Resulta vivificante asistir a un concierto como el que los granadinos Niños Mutantes ofrecieron un su enésima visita a Zaragoza. Un reencuentro para visar el compromiso y complicidad existentes entre banda y público aragonés, intacto tras años de mutua empatía. Convertidos en veteranos de pleno derecho dentro de la escena estatal después de quince años facturando canciones, el cuarteto presume de una actualidad y pasión que nunca han perdido, con la desesperanzada lírica resonando en la personalidad vocal de Juan Alberto Martínez, al tiempo de marcar la vibrante expresividad instrumental de sus colegas. Los andaluces presentaron casi al completo el espléndido “Las Noches de Insomnio” (Ernie Records, 10), con canciones de inhabitual implicación creciente sobre las tablas a golpe de sinceridad y fuerza. Una continua comunión entre músicos y fieles, con un auditorio entregado a medida que sonaban “Nada Es Perfecto”, “Las Chicas En Bikini”, “Quiere Como Soy”, “Las Noches de Insomnio” o “Herrante (Canción Mutante)”, intercaladas con clásicos del cancionero como “Isabelita”, “No Puedo Más Contigo”, “Te Favorece Tanto Estar Callada” o la popular y lograda versión de “Como Yo Te Amo” popularizada por Raphael. Una compartida “La Voz” y la maravillosa “No Quiero Bailar” cerraron magistralmente la actuación y de paso un nuevo capítulo en la eterna conexión entre la ciudad del Ebro y Niños Mutantes.