“Agadez” (11) y el documental sobre música y rebelión tuareg dirigido por Ron Wyman le cambiaron la vida. Sus horas visionando a Hendrix dieron sus frutos y sus virtudes fueron reconocidas internacionalmente. Ahora Bombino regresa con “Nomad” (Warner, 13), un álbum continuista con la producción exquisita de Dan Auerbach (The Black Keys).

“No sentí ninguna presión. La atmosfera en el estudio con Dan Auerbach (productor y líder de The Black Keys) era muy relajada, cómo estar en una jam para divertirnos. Dan tiene un profundo conocimiento del sonido y el groove, sabiendo como deberían casar. Además, él quería crear el sonido de nuestro directo en el álbum, por lo que fue fácil para nosotros…”, me comenta Omara ‘Bombino’ Moctar vete a saber desde dónde. Hace tiempo que su casa es el mundo. Desde que cosechara éxito internacional con “Agadez”, sus giras se han extendido a lo largo del globo y el concepto “nómada” (herencia de su pueblo, los tuareg) ha recuperado vigencia. “Escribí estas canciones durante la gira de ‘Agadez’ y los últimos dos años he estado viviendo la vida de un nómada global. Es un título simple, todo el mundo puede entenderlo”.

Dejando de lado lo errante de dicho título, “Nomad” tiene unos orígenes musicales muy localizados. Me explico: la música de Bombino es como la vuelta del blues a África; cerrar el ciclo que iniciaron en América los trabajadores –y esclavos- con la ‘work song’ y la ‘field holler’, devolviendo a aquel sonido todo el ritmo y la esencia. ¿Cómo descubrió Bombino la tradición americana? En uno de los exilios forzosos por las revoluciones tuareg el chaval conoció la eléctrica y, a partir de aquí, videos y más videos… “Jimi Hendrix, Dire Straits, Eric Clapton, Santana. También Ali Farka Toure, Tinariwen, Haja Bebe y los demás maravillosos artistas africanos -esos son los grandes hombres que han forjado nuestro camino-. ¿Si el blues ha sido mi salvación? La música en general es el más poderoso lenguaje internacional, el estilo no importa”. Cierto. Bombino ha hecho de sus riffs el más poderoso de los lenguajes, demostrando que las guitarras están por encima de las armas y que pueden arrastrar libertad. Está dispuesto a luchar para acercar a los suyos su misma suerte.