Érase una vez que surgió un flechazo musical entre dos músicos bregados en mil batallas, por una parte Pau Roca (La Habitación Roja, Litoral y más), y por otra, RJ Sinclair (Tokyo Sex Destruction, It’s Not Not). Debieron tener charlas amenísimas de esas que aburren a las paredes hablando del cine, los libros, y la música que se hacía antes y cómo se hacía antes; y como tenían más hambre de emoción que miedo, aunque fueran solo dos, se juntaron con el nombre de Lost Tapes para currarse con mucho esmero unas cuantas canciones que se irían publicando diseminadas en sellos foráneos aún menos conocidos que ellos.

Todo hecho con la pasión que recuerdan que se usaba cuando el vehículo de transmisión de la música entre colegas era la C-90 de TDK. Eso sí, ellos dicen que no son nostálgicos sino que son retro. Su última referencia es un single para los franceses Beko Disques, aunque también los puedes encontrar en el catálogo de Earsdrumpop, Cloudberry Records, Candy Twist Records, y próximamente en Box Bedroom Rebels. Nada de lo que no te informe mejor su bandcamp. Con este gozoso batiburrillo en la cabeza, nos pedimos unas cañas y encendimos la grabadora:

– ¿Sabéis que se va a reeditar C-86 en formato deluxe?

Pau Roca: ¿Quién lo reedita?

– Lo van a hacer los de Cherry Red con un montón de inéditos.

RJ Sinclair: Pero es lo que editaba New Musical Express, ¿no?

– Sí, claro, es LA gran cinta que dio paso a todo aquel sonido.

RJ: Yo creo que lo tengo en mp3 porque te lo podías bajar de algún foro aunque fuera a calidad de cinta.

– Quería empezar hablando de ello porque vosotros le debéis mucho, y parece que ahora vuelve a haber un cierto interés por ese tipo de pop pero, ¿por qué creéis que hay necesidad de retomar este sonido en 2014?

RJ: No sé, nosotros lo hacemos por una cuestión generacional. No nos vamos a poner a hacer algo que no hayamos vivido.
 PR: Globalmente hay un revival brutal.

– Y aunque parezca que haya un nuevo interés en el sonido c86, parece que no se ha ido nunca.

PR: Es que si escuchas, por ejemplo, a The Horrors, no aportan ni un ápice que no estuviera ahí o en los Chameleons en su momento. Te cuelan cosas de los 80 sin que te enteres, escuchas a The Drums y no tienen nada que no tuvieran The Cure en el primer disco.

– Lo que me llama la atención es que la cinta era bastante más punk que lo que luego ha quedado.

RJ: Cuando tocamos en Londres lo hicimos con una banda de la generación del c86, The Wolfhouds, y es cierto que eran más punk de lo que nos creemos.

PR: Eran muy punk a nivel de grabación.

– Cierto, pero en sonido también, porque nos hemos quedado con un twee-pop que tampoco era correcto. Lo más punk que ha perdurado son The Wedding Present, que trataban de ir a toda velocidad al principio, pero si escuchas la cinta, el saldo es mucho más punk, y según han apuntado algunos de los implicados, esto ha hecho más daño que beneficio al pop independiente.

RJ: Yo creo que después de todo aquello salieron grupos que tiraban del c86, sobre todo de Sarah Records, que fueron los primeros que tiraron más del pop, como Field Mice o grupos escoceses como BMX Bandits de los que salieron cosas como Teenage Fanclub, o Primal Scream.

– Bueno, cada disco de Primal Scream, al principio, era de un estilo diferente.

RJ: Sí, pero empezaron por el pop.

PR: También hubo muchos grupos muy efímeros que a veces me aconsejan, pero que son inencontrables o no están ni siquiera en Spotify y tienen nada más que 800 visitas en youtube.

– Al principio me ha costado un poco distinguir vuestras publicaciones, hay varias que empiezan con “War In The Netherlands”, ¿por qué?

PR: No, nos la pidió un sello noruego (Earsdrumpop) pero solo la editó en digital, y luego Cloudberry Records nos quiso sacar cuatro canciones y esa les gustaba mucho, y como era en formato físico…
RJ: La volvimos a grabar de hecho, la que hay en el disco es diferente.

