“A mi esto me sirve para entenderme mejor”
Entrevistas / Oques Grasses

“A mi esto me sirve para entenderme mejor”

Don Disturbios — 10-06-2021
Fotógrafo — Archivo

No lo tenían nada fácil Oques Grasses tras el enorme éxito cosechado con Fans del Sol (19) su anterior disco. Pero, lejos de amilanarse, A Tope amb la vida (Halley, 21) es mucho más que un digno sucesor. Y lo es porque han logrado ahondar en las claves que les llevaron a estar en lo más alto de todas las fiestas populares de Cataluña. Pero dejemos que sea el propio Josep Montero quién nos lo explique en esta extensa entrevista.

Dicen que al compositor, cantante y líder de Oques Grasses no le gustan demasiado las entrevistas. Puede que en realidad lo que no le guste demasiado sean las entrevistas más tontorronas. Las que se hacen para salir unos minutos en el telediario de turno y que suelen girar siempre alrededor de las mismas preguntas más típicas, y que no acaban de profundizar nunca en la esencia del disco que las motiva. Debo decir que con Mondo Sonoro, Josep Montero estuvo muy relajado y parlanchín en una conversación que se alargó hasta casi la hora. Y todo ello en medio del idílico entorno natural de la casa-estudio que tiene en medio del Montseny con unas vistas privilegiadas. Un lugar en el que es difícil que nada pueda salir mal, ya sea un disco o una entrevista.

Antes de entrar a hablar de este nuevo disco “A Tope amb la vida” me gustaría preguntarte por el anterior “Fans del Sol” (19) y en concreto si os esperabais que tuviera tanto éxito y porqué crees que lo tuvo?
Mientras lo estaba acabando noté que ese disco tenía algo que los otros no tenían. Y era que, en cuanto al sonido, era más moderno y más internacional… Y a la vez, estaba más cerca de lo que en ese momento estaba de moda, aunque eso no fue algo buscado. En realidad, yo siempre había tenido dentro de mi cabeza cómo querían que sonaran nuestras canciones pero, con los discos anteriores, nos habíamos quedado lejos de conseguirlo. En cambio con “Fans del sol” sí que logramos plasmar por primera vez esa idea tal y como la habíamos pensado. Y eso fue algo que me satisfago muchísimo y, a la vez, pienso que en ese disco habían canciones de muchos tipos que podían contentar a públicos distintos. Al público que teníamos de siempre, le podían gustar canciones como “Escopinya”, “Deixa” o “Serem Ocells”. Y después, había canciones como más actuales. Canciones como “In the night”, “Torno a ser jo” o “Sta Guai”. En cuanto a las letras, había canciones más profundas, otras más de tonterías, más alegres, más tristes. Había como mucha variedad. Y me daba la impresión que, en función de lo que buscara la gente, podían encontrar una canción u otra, y eso le daba más posibilidades al disco de gustar. Ahora bien, de aquí a que funcionara tan tan bien el disco, a mi también me sorprendió e incluso me costó mucho de encajar. Ya hacia el final de la gira de “Fans del Sol”, tuve un momento de necesitar interiorizar todo lo que había pasado, porque yo nunca he hecho música para lograr la fama. Simplemente, de lo que tenía ganas, era de hacer la música que tenía ganas de hacer y sentirme realizado y, si eso tenía éxito y podía vivir de ello, fantástico. Pero no era la intención inicial. Y claro, ‘Fans del sol” superó todo lo anterior y tuve que asimilar todo lo que estaba pasando. Y, bueno, súper contentos de que pasara y todavía asimilándolo.

¿En que medida “A tope amb la vida” es fruto de esa asimilación de lo que sucede con “Fans del sol”?
Creo que es fruto al cien por cien. Este disco viene justo del momento previo a que empiece la pandemia. Un momento en el que intento asimilar todo lo que está pasando con “Fans del sol” aquí en casa, haciendo de jardinero y pensando que realmente no estoy preparado para otra gira. No tenía espacio suficiente en mi cabeza para seguir metiendo cosas nuevas, cuando en un año me habían pasado tantas y tantas…Y, en ese sentido, a mi el parón de la pandemia a nivel interno y emocional me vino bien en cuanto a lo que es mi vida profesional ¿no? Y en “A tope amb la vida” hay una parte de todo esto. Y, también, hay una parte de reflexiones, como ha tenido todo el mundo, a partir de lo que sucedió con la pandemia y la incertidumbre que se generó. Es curioso porque siempre decimos eso de que ‘se ha de vivir el momento’ y siempre lo hemos visto como una cosa guay y, de repente, pasa un pandemia que te obliga a ‘vivir el momento’ y entonces lo ves como algo chungo. Es esa contradicción de ver que aquello que estabas buscando, y ahora te ves obligado a vivir, ya no te parece tan bien. Por eso creo que el nuevo disco tienen mucho que ver con esas dos cosas: con la interiorización de todo lo que pasó con “Fans del sol” y con el momento de tener que vivir la pandemia. Al final “A tope amb la vida” plasma toda esa época de mi vida. Hay gente que se inventa historietas para escribir canciones y yo eso no lo sé hacer. Estaría guapo que lo pudiera hacer porque entonces haría discos como churros (risas), pero no lo sé hacer.

