Afianzados como una de las bandas más reconocidas de su generación, Baroness alcanzan un nuevo registro con la edición de “Gold & Grey” (Abraxan Hymns, 19), posiblemente la obra más ambiciosa de cuantas haya publicado el cuarteto liderado por John Baizley. Él es quien contesta al otro lado del teléfono para contagiarnos su entusiasmo y diseccionar el contenido de una obra con la que se siente “extremadamente feliz” y que, cuatro años después del lanzamiento de “Purple”, les coloca de nuevo en el centro de todas las miradas. Estarán tocando en octubre en Madrid y Barcelona junto a Volbeat y Danko Jones.

Quinto álbum. Cuatro años de espera no está nada mal… ¿Cómo estáis viviendo su lanzamiento?
Me siento feliz. Hace tres años que empezamos a trabajar en “Gold & Grey” y la verdad es que, entre las giras y el cambio de formación de la banda, nos ha llevado más tiempo publicarlo de lo que hubiéramos deseado. ¡Estamos impacientes por presentarlo en directo y por poner de nuevo el contador a cero!

“La música debería ser una extensión de nuestras propias experiencias y éstas suelen ser caóticas, intensas, emocionantes, pasionales o impredecibles”

¿Cómo describirías su proceso de composición?
Pues escribimos un montón de material durante los diferentes tramos del tour; ya sabes, canciones escritas con mucha libertad… Creo que hemos afrontado el nuevo disco con una mente muy abierta: me refiero a que no teníamos ninguna meta en particular, pero sí algunas primeras ideas que desarrollar. En cualquier caso, no pretendíamos escribir una segunda parte de “Purple”. Queríamos algo mucho más abierto de miras así que, en cierta manera, hemos cambiado la forma de escribir, pero también nuestra actitud ante el proceso compositivo. Ahora, mirando atrás, creo que ha sido un ejercicio muy interesante: mucho más de lo que representó componer y grabar “Yellow & Green” (12), por ejemplo. Ni Gina [Gleason] ni Sebastian [Thomsom] estaban todavía en ese álbum, así que hemos vivido un proceso completamente diferente a la hora de trabajar las ideas. Podríamos decir que cada canción parte de un lugar diferente…

De hecho, ya habías advertido que “Gold & Grey” iba a ser eso mismo: un disco diferente. Después de varias escuchas se me ocurriría añadir que es más complejo que “Purple” y, sobre todo, más impredecible…
Sí, creo que esta descripción se ajusta tanto a las canciones que escribimos como al espíritu que nos movía mientras las componíamos. Los cuatro formamos un equipo que entiende la música de una forma similar y detestaríamos hacer de nuestra música algo predecible. Al contrario, creo que estamos tratando de inventar algo, de descubrir algo con nuestra música y eso nos empuja hacia el factor sorpresa, aún cuando pueda resultar algo arriesgado. Para mí no deja de ser mucho mejor que hacer lo mismo una y otra vez. Mi principal reto como músico es no repetirme. Por eso, este disco ha sido fantástico para mí: me ha permitido expresarme tal y como lo he sentido. La música debería ser una extensión de nuestras propias experiencias y éstas suelen ser caóticas, intensas, emocionantes, pasionales o impredecibles, como decías. Creo que “Gold & Grey” refleja muy bien dónde nos encontramos como músicos, más allá de nuestras habilidades técnicas.

“Purple” tuvo un gran impacto mediático, incluso en medios mainstream como L.A. Week o Rolling Stone… ¿Crees que esa sobreexposición mediática ha podido añadir cierta presión a la hora de crear “Gold & Grey”?
No, no. Para nada. Debo decir que no dejamos que todas esas influencias externas lleguen a condicionarnos. No es fácil estar en una banda y ser, a veces, el centro de atención. Además, nunca jamás hemos compuesto un disco para satisfacer a la prensa o al público: escribimos esas canciones simplemente para satisfacernos a nosotros mismos. Cuando hemos sido capaces de escribir material que nos haya impresionado o que simplemente pueda significar algo para nosotros creo que nuestra emoción se contagia al público y del público a la prensa. Que no se me malinterprete: es genial recibir una nominación al Grammy o que Rolling Stone hable bien de tu disco, pero al final del día te das cuenta que ni Rolling Stone ni los Grammys han hecho a tu banda. Y hacer la banda implica dar la cara, estar ante al público, sobre el escenario, defendiendo esas mismas canciones. Al final eso, y sólo eso, es lo que nos importa.

“Queremos tener la capacidad de control sobre cualquier cosa que hagamos, sin que ninguna voz externa pueda cambiarlo o decirnos cómo lo debemos hacer”.