PR: Hay mucho caos de información porque no tenemos compañía. Ahora empezamos con un sello francés (Beko Disques) que nos pide unas cuantas canciones, y luego estaremos con otro de Manchester (Box Bedroom Rebels), pero sí, entiendo que esto es un caos.

– Dice en vuestra hoja promocional sobre vosotros: “Se trata de hacer canciones que hace mucho tiempo que debían de haber sido hechas, pistas que otras bandas dejaron a medio camino, sendas perdidas que retoman y que nos conducen a un sonido que evocan aquellas cintas que nos grabábamos los unos a los otros gracias a las que circulaban grupos mezclados sin pudor.” ¿Me lo podéis explicar un poco más?

PR: Bueno, nos lo ha escrito un colega que es muy místico, pero es eso, porque puede que sea un tipo de canciones que deseábamos hacer desde hace tiempo y que no hemos podido hacer. En ese sentido, vamos retomando una época importante que nunca dejó de estar presente. Tú lo has dicho con lo de c86, son grupos de una época que me parecen muy emocionantes como House Of Love o el primero de Stone Roses. Es una época en la que esa música me cambió. Yo venía del heavy y me cambió la forma de tocar la guitarra. Puede que sea la música que más me ha cambiado y que más natural me sale hacer.

– Esto me suena a cualquier tiempo pasado fue mejor.

PR: En algunas cosas, puede ser. En este país, tal y como está ahora la música, me parece bastante terrible todo.

RJ: Al final, uno hace lo que realmente le gusta hacer, y lo que has mamado, con lo cual, siempre tiendes a hacer cosas que has escuchado antes. En ninguna banda con la que haya tocado he pretendido ser original. La música es la que hay y no soy una persona que quiera ser original, simplemente tocar música para divertirme y hacer cosas que me gustaría escuchar.

– Pero en general se vende que la nostalgia es una cosa muy mala.

PR: Nosotros somos activos, la nostalgia implica la asunción de que el pasado fue mejor y ahí se queda, y nosotros somos un poco más retro que nostálgicos en un sentido filosófico de, esto me gusta y voy a seguir haciéndolo y voy a sacar un siete pulgadas aunque no tenga sentido. Sí que hay nostalgia, y a nivel mundial nos hemos dado cuenta de que hay un grupo de gente que trata de hacer las cosas como las hacíamos antes. Realmente, la escena independiente, más que una revolución, ha sido un cambio de poderes, porque no ha cambiado tanto la manera de hacer las cosas. Estamos publicando con sellos que no te hacen firmar contrato…

RJ: ¡Hay gente que sigue trabajando en la independencia de verdad!


 

– Claro, pero en ese tono también es fácil pensar que la música ya no tiene la ingenuidad que tenía antes.

RJ: Supongo que son las nuevas tecnologías y que ahora todo está al alcance de un click…

– Y entre vosotros también está todo a la distancia de un click, que vivís lejos el uno del otro…

RJ: A ver, ayuda para algunas cosas y para otras hace que se pierda la ingenuidad y supongo que a la hora de entender la música también, porque si recordamos cómo entendíamos la música en los 90, no creo que se pueda entender ahora de la misma manera. Antes te costaba mogollón ahorrar para comprar un vinilo y te pasabas escuchándolo durante un mes o dos, te cogías la carpeta y te sabías milímetro a milímetro lo que había. A día de hoy, escuchas el mp3 y a correr. Igual se le daba a la música un valor que ahora ya no existe.

– Hace tiempo, Elvis Costello decía que quería ir labrándose una discografía en la que no solo hubiera álbumes oficiales, sino que la gente fuera a las tiendas de discos y se sorprendiera viendo discos suyos que no conocía, ¿por qué tantos sellos diferentes, qué perseguís con ello? Seguro que alguno de los sellos con los que habéis trabajado os habrían sacado todo lo que habéis publicado.

