“Este es nuestro disco menos pretencioso”
Entrevistas / Polock

“Este es nuestro disco menos pretencioso”

Carlos Pérez de Ziriza — 28-02-2020
Fotógrafo — Alfonso Calza

Nueva etapa para Polock. Cambio de idioma, del inglés al castellano. Cambio también logístico, de una multinacional a la autoedición. Muchos cambios que vamos a desentrañar en esta entrevista que publicamos hoy, coincidiendo  con el inicio de su gira en Alicante. Puedes consultar el resto de fechas al final de este mismo artículo.

El  cuarto álbum de los valencianos, “Romance” (Faster Love, 2020), es también el primero en el que aparece el rostro de uno de sus componentes, el vocalista, guitarrista y teclista Papu Sebastián, ahora mismo mitad del proyecto junto a su primo, Pablo Silva, teclista y guitarrista. Señal también de que nos encontramos ante su material más personal, aunque suene a frase hecha. También ante el disco que más suena solamente a Polock, sin apenas fisuras a lo largo de sus diez canciones. Hablamos con Papu para que nos lo cuente.

¿Por qué el cambio al castellano? ¿Por ampliar público? ¿Por necesidad de que haceros entender mejor?
Tuvo que ver con un momento en mi vida en el que me sucedieron cosas fuertes. Romper con tu pareja, perder a algunos amigos, gente del grupo que lo acaba dejando por circunstancias de la vida… empecé a tener ganas de expresar esas cosas, tenía una pequeña libreta en la que escribía cosas, y fue como empezar de nuevo desde los orígenes, sentándome al piano. En un momento dado, incluso intenté volver al inglés con las mismas melodías en las que estaba trabajando, pero dejaba de tener ese sentido que quería darle. No me convencía. Siempre había dicho que lo de Polock sería siempre en inglés, así que hacer el esfuerzo de escribir todo en castellano fue como lanzarme al vacío.

“La mayoría de los grupos que emplean el castellano suenan a eso, a castellano, muy españolizados, y yo no quería perder el sonido que teníamos en inglés”.

Obviamente, es muy distinto componer en un idioma o en otro. ¿Fue sencillo el cambio, en cuanto a sonoridad y métrica?
La mayoría de los grupos que emplean el castellano suenan a eso, a castellano, muy españolizados, y yo no quería perder el sonido que teníamos en inglés. No quería que sobresaliera mucho la voz. Para nosotros la voz es otro instrumento más, que te puede gustar más o menos, así que lo complicado fue encontrar el enfoque y las palabras que pudieran casar, de forma que siguiera dando la impresión de que escuchas a un grupo norteamericano o inglés, aunque suene en castellano.

¿Por qué os habéis autoeditado, tras pasar por Mushroom Pillow y Sony?
Con Mushroom Pillow tuvimos una salida muy mala, y con Sony trabajamos muy bien, pero nos dimos cuenta de que, si al final queríamos hacer esto así, cambiando al castellano y tratando de llegar al público de la manera más real, directa y sincera, lo mejor era autoeditarlo. Esto es Polock pero es casi como un proyecto nuevo. Queríamos cuadrar todos los detalles y empezar de cero con algo emocionante.

¿No teníais miedo a que vuestros seguidores se quedasen descolocados con el giro?
No, nunca nos ha dado miedo, la verdad. Un amigo nuestro dice que la gente no tiene ni idea de la carretera que llevamos encima, y es verdad. Nos decía que somos dinosaurios. Son muy pocos los grupos que, sin triunfar, es decir, sin poder vivir de esto, continúan más de unos diez o doce años, que es el tiempo que llevamos nosotros. Nos decía que estamos locos. O consigues ganarte medianamente la vida con esto, o ¿a qué santo vas a estar yendo a ensayar todos los días, a pagando un equipo técnico y unos estudios? Creo que las cosas que funcionan son las que surgen de una manera natural, por una necesidad. Y este disco era necesario para nosotros y para la supervivencia del grupo. Nos defraudaríamos a nosotros de no haberlo hecho así. Yo sé cómo hacer otra vez el primer disco, eso sería fácil, pero no puedo estar haciendo el mismo disco durante dos o tres años. No puedo. Me aburriría de mí mismo. Bastante es estar todo el día escuchándote trabajar en las mismas canciones como para seguir utilizando los mismos métodos y la misma forma musical. Escucho a grupos en castellano que hacen una y otra vez el mismo disco, que suenan exactamente iguales. A nosotros nos gusta arriesgar. Y si perdemos fans, pues los perdemos.

“Escucho a grupos en castellano que hacen una y otra vez el mismo disco, que suenan exactamente iguales. A nosotros nos gusta arriesgar”.

El disco se llama “Romance”, una palabra de la que tú mismo dices que está en desuso. Por si fuera poco, goza aún de peor prensa desde el momento en el que se cuestiona la idea del amor romántico tradicional desde algunas posiciones.
Sí, las canciones tampoco tienen un hilo conductor entre ellas, se pueden ver como historias que le pasan a uno, pero son como un conjunto de sensaciones, de amor, de desamor… y aunque es un disco de ruptura, no es triste. No te quedas con la sensación de bajón. Y eso es por la música y por las letras. Romance es una palabra muy bonita que está en desuso, y esto es como un diario de historias que le pueden haber ocurrido a cualquiera.

