“El rock nos ha vuelto a salvar la vida”
Entrevistas / Ciclonautas

“El rock nos ha vuelto a salvar la vida”

Fernando F. Garayoa — 02-06-2021

“Camping del hastío” es el tercer disco de la banda navarro-argentina Ciclonautas. Un álbum con el que, sin perder su esencia, marcada por una sobresaliente calidad instrumental y un muro de sonido de los que vuelan tímpanos, han dado un paso al frente en el acercamiento al público general.

‘Bombo sicario’, ‘Souvenir’ o ‘El sol’ o ‘Eterno aprendiz’ son buenos ejemplos de una colección temas que, una vez probados, no pueden dejar de saborear. Con el añadido de que, en cada lametón, se descubren nuevos matices, sabores, detalles.

Mai Medina (voz y guitarra) y Alén Ayerdi (batería) fueron los encargados de desgranar las claves de su nuevo retoño, editado por El Dromedario Records.

-Aunque, en buena lógica, se entiende que el título hace referencia al tiempo de pandemia…. La realidad dicta que este disco de camping tiene poco, ya que en cuanto a sonido parece más un hotel de cinco estrellas, y de hastío nada, porque revuelve las tripas y sacude los tímpanos desde el minuto cero. Por lo tanto, más que una descripción, ¿diríamos que estas canciones han sido vuestra ‘vacuna’ para afrontar el virus?
-Alén: Digamos que a seres humanos tan libres como los rockeros, y a la humanidad en general, nos han metido en un camping, en el que además se ha dado un gran hastío porque se nos ha ido hasta la música en directo, aunque sí es verdad que hemos podido escuchar y a muchos ha sido ella la que nos ha salvado la vida. El título viene a reflejar la situación que hemos vivido, en la que nos han quitado la libertad y la esencia de los directos.
-Mai: Para mí, este disco fue un modo de canalizar lo que nos estaba pasando. Teníamos los temas ya más o menos estructurados desde Argentina, pero con el objetivo de terminar de armarlos, eso nos permitió tener ocupado el tiempo. Y con todo el lío que había, eso fue buenísimo.
-Alén: Se puede decir que la música, el rock, nos ha vuelto a salvar la vida. Es el amigo que siempre está, hasta en las situaciones de crisis.

El álbum recoge canciones que dieron sus primeros pasos en Iruña, vivieron su adolescencia en Argentina, se hicieron mayores en los estudios Aberin (Navarra) y alcanzaron su madurez en Nashville (masterización). Entiendo que cada una de esas ‘paradas’ habrá dejado su impronta en los temas.
-Mai: Claro, claro, es como un colador, va dejando el filtro de cada sensación. En mi caso, desde que empecé a componer en el sofá hasta llegar a Aberin, son muchas las sensaciones y las horas dedicadas a crear un sonido, por ejemplo. Luego, las canciones, tanto en el estudio como en la sala de ensayo, toman otros caminos que ni siquiera imaginabas o habías tenido en cuenta. Cada etapa que mencionas fue como un filtro antes de llegar al disco. Y todas fueron buenísimas. Está buenísimo el momento de crear, el de estar tocando en una sala, el de escuchar los tres juntos para ver qué tema quedaba, y finalmente, llegar acá, a los ensayos, dando la forma con la estructura hecha, y luego buscar sonidos y plasmarlo en Aberin. Y Nashville nos dio el brillo definitivo.
-Alén: Esa fue la guinda. Recuerdo una llamada de Iñaki Llarena (productor del disco) diciéndome que iba a recomendar a los grupos que una parte del presupuesto la dedicaran a esto porque es algo que nos hace a todos mejores.

“El tiempo ha sido un aliado para poder generar las composiciones de una manera más compacta, no dejando solo la primera impronta”

-De Ciclonautas, entre otros muchos piropos, se ha dicho que era un grupo, por su calidad, casi de músicos para músicos, pero en este tercer disco digamos que se ha hecho, sin perder su esencia, más cercano al público general. ¿Estáis de acuerdo? ¿A qué creeis que se debe?
-Alén: Creo que hemos sabido simplificar mejor, que era una de nuestras tareas pendientes y algo de lo que siempre habíamos hablado entre los tres. Siempre comentábamos a ver si éramos capaces de hacer las cosas de una manera más sencilla para que el resultado fuera más grande y para mandar el mismo mensaje pero de una forma más clara. Esto ha sido el denominador común de muchas conversaciones que hemos tenido los tres.
-Mai: Y, por otra parte, con la pandemia hemos tenido mucho más tiempo para masticar las cosas, lo que nos permitió pulir las canciones de mejor manera. En esta ocasión, el tiempo ha sido un aliado para poder generar las composiciones de una manera más compacta, no dejando solo la primera impronta.