RJ: No te creas, porque son tan pequeños que se limitan solo al pequeño formato, al siete pulgadas en ediciones limitadas de 300 copias que se venden casi todas por preorder. De hecho, el nuevo single lo editamos en un sello francés que se llama Beko y las canciones ya están todas en Spotify.

– Hay una cosa que tienen en común todos estos sellos, y es que ninguno es español.

RJ: Porque aquí no nos quieren. De hecho es que, lo primero que hicimos fue colgar unas canciones en el soundcloud, y lo primero que ocurrió es que vino un sello noruego a pedírnoslas. A raíz de ahí ya llegó la posibilidad de grabar con un sello americano, luego nos pidieron una canción para un recopilatorio holandés, y ahora hemos editado con un sello francés. En España es bastante difícil trabajar a este nivel, no hay ningún sello que te vaya a editar un siete pulgadas aquí, porque incluso lo estamos sufriendo con la promo. Es muy difícil acceder a una promo si no tienes un disco, es poco probable que se interese la gente por algo como esto en este país. Gracias por venir, eh, que valoro mucho que Mondo Sonoro nos apoye.

– Un placer.

RJ: La verdad es que si lo hacemos de esta manera, es porque es mucho más divertido trabajar a este nivel, que sí, puede ser un caos, pero es mucho más divertido plantearnos grabar dos canciones y dárselas a un sello porque somos fans del vinilo, y vamos a tener un siete pulgadas de las canciones y yo ya, me olvido, y ahora, a otra cosa.

– A nivel de medios de comunicación puede que no sea gran cosa, pero cada vez que oigo vuestras canciones, me suenan a muchas cosas pero ninguna de aquí, y luego se me ocurre que llevamos un montón de años escuchando a grupos españoles que tratan de sonar como los de fuera y no lo consiguen nunca, ¿era tan difícil hacerlo?

PR: Para mí es un piropo y muy grande. También es verdad que fuera nadie diría que somos españoles, aunque lo dicen en las críticas, y entonces enseguida hablan de sol y de palmeras.

RJ: Es una cuestión más geográfica que musical para ellos. De hecho, en el primer recopilatorio en el que estamos, que es holandés (Candy Twist Records), somos el único grupo de la Europa continental, los demás son suecos, ingleses y norteamericanos.

PR: También hay una falacia muy grande, que es que la gente se cree que por traducir el pop, ya se creen que están aportando algo. Si un western lo haces en castellano, sigue siendo un western. Kiko Veneno sí que hace música de aquí, pero mucha gente nos dice que cantamos en inglés porque no queremos aportar nada, pero aporto canciones.

– Bueno, el pop en español no es una aportación sino que es otra cosa, aunque Pau, tú y yo venimos de una época en la que los grupos cantaban en inglés para no decir nada, y tenemos muchos ejemplos en tu tierra y en la mía, en Valencia y Madrid, los hubo a montones.

PR: Raúl (RJ) ha estado mucho en Estados Unidos, por lo que le damos mucha importancia a pasar las letras a una traductora amiga mía que vive de eso, y trabajamos la pronunciación también, porque cuando escuchas a grupos de aquí que cantan en inglés sin conocerlos, en seguida te das cuenta de que lo son. Nos hemos empeñado en pronunciar bien.

RJ: Cada día tenemos menos fallos y se la colamos más a los americanos.

– También dejáis la voz allá lejos en las grabaciones.

RJ: Y en el directo aún más, ¡yo no sé cantar!

– A estas alturas ya no pido mucho más allá que usar el inglés con un poquito de propiedad.

RJ: Es que ganas mucho tocando fuera.

– ¿Ganas mucho tocando fuera? Este señor que se llama Pau Roca y tú habéis tocado fuera decenas de veces y no es que hayáis conquistado las Américas.

RJ: No, te lo digo a nivel del idioma. No conseguirás hablar o pronunciar si no estás viviendo fuera con su día a día. Es muy difícil que en un país como España…

– No estoy de acuerdo, yo he aprendido inglés escuchando música y buscando referentes en los discos.
RJ: Pero al nivel al que va la gente a escuelas de idiomas, puedes tener mucha gramática y saber mucho…

PR: Las series han ayudado mucho.