Habéis repetido con Dave Fridmann como productor…
Sí. Definitivamente él comprende la complejidad de nuestro sonido. Delegar la tarea de producción implica encontrar alguien que sea de máxima confianza: esa persona será la encargada de dar forma al sonido con el que tu música va a sonar al resto de personas. ¿Quién mejor que él? Además de conocer plenamente tus capacidades a la hora de grabar es una persona extremadamente creativa con un proceso de trabajo muy, muy interesante. En cierto modo estábamos predispuestos a repetir la experiencia con él y así ha sido.

El trabajo de Gina a las guitarras es espectacular. ¿Cómo valoráis su contribución al nuevo disco?
Bueno, la cosa es que cuando un nuevo miembro se incorpora a la banda llegan con él muchas novedades a un espacio en el que ya existe una historia, un estilo, una forma de interpretar… Cuando Gina entró en la banda tuvimos la oportunidad de tocar mucho en directo, algo que la ha permitido amoldarse por completo a la banda. Su contribución a “Gold & Grey” ha podido ser tan grande como la que yo he podido hacer, o la que ha hecho Sebastian o la que ha hecho Nick… Gina se ha entregado totalmente a la música que estamos creando porque comprendió la naturaleza de Baroness desde el primer momento. El hecho de haber escuchado diferentes estilos de música ha hecho que su llegada haya traído algo muy fresco a nuestro sonido además de la gran confianza que inspira que, por otra parte, es algo básico para estar en un grupo como el nuestro.

“Gold & Grey” es vuestro segundo larga duración para vuestro propio sello, Abraxan Hymns. ¿Eso quiere decir que la apuesta por la autoedición fue una decisión correcta?
Oh, sí. Ya lo creo. Nos ha permitido tener un mayor control creativo sobre el proceso de edición. Estar en un sello grande implica que no te tienes que preocupar de muchos otros detalles, pero al fin y al cabo son cosas que nos importan. Y si tomamos esa decisión fue porque tuvimos la oportunidad de hacerlo y porque, mediante ello, teníamos las garantías suficientes de poder avanzar hacia nuestras mayores metas artísticas con el valor añadido de ser completamente libres. Queremos tener la capacidad de control sobre cualquier cosa que hagamos, sin que ninguna voz externa pueda cambiarlo o decirnos cómo lo debemos hacer. Queremos tomar cualquier decisión por nosotros mismos.

Como ya viene siendo tradición, los colores de tu artwork se encargan de dar título al disco…
Sí, ya forma parte de la historia de la banda. Para mí, el principal reto empieza a la hora de elegir la paleta cromática con la que empezar la obra. En un principio, habíamos pensado bautizarlo como “Orange”, pero el caso es que no decidimos el título definitivo hasta que lo enviamos a masterizar…

A la cabeza me vienen algunos ilustradores que empezaron a dibujar después de fijarse en el Eddie de Iron Maiden o el Snaggletooth de Motörhead… En tu caso, ¿el arte te llevó a la música? ¿O fue la música la que te llevó al arte?
En mi caso todo empezó cuando tenía unos pocos años; creo que empecé a colorear con lápices con unos dos o tres años, así que es difícil creer que en aquellos momentos pudiera haber música por en medio o, directamente, tuviera la capacidad de hacerla. Pero, entonces, ya era un niño creativo, como suelen serlo los niños a esas edades; tener la capacidad de crear, de descubrir formas, colores y conceptos… Por esa razón, en mi caso primero fue el arte y después la música, que me enseñó a ampliar mi capacidad de creación. Para mí es muy interesante poder contar con estos dos canales simultáneos de expresión y siento una enorme gratitud que se me reconozca por ello.

En nada empezáis vuestra la nueva gira que, por cierto, os traerá de nuevo a España en octubre junto a Volveat y Danko Jones…
Sí, estamos entusiasmados con salir de nuevo a la carretera, con ganas de cumplir las expectativas… En España tenemos a uno de nuestros mejores públicos y no lo digo porque esté hablando con una revista española: una de las razones fundamentales por la que disfrutamos tanto cuando estamos en Madrid, Barcelona o Bilbao es porque nuestros seguidores son verdaderamente fanáticos: es algo bastante loco. Toquemos donde toquemos en España, el público responde a nuestras canciones con tanta pasión y energía que hace que incluso toquemos mejor. Siempre he dicho que el show no es bueno porque la banda toque bien: el show es bueno porque el público es bueno. Cuando cantan, cuando se mueven y producen esa energía… Eso es tan poderoso o más que las canciones que estamos tocando: esa es una de las mejores cosas que nos transmite el público español.

AGENDA
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
miércoles 09/10/19MadridLa Riviera21:00Desde 51€
sábado 12/10/19BarcelonaRazzmatazz 121:00Desde 51€