publicabas un disco en solitario y has vuelto con un trabajo de únicamente seis temas, un por año. No sé si es algo premeditado.
No. Era el fin de un ciclo. Una etapa de descanso de hacer canciones. Eso no quiere decir que no escribiera, porque tengo muchas más canciones hechas, pero me apetecía hacer otras cosas.

“El incluir tan solo seis también era un reflejo de mi momento vital actual. Esto era lo que tenía por decir ahora y este es el formato”.

Como el “Càntut” (Bankrobber, 16), el disco de versiones de canciones tradicionales que grabaste con Carles Belda.
Exacto, me apetecía probar cosas nuevas, cosas diferentes. Cuando haces un disco propio, son tus canciones, eres tú el que habla… Y también llega un momento en que te cansas de eso. No tengo tanto ego como para necesitar estar hablando constantemente de mí. Necesitaba descansar de mi música. Ahora las he recuperado. Espero que este disco sea el inicio de una nueva etapa.

La tendencia cada vez es más la de hacer discos breves… Pienso en el tuyo pero también en los últimos discos de, por ejemplo, El Petit de Cal Eril o Ferran Palau.
Esto de los formatos ya ha caducado. Al principio el formato eran los singles. En los sesenta, a partir de la irrupción de los Beatles y luego con bandas como Pink Floyd, fue el elepé. Ahora ya no hay formatos. El formato es que el número de canciones que metas en el disco tenga sentido. Yo había escrito más canciones, e incluso las había que, siguiendo con el concepto general del disco, hablaban de la paternidad, pero no me encajaban. Me encajaban estas seis que han acabado en el disco, que hablan de ese tiempo justamente anterior a ser padre. De la felicidad pero también de los miedos, las dudas… Por otro lado, siendo padre de dos niños de cinco años y once meses, tampoco dispongo de tanto tiempo para escribir canciones. El incluir tan solo seis también era un reflejo de mi momento vital actual. Esto era lo que tenía por decir ahora y este es el formato.

¿Cómo te han cambiado las prioridades desde que eres padre?
La música no ha perdido protagonismo. Sí que ha habido cambios. Especialmente dos: dispongo de menos tiempo y también ha cambiado la necesidad que siento por la música. Al principio la música era una necesidad casi vital, para mí. Necesitaba, de una forma casi egoísta, explicarme. Sigo necesitando expresarme pero no con tanta fuerza.

Siendo un disco conceptual sobre la paternidad, imagino que estos Dos somnis son tus dos hijos.
La idea del disco gira, especialmente, alrededor del nacimiento del primer hijo: las semanas anteriores al nacimiento, el parto, el posparto… Es una época muy mágica pero a la vez muy crítica, complicada e incluso dolorosa y traumática. Un momento que no se explica demasiado. Los dos sueños hace referencia a los que tienes antes de la paternidad y a los que tienes después. Cuando eres padres pasas por un cierto luto, porque muchos de tus sueños de juventud mueren. Un proceso que dura hasta que empiezan a surgir nuevas ilusiones. Eso sí, la gran mayoría de las ocasiones, vinculados a los hijos.

El mayor ya comprende que eres músico, que haces canciones y que, incluso, has hecho un disco inspirado en él.
Lo sabe, porque ha venido a verme a algún concierto, pero no sé si acaba de entender todo lo que implica.

Pura casualidad, pero en la canción La revolució en la que empiezas hablando del 1-O parece que acabes anticipándote al confinamiento por el Covid.
Bueno… (ríe). La historia es cíclica y se va repitiendo, lo que, inconscientemente, te permite avanzarte o intuir algunas cosas. Y cuando tienes a los Estados occidentales totalmente endeudados, cuando la ultraderecha más populista vuelve a estar en auge, cuando todo parece que va mal, una de las pocas cosas que puedes hacer es encerrarte en casa y protegerte y proteger a los tuyos.

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