RJ: Yo llevo diez años girando fuera, y sé que si tienes hambre, aprendes mucho más rápido, pero siempre con la cosa de intentar que no sepan que eres de fuera. Igual es una mentalidad de pueblo porque temes que te la vayan a colar, por eso, intentas aprender más cada vez. Estuvimos un mes en Estados Unidos y es de puta madre, pero cuando llegamos a Inglaterra, ni papa con el inglés de allá, o en Londres con el acento cockney es todo muy difícil. En nuestro caso, somos más de acento americano por los discos que son influencia, aunque da igual, porque te escuchas a un grupo de Glasgow como Teenage Fanclub y puedes entender las letras fácilmente, pero después habla con ellos y cambia completamente.

PR: Sí que tienes razón, el nivel español de inglés es increíblemente malo, la gente joven hoy en día demuestra muy poco interés en lo que pasa en el mundo. Hay que ver muchas películas, muchas series, leer muchos libros.

– Pues es útil para saber si en la canción que estás bailando, te están llamando gilipollas.

RJ: Eso lo tenían los discos, que venía la letra y tú la terminabas entendiendo.

PR: Es un cambio generacional también, a cualquiera que tenga menos de 25 años, difícilmente les importan otras cosas. Yo me pegaba unas curradas de traducción… En clases de inglés traducía canciones de U2 o de lo que fuera. Yo le preguntaba a una amiga de 24 años si entendía las letras de las canciones y si había llorado alguna vez con una canción, porque si a los Smiths les quitas las letras, les quitas un 40% mínimo.

– Bueno, la única pregunta importante de toda la entrevista, ¿qué sois más de Robert Forster o de Grant McLennan?

PR: ¡Muy importante!

– Ojo, que en las listas que habéis hecho de pop australiano me faltan los Triffids.

PR: ¡Los Triffids también!

RJ: Pero no somos ni de uno ni de otro, somos de los dos.

PR: Yo me lo pregunto de vez en cuando aunque suene a pregunta estúpida, y es, ¿qué hubieran hecho los Go-Betweens en este momento si hubieran estado en el estudio, meto este teclado o no lo meto? Me gusta todo de ellos, pero el principio tiene una gracia inimitable. Son irónicos, graciosos, sensibles… es todo perfecto.

– Perdonadme, que estábamos haciendo una entrevista de Lost Tapes y nos estamos perdiendo todos. Evidentemente este esfuerzo por hacer las cosas como las hacéis, aparte de que sea porque os da la real gana, suena a estar un poco hastiados de los cauces tradicionales, y que a lo mejor estáis en el momento dulce de volveros a enamorar de la música después de unos matrimonios muy largos con vuestros anteriores grupos.

RJ: ¿Hablas de nuestros anteriores grupos?

– Sí, y del hecho de que algo os ha debido cabrear o hastiar hasta el punto de que ahora os lo montáis de una manera completamente distinta para que mole.

PR: Yo creo que hemos hecho los pasos normales de un grupo que son sacar canciones, y nos hemos dado de bruces con la realidad que hay aquí, más que al revés, o sea, soy rebelde porque el mundo me hizo así.

– ¿Lo que me estás diciendo es que yo cojo y me monto un grupo con este otro señor porque nos llevamos estupendamente bien y nos entendemos, y lo que parece que vamos a sacar, en España he comprobado que no le interesa absolutamente a nadie y entonces, por eso ha habido que mirar hacia otros países… ¿o directamente habéis tirado por otro lado?

PR: Bueno, nos lo imaginábamos también y también nos apetecía esto.

RJ: Personalmente, todo lo que me ha pasado en el mundo de la música es que voy, pero no voy donde yo quiero sino donde me llevan. Nosotros (Tokyo Sex Destruction), que es la misma filosofía que con Lost Tapes, iremos a tocar donde nos quieran escuchar. Que ahora puedo hacer tres fechas con Dean Wareham en España, pues bienvenidas sean, y si podemos tocar más en España, obviamente, sí, lo haremos. No es lo mismo irte de gira por Estados Unidos que irte de gira por España, porque aquí todo es mucho más accesible, pero qué le vamos a hacer si nos tenemos que ir fuera.