-Y, sin embargo, resulta curioso que este acercamiento se haya dado con los que quizá son los textos más introspectivos y filosóficos de Mai.
-Mai: Puede ser.
-Alén: Creo que tenemos un Mariano más desnudo y claro, yo le entiendo mejor.

-Ya, pero es que Alén casi vive con Mai…
-Alén: También es verdad (risas).
-Mai: Partimos de la base de que yo ya soy enrevesado de por sí. Y me explico. Al no ser ni escritor ni poeta, el ejercicio que utilizo para crear los textos es el de intentar conocerme un poco a mí mismo, a mis pensamientos y a lo que veo alrededor. Los temas surgen por cuestiones concretas, pero una vez que salen, ya no soy consciente de que si soy más o menos entendible. Pero eso no me corta, y si una frase que sea fonética o líricamente me atrae, la pongo, sin pensar en si se me va a entender o no.

Sorprende que entre las referencias que se citan para este álbum en la información previa facilitada (Queens of the Stone Age, Red Hot Chili Peppers o Jane ́s Addiction) no encuentren lugar grupos argentinos o españoles.
-Alén: Claro que las hay. Nosotros venimos de esa cultura.
-Mai: Salen esas referencias porque nos comparan con una especie de stoner rock, pero las influencias las seguimos teniendo muy variadas y parten desde que a los diez años escuché ACDC; posteriormente, con el tiempo, se han ido sumando muchísimas más. Pero, realmente, las influencias de un disco nacen inconscientemente, se disparan solas, luego ya en el estudio sí que buscas, de forma premeditada, un color o un sonido más actual.
-Alén: Nosotros tenemos una base de rock clásico, marcada, claramente, por el rock argentino y español. Lo que sucede es que siempre hemos tenido curiosidad por los sonidos nuevos, que es donde más creemos que ha evolucionado el rock. Es decir, el rock no ha evolucionado tanto en estructuras o composición, pero sí en sonido, y eso es lo que siempre nos ha llamado la atención. Y en este sentido, ha sido fundamental el trabajo de Iñaki Llarena a los mandos. Él nos ha ayudado a buscar los sonidos y a orientar los temas; tiene mucha culpa de que seamos un poquito más contemporáneos.
-Mai: Cuando un tema está crudo, no se puede comparar con nada hasta que no llegas al final. Me refiero a que durante todo el proceso es cuando se genera ese estilo o ese sonido, pero hasta que no la terminas no tienes claro a qué va a sonar o a qué se puede parecer.

Los coros han sido uno de los elementos clave en esta evolución de Ciclonautas. Habéis contado con Chica Sobresalto y Leyre Aranguren, que además de ejecutar perfectamente el papel de los mismos (hacer crecer la canción) han dulcificado a Mai, ofreciendo una contradicción notablemente atractiva entre la bella y la bestia…
-Alén: Nosotros tenemos una estructura muy rocosa, y los coros nos han permitido abrir mucho los estribillos en este disco.
-Mai: Vimos que en el segundo álbum era algo que nos faltó, porque en el primero sí estaba Kai haciéndolos. Y para éste quisimos recuperarlos, siempre poniéndolos en el plano que sugería la canción.

Algo que desde el principio también ha caracterizado a Ciclonautas son esos pequeños detalles musicales que no siempre se perciben a la primera pero que se van descubriendo con las escuchas, consiguiendo así multiplicar la adicción y el atractivo del disco. Por ejemplo, ¿de dónde surge ese arranque casi atmosférico de ‘Bombo sicario’ o la intro en la que las guitarras se pasean por los oídos en ‘Agua va’?
-Alén: Respecto a la primera, creo que en estas canciones han cobrado más protagonismo los sintes y los ambientes. Es algo que Mariano tenía pendiente y en esta ocasión, como hemos dicho antes, ha tenido el tiempo necesario para poder trabajarlos con Iñaki. Y la verdad, creo que ha sido un acierto, porque a nosotros siempre nos ha gustado la psicodelia, Pink Floyd… Son matices, como el segundo que comentas, que debíamos implementar y en esta ocasión se ha dado el tiempo y las ganas.