“Al final el rollo este de: Esto es Oques, esto no es Oques, lo encuentro una chorrada de la hostia”.

Pero, si fueras capaz de inventar historias sobre terceras personas, las canciones de Oques Grasses perderían toda su personalidad. Porque, si uno analiza las letras de tus canciones, todas tienen un mensaje muy potente y claro. No sé, por ejemplo en “Elefants” el mensaje es: ‘No deixis mai de ser tu’ (No dejes nunca de ser tú) y lo mismo sucede con tú música, que no dejas de ser tú y te desnudas a la hora de escribir.
Sí, lo he entendido siempre así. Y decía lo de que me gustaría hacerlo de otra forma para vender, porque en muchos momentos sentiría menos responsabilidad para conmigo mismo y menos presión. Pero lo cierto es que estoy muy feliz haciéndolo así. Además a mi esto me sirve para entenderme mejor, y para entender mejor todo lo que me pasa. Aunque después, al final, no me entero de nada ni tengo puta idea de nada (risas). Pero le sirve a mi cabeza.

Es como una terapia
Exacto. Es como sentarse con un colega a hablar de la vida. Lo único que yo, además de sentarme, luego lo escribo y así lo recuerdo, porque tampoco tengo muy buena memoria

Vayamos al sonido de los discos porque “Fans del sol” fue el primer disco en el que vosotros os encargabais de la producción ¿no?
Bueno, en realidad la producción la habíamos ido haciendo con todos. Lo que pasa es que no sabíamos demasiado qué era el hecho de producir.

Por tanto ha sido un proceso de aprendizaje y con “Fans del sol” ya ibais con una mayor intención.
Nosotros sabíamos que la producción existía, y que era importante. Pero con los otros discos en realidad grabábamos y ya está. Lo que salía, salía. Habíamos llegado hasta ahí. En cambio con “Fans del sol”, por el hecho de tener mas tiempo, nos dimos cuenta al finalizar de grabar que podíamos modificar el sonido, podíamos añadir o quitar elementos, buscar un rollo más crudo, menos crudo o buscar elementos electrónicos sin barreras. También nos quitamos muchos prejuicios del tipo: ‘¡Uy! que esto suena muy comercial ¡Uy! que esto no suena a Oques. Al final el rollo este de: Esto es Oques, esto no es Oques, lo encuentro una chorrada de la hostia. De hecho, recuerdo que, cuando acabamos el disco, un día les dije a los de grupo a nivel de coña: “Ahora vendrá la gente y nos dirá que este disco es más Oques que los discos anteriores” (risas) ¿Qué coño es ser Oques? Yo no sé qué es ser Oques, si no sé ni quien soy yo. Hoy soy este, mañana seré otro. (risas) Al final, lo que manda es lo que tienes ganas de transmitir, plasmar y explicar. El sonido que tienes ganas de buscar, buscarlo y no limitarte. Eso es lo que pienso que se acerca más al arte y a la esencia de crear. Todo lo que sea ir con miedo o pensar que eso no acaba de encajar con tu sonido, todo eso, pienso que te limita. Y en “Fans del sol” sí que nos quitamos muchos miedos de estos, aunque no llegamos a quitárnoslos del todo. En cambio con este último, sí creo que lo hemos conseguido y, si por ejemplo nos gustaba el tema de la serie “Narcos” y hemos querido meterle a una canción un sampler electrónico, lo hemos hecho y ya está. Al final lo que le da sentido al hecho de crear es no ponerte límites.