– A pesar de lo cual, seguís siendo dos encima del escenario.

PR: Sí, intentamos subsanarlo con desparpajo.

– Se habla mucho de los loops que usáis en directo, ¿qué son, rellenos para ciertas partes, o que os planteáis en serio montar unas atmósferas determinadas?

PR: Para empezar, nos han robado todo el equipo, con lo cual, tendremos que salir, de momento, al escenario con un iPAD y guitarras, pero sí, es un poco hacer de la necesidad una virtud. Si realmente tuviéramos posibles, no abusaríamos de la batería, pero sí tendríamos un par de músicos, sí, estaría bien.

 En varios sitios de la red se cuenta que os empezasteis a reunir hablando de música y películas, y que pensabais apoyar vuestros directos con proyecciones, ¿hasta qué punto es importante para vosotros la influencia cinematográfica en Lost Tapes, qué os gusta?

RJ: Supongo que lo nuestro con el cine no es a nivel musical, sino a nivel de darle un significado a lo que estás haciendo e incluso a una letra, pero bueno, puede ser cine como puede ser un libro.

PR: En lo primero que grabamos hay una canción que es un diálogo de una película.

RJ: Era “Los reyes de Brooklyn” (“Los amos de Brooklyn”, dirigida por Antoine Fuqua), con Richard Gere, mira si somos indies que es una película con Richard Gere… Eso nos puede influenciar igual que un libro.

PR: A mí me gusta mucho el rollo yanqui este de Robert Altman y el tipo de relato corto de Raymond Carver. Es muy Go-Betweens en el sentido de cómo escribe Robert Forster sobre todo. “Liberty Belle And The Black Diamond Express” tiene una canción que se llama “Head Full Of Steam” en la que escribe una frase muy graciosa que es que “su padre y su madre trabajan en exportaciones pero no sé por qué estoy diciendo esto”, y mete historias muy cortitas de amor, aunque también hay un poco de guarrería, es muy divertido.

– Justo la canción en la que canta Tracey Thorn, ¡muy bien! Las canciones tienen un formato bastante tradicional pero habláis de drones que reproducen atmósferas para vuestros directos, ¿por qué no recoger esas atmósferas también en vuestras grabaciones?

PR: Llevamos un sampler, y hay dos o tres canciones en las que sampleamos cosas y nos da pie a improvisar un poco estructuras en directo, pero ya te digo que nos lo han robado, y vamos a intentar hacerlo como podamos, pero sí que queríamos hacer hincapié en esas dos facetas, una más pop, y una un poco más… en directo hacemos una versión de Suicide y una coda de Spacemen 3.

– Pero insisto, luego grabáis canciones más tradicionales.

RJ: Claro, al no tener banda, la canción es la que es, con lo cual, intentamos alargar o hacer otras cosas. Cuando estás con una banda, simplemente te miras y decides si haces una vuelta más, y la banda sigue, mientras que con nosotros es distinto, la canción está ahí, va al tempo que va y es lo que hay.

– Por eso, si pienso en otro músico para vosotros, no pienso en un batería.

RJ: ¡Yo pondría tres chicas!

– Porque el tercer personaje de vuestra música es el teclado.

RJ: En la gira americana hemos aprendido mogollón a tocar en directo, porque en los primeros conciertos estábamos más pendientes de que me suene la base por el monitor porque no voy a saber dónde estoy y me voy a perder, mientras que el último bolo que dimos en Londres, fue un concierto más punk que pop, porque las canciones estaban muy sobadas de haberlas tocado, y nos podíamos divertir.

– Me gusta eso que decís de que a estas alturas estáis aprendiendo a tocar.

RJ: A este nivel, sí, porque es más fácil tocar con una banda, que tocar lo que estamos haciendo ahora. Si alguien se va a colar, la canción lo aguanta, pero con Lost Tapes no, tenemos que seguir a lo que está sonando, no podemos hacer lo que nos da la gana, y llegar a ese momento de dejar de pensar en lo que está sonando, está muy bien.