‘El ombligo’ recupera la esencia más stoner del grupo, es como volver a escuchar a los primigenios ciclos… pero más atemperados. ¿Cómo creeis que se han notado estos ocho años en la forma componer e interpretar?
-Mai: Con ‘El ombligo’ lo que me pasó es que empecé a descubrir una afinación en do, y eso supuso un incentivo para generar unos riff que a vos le suenan más stoner. En el disco puede haber alguna canción que se acomode en el stoner, pero también te encuentras country, rock clásico e incluso un poco de brit pop. Pero lo que tratamos de hacer es un disco homogéneo, en el que esas afinaciones en do, que son más graves, rabiosas y densas, generan ese sonido que puede sonar más stoner o contemporáneo.

Lo que está muy claro es que ‘Camping del hastío’ es el disco de la ‘búsqueda’ de Mai, en muchos sentidos, ya que es un concepto que sobrevuela casi todo el álbum: ‘Bombo sicario’ (buscando), ‘Agua va’ (buscar), ‘Deseo’ (buscaban), ‘Ombligo’ (buscame), ‘Eterno aprendiz’ (buscando), ‘Camping del hastío’ (buscas)…
-Mai: Sí, se ve que éste es el disco de buscarse, y seguiremos buscando. Esperemos que el próximo hable más de encontrarse.
-Alén: Mai se define como el eterno aprendiz, y por lo tanto va a seguir buscándose. Y ojalá los demás sigamos esa misma actitud de continuar aprendiendo, porque no es fácil estar a su altura. Él va despacio por la vida, pero avanza a más velocidad que nosotros, siempre.

“Fue un trabajo muy introspectivo, desde mí hacia lo que veía, pero también girando la mirada hacia otras personas y situaciones que me han pasado, y que nos han pasado a todos en la vida”

Y, siguiendo con las letras, nos encontramos ante un trabajo muy en primera persona, muy de historias de ‘yo’ y de ‘mí’. ¿El mundo de Mai contado por Mai… para entendidos en Mai? Lo peligroso y lo atractivo es vernos reflejados en ese universo.
-Mai: Es que ni Mai se entiende (risas). Soy un ser muy contradictorio. Pero sí, este es un disco en el que se habla mucho en primera persona, aunque conforme los temas se van desarrollando, se abren más hacia la visión no solo mía sino de estados que suceden. Fue un trabajo muy introspectivo, desde mí hacia lo que veía, pero también girando la mirada hacia otras personas y situaciones que me han pasado, y que nos han pasado a todos en la vida.

¿Cuál es el plan de los Ciclonautas para atender a su público, tanto aquí como al otro lado del charco?
-Alén: Es muy complicado planear nada porque ya no es que vayamos al día, es que casi vamos a la hora con todos los acontecimientos que están sucediendo. La idea es empezar a tocar, a pasárnoslo bien, tenemos unas cuantas fechas… Está claro que vamos a ir a Argentina, porque tenemos una pendiente, ya que la gira de este disco debiera haber empezado allí, pero las circunstancias no nos lo han permitido. En cualquier caso no nos vamos a agobiar, disfrutaremos del camino y cuando la vida nos deje iremos para allá. Ahora la vista está en la promoción y en los primeros conciertos, que serán en Vitoria (30 de mayo), Madrid (4 de junio), Bilbao (12 de junio) y Barcelona (19 de junio). Iremos tocando todo lo que nos dejen.
-Mai: Hay que volver a valorar cosas que antes nos parecían normales, independientemente de que sean conciertos grandes o chicos: salir a tocar, ver a la gente, echar una copa, brindar.

Nos encontramos a día de hoy con 43 canciones editadas de Ciclonautas, ¡en solo tres discos! Teniendo en cuenta que ahora toca presentar lo nuevo, y que los discos anteriores quedan lejanos en el tiempo, e incluso en la forma, ¿cómo se os ha dado la tarea de rescatar y adecuar las canciones anteriores para el repertorio actual?
-Mai: Los tres discos muestran nuestra evolución, tanto en la manera de trabajar como en la de componer, de cantar o de sonido. Para ser consecuentes, aunque en la sala de ensayo de Argentina se quedaron unos cuantos temas, que habrá que volver a retomar, el próximo disco tendrá que ser una secuela del tercero, dándole una continuidad a los sonidos y la creatividad.
-Alén: Respecto al repertorio, está claro que queremos tocar los temas nuevos. Hemos hecho una selección sobre un montón de canciones más y quedaron estas once. Estamos convencidos de ellas, pero no nos vamos a encabezonar, veremos qué funciona y qué no funciona. De momento vamos a arrancar con todo, más una selección de temas de los otros dos discos. Tenemos unos cuantos ensayados y eso posibilitará que los vayamos variando conforme avance la gira o nos apetezca.

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