Se haría muy raro un disco bajonero de Polock, ¿no?
Sí, no creo que fuera posible. O sí, igual me pasa algo gordo y hago algo al estilo del primer disco de Bon Iver. Pero de momento, no. Aunque haya pasado momentos muy malos, lo que me ha salvado es la música, y no soy una persona demasiado introvertida. Las canciones de Polock y su sonido reflejan mi forma de relacionarme con los demás.

¿Crees que es el disco que más suena solo a vosotros mismos, en el que menos se nota cualquier influencia?
Sí, creo que sí. Es el menos pretencioso, el más puro y real. El más de corazón. No hemos escuchado mucha música durante las grabaciones, ni hemos barajado discos de referencia a nivel de sonido ni de estructura. Mandaban las canciones. En algunas entra una parte instrumental, en otras entra un estribillo que se queda a la mitad… es un disco de lo que piden las canciones. Obviamente, sí hay cosas que tomamos, como el auto tune, que lo utilizamos en una canción porque ahí funciona, y no en otras. Aunque puedan creer que es de broma o que es venderse porque esté de moda. No hay ninguna broma en el disco. Es lo que es.

Al fin y al cabo, el auto tune es una herramienta válida siempre y cuando se utilice con mesura, ¿no?
Claro. Y también me ha pasado a veces que escuchas un disco de un grupo que esperas con mucha ansia, y cuando sale no es lo que esperas. Y te decepciona al principio, pero luego le das una oportunidad y acaba convirtiéndose en tu disco favorito de los siguientes cinco años. Por eso no me importa que haya gente se sienta defraudada o que pueda pensar que esto ya no es Polock. ¿Qué saben ellos lo que es Polock y lo que no?

Cuando empezasteis teníais poco más de 20 años. Ahora superáis la treintena. ¿En qué medida os sirve para ver cómo han cambiado las cosas a vuestro alrededor?
Todo ha cambiado. No hemos sido un grupo estable. Ni somos un grupo que haya tenido una subida muy progresiva, sino que de repente ya con el primer álbum, “Getting Down From The Trees” (Mushroom Pillow, 2010), que funcionó muy bien, grabamos en Berlín, giramos durante dos o tres años en los que casi ni aparecíamos por casa, estuvimos en EEUU, Japón, tres o cuatro veces en el Reino Unido… y de repente, con el segundo disco, “Rising Up” (Mushroom Pillow, 2014),debido a que la discográfica tampoco hizo la promoción necesaria, se vio un bajón, no teníamos giras, y te das cuenta de cómo funcionan las cosas. Cuando empezamos, la plataforma por excelencia era MySpace. Éramos casi pioneros en ello, lo teníamos muy actualizado y con cientos de miles de escuchas. Y era una herramienta muy de escuchar música. Ahora tienes que compartir que estás de gira, poner una foto de tus pies en la playa, poner que estás comiendo, publicar las stories, no sé cuántos… ya no se busca tanto la música en sí como seguir a la banda. Y a mí eso no me interesa. Yo lo que sé hacer bien es la música, y no vender mi vida, o hacer un Gran Hermano de ella. No quiero grabarme en casa tocando para difundirlo en las redes. En ese sentido, estamos en tierra de nadie. Ya no se escuchan discos, el concepto ha cambiado radicalmente, la gente escucha listas de Spotify. Así lo hace el 90% de la gente. Ha cambiado todo muchísimo. Si te das cuenta, nosotros hemos tocado todos los palos. Hemos estado en la autoedición, luego en una indie, luego en una multinacional y luego otra vez en la autoedición. Todo ha cambiado mucho, pero es verdad que, en cuanto a las redes sociales, no nos hemos adecuado bien. No somos buenos en eso. Lo nuestro es hacer música.

Aún con todo, seguís valorando el formato álbum, ¿no? Porque “Romance” inicialmente iba ser un EP de cinco canciones, pero creció con la incorporación de diez más.
Sí, por las exigencias de nuestro momento y de los medios. La vida útil de un EP no es la misma en los medios y a nivel de presentaciones del disco. Quizá ahora me apetezca otra cosa, pero ya tenemos un álbum de diez canciones sobre el que poder girar. Lo que más me gusta es grabar álbumes, aunque soy demasiado obsesivo como para lanzar uno sin estar completamente seguro de todas y cada una de las canciones. Pero en todo ese tiempo que pasa entre álbum y álbum, ¿qué hago? Tenemos que tocar también, para poder pagar un álbum. Aunque a lo mejor ahora me lo plantearía de otra manera.

Agenda

22.30h 13,20 €
21.00h https://www.wegow.com/es-es/conciertos/polock-en-valencia
20.00h 13,20 €
20.00h 13,20 €
21.00h 13,20 €

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