En este sentido, el de hacer las cosas sin limitaciones ni complejos, hay temas que son muy evidentes como “Lakilove” en el que la base es directamente un reguetón.
Hace tiempo que pienso que el ritmo del reguetón, esa base, tiene algo que tiene mucha fuerza. Y es que el ritmo en sí, si no le añades las cajas, es un ritmo que te queda lento. Pero, si le pones las cajas, te coge un camino como muy loco y tenía muchas ganas de ir hasta el final. Eso es precisamente “Lakilove” ir hasta el fondo con un reguetón.

Además es un tema que tiene una gran carga sexual e imagino que no es por casualidad.
¡Claro! El punto este de hablar del descontrol sexual y plasmarlo en un reguetón encajaba. Y luego hay una cosa, que he ido descubriendo con los años, y es que mola que las canciones te transmitan en las letras más una sensación y no tanto un concepto. Es algo que considero que es muy difícil de lograr y por ejemplo Manu Chao lo hace mucho. Ese transmitir una sensación en una canción y que esta quede totalmente abierta. Y con “Lakiove” lo que quería era transmitir esa sensación de calentura máxima de la sociedad. Que somos animales y el descontrol que eso genera.

Estamos hablando de la influencia del reguetón, pero también hay mucha influencia de los sonidos más ‘urban’ y, sobre todo, hay una canción como “Talismà” que parece un homenaje al “Tu me dejaste de querer” de C. Tangana, y no sé hasta que punto ha sido producto del subconsciente o algo totalmente buscado.
Ha sido mucho del subconsciente. A mi esta canción del Tangana me marcó mucho y pienso que es la mejor que ha hecho. Y mira que tiene muchas canciones que me gustan mucho, y en las que ha jugado mucho con el rollo latino. Porque de Tangana sobre todo me gustan las canciones que llevan ese rollo latino. Y esta en concreto me marcó, y me gustó mucho el instrumental con esa guitarra como recurso… Pero luego creo que en cuanto a las notas, en cuanto al tipo de sonido y, en cuanto al tipo de canción y lo que trasmite, creo que los dos temas son muy diferentes. Pero el recurso sí. Sí que te puede hacer pensar que es el mismo recurso. Pero luego, si lo escuchas bien, verás que no hay ninguna nota de ese recurso que sea igual. La rítmica no es igual. Aunque debo reconocer que me llegué a rallar, y estuve unos cuantos días pensando incluso en cambiar la melodía, pero cuando me dijeron desde fuera que no había nada igual, que no era la misma, la dejé.

En “A tope amb la vida” hay varios temas que destacaría por su producción. Uno es “Petar-ho” que destaca porque parece una producción de Quincy Jones con ese toque funky. Y luego está el otro extremo que es “Elefant” con esa producción tan expansiva que parece más un tema de Coldplay. Imagino que el hecho de tener estudio propio, ha propiciado que podáis trabajar mucho más el sonido, pero ¿no se corre el riesgo de no saber cuando ponerle fin a un tema? Ese estar todo el rato añadiendo o quitando cosas, jugando con la canción sin saber nunca cuando está finalizada del todo.
Sí, a mi eso me pasa mucho. De hecho con “Fans del sol” nos pasó y con este, aunque hemos tenido que correr un poco más, ha sido una locura porque no acabarías nunca. Es una lucha. Aunque primero tienes la lucha de que te vengan las ideas. Porque de ideas puedes tener muchas, pero que te gusten y que creas que puedes tirar con ellas hacía delante, hay pocas. Al menos es mi caso.

“Me gusta mucho escribir justo cuando acabo un disco porque me siento muy liberado”.

¿Eres de libretas y de ir apuntándolo todo?
Sí. Con la libreta, con el ordenador y con el móvil, con la grabadora del móvil.

¿Alguna vez has soñado una idea para una canción?
Sí. Eso me pasa y es muy heavy. Por ejemplo hace poco soñé una canción que era de los Mishima y que tenía un estribillo con una letra flipante. Y recuerdo que durante el sueño pensaba: ¡Me cago en la puta! Ojalá hubiera pensado yo en esta frase y no los Mishima. Y cuando me desperté me di cuenta que en realidad la frase era mía (risas). Pero bueno, lo normal es que esté trasteando con la guitarra, me venga una letra y la grabe. Y, al final, acabo con un montón de notas de voz. Por eso el follón que tengo luego es a la hora de ordenarlo todo. Cuando voy a a hacer un disco, antes tiene que haber un momento en el que ponerme a ordenarlo todo en plan: A ver qué tengo que hable de este rollo, vale, todo esto. Es que, si no, me da la sensación que pierdo cosas. Y eso de captar ideas para después perderlas, da mucha rabia. Eso sí, las ordeno solo cuando voy a hacer un disco, si no voy viviendo el día a día. Ahora por ejemplo, que he acabado el disco, ya tengo un montón de notas acumuladas con las que podría hacer tres temas más.

