Mark Oliver Everett parará en Barcelona y Madrid durante la nueva gira de Eels. Será en abril con su nuevo disco, el décimo de estudio, “Wonderful, Glorious” (Coop/Music As Usual, 12), un experimento engendrado sin previo plan aunque repleto de novedades, misterios e incluso regalos para sus acérrimos fans.

Hablar por teléfono con el señor Everett, Eels, Mr. E, no resulta fácil, y menos si el motivo es una jornada de entrevistas de promoción. En la tercera llamada de la ronda matinal, su buena disposición ya se ha blindado ante las preguntas reiterativas que en estos casos solemos formular. Es algo que vosotros, nietos del alma, deberíais saber. El caso es que después de aquella trilogía emocional (“Hombre Lobo”, “End Times” y “Tomorrow Morning”), más su descarnada autobiografía novelada y una sincera película documental –“Parallel Worlds, Parallel Lives”– con la que pudo conocer al prestigioso físico cuántico que era su padre, Mr. E se tomó un descanso más que justificable. La vuelta al trabajo no le iba a resultar fácil. “Básicamente, este ha sido un proceso muy diferente al resto, porque por primera vez desde que compongo música lo hago sin un plan previo. Me enfrenté a ello con la premisa de ‘voy a ver qué pasa’. Así que, después de una larga gira, y tras seis meses sin hacer nada, pensé que un plan interesante sería no tener plan, reunir a la gente en el estudio y ver qué surgía”, responde Everett enlazando respuestas. Para preguntas estúpidas, tiene las respuestas apropiadas. ¿Cómo definirías este décimo álbum? “Básicamente, diría que es ‘maravilloso y glorioso’”.

La preparación de “Wonderful, Glorious” contaba con otra novedad, un flamante estudio de grabación situado en el barrio Los Feliz (Hollywood). ¿Cómo es The Compound? “Es cojonudo. Está muy bien. Tenemos una casa entera que funciona como estudio y sala de conciertos, todo un sueño hecho realidad para mí. Y en ese sentido sí que han cambiado las cosas, principalmente porque ahora tenemos más espacio que antes. Ahora podemos reunir a toda una gran banda y tocar en vivo, cosa que antes era imposible”. ¿Pasas mucho tiempo en él? “Bueno, sólo cuando hacemos música”.

La creación de los trece temas también se sometió a cambios, ya que todos los componentes de Eels participaron en ese plan sin plan. “Sí, el resto de la banda ha contribuido por primera vez en el proceso de escritura”. ¿Y cómo fue la cosa? “Fue muy divertido, es mucho más divertido escribir todos juntos las canciones, sentados en el sótano… De manera espontánea, propusimos que si a alguien se le ocurría una idea, la probaríamos. Y como yo tenía varias, ellos dijeron: ‘vamos a probarlas’”. Revisando los temas, se percibe menos tristeza generalizada, y algo más de rabia. “Bueno, he intentado reflejar todos los colores del arco iris, las diferentes emociones humanas que podemos sentir todos nosotros”. ¿Cuál es tu favorita? “Mmm, creo que mi favorita es ‘On The Ropes’. Todas tienen algo, no las podría haber escrito si no tuviera alguna conexión especial con ellas”. ¿Cuál fue la primera en nacer? “Probablemente ‘Peach Blossom’, aunque no lo recuerdo con claridad. Recuerdo el primer día que nos reunimos y estuvimos trabajando en busca de canciones. No fue nada productivo. A mitad de jornada ya se me pasó por la cabeza que quizá el experimento no iba a funcionar, pero al rato la cosa empezó a salir y ya no paró hasta bien tarde”. Bueno, con la táctica del ensayo-error, cuando menos te lo esperas, surgen las cosas. “Sí, es importante que la posibilidad del fracaso flote en el aire, eso significa que también las posibilidades del éxito y la grandeza pueden suceder”. Incluso en el fracaso se puede encontrar lo glorioso y lo maravilloso, ¿verdad? “Sí, exacto”. ¿Quién es la mujer del tema “True Original”? “No la conoces”, dice Everett, a lo que respondo: “bueno, probablemente no la conozco, claro…”. ¡Mr. E se ríe…! Luego es tajante. “No has oído hablar de ella”. Quizá no quieras que la conozcamos… “Bueno, creo que es importante que el público tenga su propia True Original”.

La edición deluxe del álbum llega acompañada de trece bonus tracks, entre temas inéditos, directos y actuaciones radiofónicas. ¡Ahí es nada! “Sí. Bueno, se publica en el año 2013, tiene trece pistas, ¿por qué no ofrecer trece piezas extra y así seguir jugando con el bienaventurado número trece?”.