Hace cuatro años Alfonso Vicente-Gella salía del armario tras dos décadas de música encerrada entre cuatro paredes. Hoy edita su segunda referencia, ‘Los restos del disfraz’, esta vez emparejado con Ricardo Pérez dentro del mismo proyecto: PUX. El 7 de septiembre primera presentación en directo desde el zaragozano Rock & Blues. Supondrá, además, estreno de banda con la incorporación de Toño y Juan Luis, el primero frente a guitarra y voz y el segundo en la batería.

Nos pusimos en contacto con Alfonso Vicente-Gella muy interesados en el que supone su segundo disco en casi un cuarto de siglo dándole a esto de la música. Nos sorprendió asegurando que ahora su propuesta musical no es personal. La completa su media naranja artística: Ricardo Pérez. Hemos conversado, pues, con los dos tortolitos.
(Richi) Resulta que tras montar PUX, ensayar y hacer algún concierto, nos fuimos quedando solos y decidimos implicarnos de lleno los dos en la grabación con la colaboración del resto. Eso nos llevó a odiarnos mutuamente pero como somos muy majos se nos pasa.
(Alfonso) Bueno, en realidad a mí no se me ha pasado todavía. Pero por desgracia nos complementamos muy bien y tenemos que aguantarnos para ofrecer al mundo discos tan bonitos como éste. Y al final el método más sencillo para que el trabajo avanzara fue grabar nosotros la mayor parte, y que luego músicos experimentados colaboraran en todo lo que estaba fuera de nuestro alcance.

El escenario del Rock & Blues verá la primera puesta en escena del disco el 7 de septiembre, viernes.
(Richi) Colaboraré yo y me sorprenderé a mí mismo, y luego sorprenderé a los demás más aún, y luego ya dejaremos que suban algunos invitados al escenario para no volver muy loco al público.
(Alfonso) Yo también colaboraré, si las fans me dejan acceder al escenario. En realidad, y por una vez, pretendemos hacer un concierto medianamente convencional, que sirva tanto para presentar el disco como para presentar a la nueva formación estable. Aunque con nosotros nunca se puede descartar nada.

“Por desgracia nos complementamos muy bien y tenemos que aguantarnos para ofrecer al mundo discos tan bonitos como éste”

El videoclip ‘Marcela en su barra de bar’ ha sido la primera toma de contacto de la gente con el disco. Puedes disfrutarlo, por cierto, bajo estos párrafos.
(Alfonso) Me ha recargado las pilas de energía positiva para varios años. Bastaron un par de conversaciones con una camarera en la barra de un bar para poner en marcha un proceso que me ha dado las mayores satisfacciones de mi vida creativa, como tocar la canción con el grupo en la Plaza del Pilar con más de veinte personas de varias nacionalidades sobre el escenario o lograr una repercusión mediática, tanto en Nicaragua como aquí, a la que no estábamos acostumbrados. Y todo con una canción y un videoclip que promueve el respeto y la empatía hacia tantísima gente que ha llegado de fuera y que a veces no hacen en la vida otra cosa que trabajar. No se puede pedir más.
(Richi) Yéndonos a la parte musical, ‘Marcela querida’ (yo la llamo así cariñosamente como un homenaje a Hijos del Poso, ese gran grupo desconocido), es una canción un poco bastante distinta a lo que solemos hacer, la verdad. En ésta yo toco el bajo (sí amigos, vamos intercambiando instrumentos según nos apetece) y creo recordar que fue la línea de bajo que saqué la que le dio el toque más latino todavía a la canción, más bailongo. Y eso ya pidió percusiones varias y de ahí que se salga un poco de nuestro estilo más frecuente. Y si no es así la historia, pues yo soy feliz pensando que sí.

Fernando Font, Nacho Flores, Mariano García y Belén Estaje completan el elenco de músicos que se unen a Alfonso y Richi en clara relación de poliamor.
(Alfonso) Como compositor me gusta darle a cada canción todo lo que me pide, como si fuera un hijo tonto. Y si en mi cabeza suena un piano o un violín y hay que recurrir a otros músicos para cubrir esas necesidades pues tampoco pasa nada. Y si además son gente tan maja como la que ha participado, pues aún mejor. Yo estoy enamorado de Nacho (creo que se está enterando en este momento), al que no conocía, y que además de ser un maravilloso batería es alguien que vale muchísimo la pena.
(Richi) Sí, Nacho a la batería y Mariano a los teclados me parecieron un lujazo. Mariano ya había grabado temas del primer disco pero yo no estuve en esa ocasión. Esta vez, más metido en el proceso, sí que tuve el placer de verles en acción y así poder aportar ideas entre todos, que siempre hace crecer más aún las canciones. Yo no llegué a coincidir con Belén, así que para mí el violín que suena viene de un mundo mágico. David estuvo bastante tiempo formando parte de PUX y por motivos varios tuvo que abandonarnos, pero aún así metió algunas voces y alguna guitarra en la grabación y nos hizo más amenos algunos ratos de estudio en los que pudo acercarse. Y qué decir del maestro Font… ¡Hazme un hijo, Fernando! Un lujo compartir la tarea de las voces con él. Es de las pocas personas que no me molesta que me roben protagonismo (risas). No, es broma, sí que me molesta pero le dejo porque es muy majísimo”.
(Alfonso) Fernando Font, además de amigo, es un caso aparte. Yo empecé a hacer canciones a base de acudir en los 80 al local que compartían Intrusos y Más Birras, y empaparme de todo lo que sucedía allí. Viendo a Font sacarse estupendas canciones de la manga me di cuenta de que era algo que podía estar también a mi alcance, que no había que ser de otro planeta ni ser una estrafalaria estrella del rock tirando televisores por las ventanas. Por eso Font siempre tendrá un sitio en cualquier cosa que yo haga, porque forma parte de mi ADN musical.

