Ska de vells
Discos / Mr. Freak

Ska de vells

8 / 10
Maria Fuster — 25-05-2020
Empresa — Buenritmo
Género — Ska

Desde el disco de versiones de grandes del ska jamaicano “Traïcions a contratemps” (14) que no sabíamos nada de él. Para quien acabe de aterrizar, Mr. Freak es el alter ego de la carrera en solitario de Jaume Cuadrada, miembro fundador de The Cabrians, el grupo que autodefinía su música como “porno ska mafioso”. Seis años de silencio son muchos. Pero ahora, sin apenas hacer ruido, este rudeboy catalán sorprende con el disco de ska que todas las bandas de la escena querrían firmar. No teníamos ni idea, pero “Ska de vells” es el álbum que amantes del género, o no, estábamos esperando. ¿Por qué? Por muchos motivos, pero puede que el principal sea la capacidad que tiene para recrear cualquier estilo jamaicano de todas las épocas con una solvencia fuera de lo común.

Si bien es cierto que el eje vertebrador del disco es el ska clásico, tal y como anuncia el primer corte –que da nombre al disco–, Mr. Freak recoge también otros estilos cultivados, primero en Jamaica y más tarde, a partir de los sesenta con la llegada de isleños a Europa, en el reino Unido. El rocksteady (“Seu blai seu”, “Tot el que m’agrada es dolent”), el reggae tanto old (“De Sidamon a Ultramort”) como actual (“No pots pasar”), el calypso (“Amic postís”), el toasting (“Onada de calor”) o el rhythm and blues jamaicano (“Benet”), son solo algunos ejemplos de lo que es capaz de abarcar.

En el imaginario musical de Mr. Freak encontramos influencias de Prince Buster, The Pioneers, The Skatalites, The Upsetters o Chris Murray. Estos referentes de lujo cristalizan en una elegancia en la forma, buen gusto musical y amor, bien entendido, por el género. Puede que el hecho de que Jaume sea técnico de sonido ayude a alcanzar esta sonoridad tan característica que transpira el disco y que recrea ese aire de oldie que hace que uno tenga la sensación de estar escuchando un clásico por primera vez.

Todo esto va acompañado de unas letras canallas y provocadoras a la vez que entrañables y divertidas. Mr. Freak se erige aquí como un fantástico letrista capaz de vestir sus canciones con una crítica a la monarquía, un lamento a los amigos perdidos o una oda delirante a los ornitorrincos.

Para este disco ha conseguido juntar la flor y nata de la escena en forma de colaboraciones. Han participado desde vacas sagradas, como miembros de Dr. Calypso o Skatalà (¿cuándo fue la última colaboración de Skatalà? ¿Alguien lo recuerda?), hasta referentes más actuales como Pirat’s Sound Sistema, entre otros. Como guinda, cuenta con una maravillosa portada de Txarly Brown, el tótem del grafismo ska en nuestro país.

No era fácil, pero creo que este álbum puede complacer tanto al integrista más ortodoxo del género como al pagano más desinhibido y, en resumen, a todo aquel que esté de paso pero con ganas de fiesta.

Abreviando, este disco es el principal argumento para postular a Mr. Freak como uno de los referentes de los ritmos jamaicanos hechos en casa y al que habrá que tener en cuenta a partir de ahora.

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