¿Tres temas en la misma linea que el disco? Lo digo porque me da la sensación de que este ha sido un disco muy homogéneo, y que todo él va muy en la dirección del título “A tope amb la vida”. Es un disco muy vitalista cuyo mensaje te invita a disfrutar de lo que nos queda y dejarse de hostias.
Sí. Es un reflejo de lo que estábamos viviendo al final de la gira de “Fans del Sol” y todo el 2020 y ahora estoy en un momento diferente.

¿Más tranquilo e introspectivo? ¿Quizás?
Ahora siento que he pasado la pantalla de hacer un disco que me gusta mucho y que me dejó muy satisfecho después de “Fans del Sol”.

Un disco que era una presión…
Sí, era una presión mía y también que me venia mucho de fuera. De la gente que me decía: Y ahora ¿qué? ¿cómo lo harás? Y me pasaba mucho ese tema de comparar. Como estaba muy contento de como había quedado “Fans del Sol”, al principio de empezar este disco y como empiezas de cero, todavía no tienes nada a lo que agarrarte. Pero lo que estoy escribiendo ahora… Me gusta mucho escribir justo cuando acabo un disco porque me siento muy liberado. Como que tengo mucho tiempo y lo que escribo no tiene que ir a ningún sitio todavía.

El nuevo disco ya tuvo una carta de presentación brutal que es el vídeo de “Bye bye” que es muy potente a la par que cachondo ¿Cómo surgió la idea de poneros en esta tesitura de actuar y caracterizaros como esa familia decadente que se pelea por la oca de oro?
Tenía ganas de plasmar todos los problemas que puede generar el dinero en una canción, y quería jugar con la ironía. Porque, cuando hablo de cosas que son tristes, para no ponerme triste yo también, pues intento ser un poco irónico y así no me resulta tan oscuro. Así que la idea era jugar con esa idea. Y luego el director del vídeo (Pere Sala) (NdR) fue el que nos propuso la idea de que fuéramos viejos. Unas Oques Grasses situadas cuando ya ha pasado todo. Y hubo varias ideas, algunas muy locas, pero que salían demasiado caras. Había una que a mi me gustaba mucho y que era nosotros también como abuelos metidos en un autocar del Inserso y, de repente, veíamos un cartel que decía: Oques Grasses queman pasta en directo. Y nosotros como abuelos íbamos a matar los Oques jóvenes para impedir esa locura de quemar dinero… Y a partir de aquí, esa idea no se pudo llevar a cabo, pero llegamos a la otra idea que también la encuentro muy chula, y se puede leer de muchas maneras diferentes.

“Me gustaría poder llegar a un punto de poder hacer solo quince bolos al año y hacerlos todos con una película diferente”.

Estabas hablando del vídeo en el que os matáis entre vosotros y me ha venido a la cabeza que lleváis juntos diez años y continuáis siendo los mismos desde el principio. ¿Cuál es el secreto? Porque sois un grupo numeroso y eso no debe ser siempre fácil de mantener ¿no?
En momentos complicados se lo he llegado a comentar al resto: “Si seguimos juntos es que algo hemos estado haciendo bien durante todos estos años”. Y creo que una de las claves fue dejar desde el principio que era importante que nos lo dijésemos todo. Que no acumuláramos mierdas. Que si a alguno le molestaba algo de otro que lo dijera. Y lo guay es que ya nos conocemos mucho y cada componente del grupo genera un tipo de problemas que se van repitiendo. Y cuando tienes a seis personas que te dicen lo que estás haciendo mal, pues creo que va más allá de lo personal que cada uno pueda sentir. Y creo que esto nos ha ido muy bien: hablarlo. Y luego también está el hecho de que creo que nos hemos encontrado un tipo de personas muy sencillas y eso a pesar de ser la hostia de diferentes.