“Tenemos mucha confianza y eso es muy importante, ya que no estamos hablando de un negocio, ni de un trabajo, ni de una obligación”

El trabajo contiene ocho cortes.
(Alfonso) Sinceramente, no creo que esté la cosa para meter catorce canciones en un disco. Si por mí fuera sacaría discos de 50 canciones, como Calamaro, porque tengo los cajones llenos de docenas de ellas. Pero prefiero sacar pocas, promocionarlas bien y que la gente las escuche, que sacar un disco larguísimo y que nadie pase de la quinta canción.
(Richi) Yo creo que están los que queríamos que estuvieran. Sí que hay algo que me va a perseguir toda la vida, y es que la canción ‘Tres minutos más’ no dure 3 minutos exactamente. Dan ganas de tirar el disco a la basura cuando te enteras de eso.

Como sucediera con el debut repiten con Chechu Martínez a la técnica desde sus estudios Séptimo Cielo.
(Richi) Chechu con nosotros se ha ganado los otros seis cielos que le faltan. Y cuando digo con nosotros me refiero a Alfonso (Risas). Ya hay confianza, nos conocemos los tres, sabemos cómo convencernos y sabemos cuándo tenemos la batalla perdida. Yo me siento muy cómodo grabando en su estudio y siempre es un gusto volver. Así que repetir en el segundo disco era prácticamente obligado.
(Alfonso) Yo a Chechu lo conozco desde que era el atractivo y carismático frontman de los Bloody Mary’s, y la verdad es que allí me siento como en casa. Tenemos mucha confianza, y para mí eso es muy importante, ya que no estamos hablando de un negocio, ni de un trabajo, ni de una obligación. Yo hago esto para disfrutar, y eso incluye estar a gusto y quedar satisfecho con el resultado. Y todo eso lo tenemos garantizado en Séptimo Cielo.

‘Ya no tiene remedio’ es el nombre de un debut que vio la luz 20 años después de que Alfonso se tomase la música con pasión y supuso un paso definitivo en su actitud de hacia la música.
(Richi) Y  eso metiéndole prisa a Alfonso entre unos y otros ¡Si no este disco ve la luz en 2022! (risas).
(Alfonso) Supongo que padezco esa patología habitual en los músicos que nos hace despertarnos sudorosos a mitad de la noche pensando en que hay que bajar un decibelio el punteo de Richi o subir unos coros o alargar medio segundo el fade final, como si eso le importara lo más mínimo a alguien. Disfruto con eso, lo admito, pero reconozco que ha llegado el momento de ser muchísimo más productivo. Seguir sacando pocas canciones, pero con más frecuencia, en proyectos diversos, con diferentes planteamientos, diferentes estilos de grabación, lo que sea. Yo estoy abierto a cualquier opción, a cualquier colaboración, o incluso a compaginar varias opciones a la vez. Todo menos quedarme quieto.

Hay más videos en camino.
(Alfonso) Estos días hemos estado grabando por Zaragoza un videoclip sobre la canción ‘Tres minutos más’ que va a tocar la fibra a mucha gente, porque habla de la especial relación que teníamos antes con los discos de vinilo y con la música en general. Espero que lo podamos estrenar a finales de septiembre. Y un poco más adelante estrenaremos otro videoclip que también va a sorprender. Honestamente, creo que hemos hecho un buen trabajo, y espero que la gente lo apoye y nos diga qué le parece con total sinceridad.
(Richi) Pues yo, por mi parte, animar a que la gente escuche el disco; pero cuando digo ‘escuche’ quiero decir ‘escuche’, no ‘oiga’. Que ahora estamos todos muy acostumbrados a pasar las canciones antes de que acaben, a tenerlas de fondo haciendo otras cosas y no prestar casi atención. Hemos hecho un disco ‘cortico cortico’ que si te lo pones lo puedes disfrutar del tirón atendiendo bien y cuando acaba no sientes que has perdido el tiempo. Y si lo sientes, pues tarde, te jodes (risas).