Ante todo, quitémonos el sombrero por el magnífico sonido, percutivo y enérgico, que los técnicos de la sala Salamandra fueron capaces de conseguir. Sólo así se consigue que el hip hop despliegue todo su potencial en directo. Potencial que es característica ineludible de los sevillanos Tote King & Shotta, que vinieron a presentar “Tu Madre es una foca”, uno de los mejores discos de rap del pasado año. Si impresionante es la técnica que demuestran en el disco, impresionante fue su manera de llevarla al directo. Sencillos y naturales, sin poses estéticas bizarras, Tote y Shotta se alzan en contra del pensamiento plano y falto de profundidad que caracteriza nuestra sociedad, hip hop incluido. Enemigos furibundos de todo subproducto prefabricado y de toda idea preconcebida, los sevillanos apabullan al espectador gracias a su sobradísimo dominio del idioma. Crean asociaciones de significado de forma increíble y se nota que improvisan en bastantes ocasiones. Dominan las palabras, unidades de sentido con las que lanzan certeros dardos, y recuperan una lengua, el castellano, que la autocomplacencia de muchos cantantes españoles hace decaer. Atacan como pocos atacan; critican como pocos son capaces de hacerlo, o sea con argumentos, a la par hilarantes y sólidos; y sobretodo riman como muy pocos saben hacerlo, uniendo verso inteligible a contenido inteligente. Mios Tios y Sondkalle cumplieron sin más. Pero la gran historia del hip hop la hacen, aquí y ahora, Tote King & Shotta. No les perdamos de vista ni por asomo.