Imagino que estos meses de parón tienen que haber sido complicados para los diferentes miembros del grupo, en especial a nivel económico ¿no?
Sí, ha sido un año difícil. Pero considero que en el pasado ha habido momentos más complicados. Sobre todo en etapas en las que ha habido muchas cosas que afrontar. Cuando hay pocas cosas, te da como margen en pensar y en valorar lo guay que es estar en un grupo y cómo mola poder vivir de esto. Pero cuando estás en plena gira y estás haciendo 90 bolos al año y te pasas días durmiendo solo dos horas, ese tipo de cosas sí que provocaba que se montaran unos pollos que, cuando acababa la gira, se tenía que hablar de todo. Porque se acumulaban cosas que hacía que se complicaran todo en cuanto a la convivencia y en cuanto a ser capaces de tratarnos entre nosotros pasando tantas horas juntos.

Por cierto, hace poco en el Festival Strenes de Girona ya habéis tocado temas del disco nuevo y me gustaría saber ¿cómo ha sido la reacción del público?
Fue muy extraño porque lo tocamos todo, entero y… fue muy complicado porque la gente no se las sabía y lo que querían era escuchar las que sí se sabían (risas) Pero lo cierto es que moló.

Y ¿cómo fue la reacción del público ante los temas más delicados como “La gent que estimo”?
Pues mira fue precisamente con las que mejor reaccionó la gente, porque como son temas para escuchar y la gente estaba sentada, encendieron las lucecitas y muy guay.

Ya sé que a muchos músicos no os gusta hablar de objetivos y metas, pero imagino que la vuestra debe pasar por llegar a más gente e ir más allá de Cataluña donde ya sois muy grandes y tocar más fuera ¿no?
Sí, nos gustaría poder llegar con nuestro mensaje a peña que todavía no nos ha escuchado, y poder llegar a otras culturas. Sería muy guapo. Además a mi me gustaría poder llegar a un punto de poder hacer solo quince bolos al año y hacerlos todos con una película diferente. Eso sería perfecto. En lugar de estar tocando tres bolos todos iguales a la semana. Eso me parece muy poco artístico y se transforma en algo muy mecánico. Por eso mi sueño sería poder permitirme el lujo de tocar diez veces y hacer que cada concierto fuera diferente. Pero para poder permitirte eso, hay que llegar a mucha más gente.

¿Os ha pasado alguna vez eso tan Spinal Tap de tocar y no saber dónde estabais?
De eso se encarga el bajista (risas) Se encarga de decirnos en el primer tema al resto  dónde estamos. Y tengo que decir que en alguna ocasión él tampoco lo sabía. (risas) Y, claro, eso no mola. No saber ni donde estás.

Hablábamos de retos futuros e imagino que otra de las cosas que os gustaría hacer en el futuro es seguir produciendo a otros artistas, aprovechar el estudio que habéis montado y hacer ese trabajo más de creación ¿no? (Josep Montero y el teclista de la banda Joan Borràs conforman la pareja de productores Justin Delasiembra) (NdR)
A mi lo que más me gusta es crear. Tocar también mola, pero lo que pasa es que es mucha más presión, más responsabilidad, hay que cuidarse, viajar, estar simpático… Entras en muchas más cosas en las que hay algunas que no me gustan. En cambio en la creación me gusta todo, y es lo que más me flipa. A la larga mi intención es lo que te decía: poder tocar poco y pasarme mi vida creando para mi, pero también para otra gente o conjuntamente con otra gente. Por ejemplo he flipado mucho con los Stay Homas y la manera que tienen de trabajar y la cantidad de recursos que tienen y con Doble (rapero catalán que colabora en el disco) (NdR) también he flipado y además ves otras formas de hacer y trabajar.

Te carga las pilas.
Sí, es muy guapo ver como trabaja la gente joven ahora. Sobre todo porque mis referentes han sido Albert Pla, Joan Garriga, Adrià Puntí. Gente que ahora ya está un poco de vuelta de todo. Y ¡claro! ver a gente joven por la que sientes admiración, te hace sentir vivo y te genera de nuevo ilusión. Y lo de Oques lo veo como algo que no tendrá un final, pero si que se habrá que ir haciendo algo como más exclusivo, para que siga teniendo cierto prestigio sin prostituirnos, ni hacer cosas raras o acabar como algunos grupos que tienen 50 años y todavía siguen haciendo lo mismo que hacían cuando tenían 25 ¿no? Yo no quiero eso. Quiero darle el valor que creo que tiene la música y el arte, y pienso que eso pasa por tener recursos para poder vivir y no tenerte que limitar a hacer una cosa que ya has hecho muchas veces.

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