El anuncio de que la gira peninsular de M. Ward tendría parada en Zaragoza fue muy celebrado por los aficionados, ante la posibilidad de disfrutar de un creador tan particular al mezclar accesiblemente folk y pop. Sin embargo y atendiendo a los comentarios previos a la velada, parece que existía cierto temor ante el hecho de que el músico se presentase sin banda de apoyo y para ofrecer a cambio una actuación en solitario. También resultaba peculiar que el autor no viniese con disco concreto o reciente bajo el brazo, datando el último lanzamiento -“More Rain” (Merge, 16)- de hace ya más de dos años.

Sin embargo poco, muy poco, tardó el norteamericano en despejar cualquier tipo de duda, ofreciendo un concierto distinguido y sedoso en el que repasó parte de su discografía a través de un precioso acústico. El de Portland llenó el escenario con la única compañía de su obra, apuntalando la actuación en base a una destacada calidez vocal y una guitarra delicada pero de gran presencia. Sucede que los temas se sostienen sobradamente en ese formato, e incluso con frecuencia realzan virtudes tales como su belleza intrínseca o el componente emotivo y consiguiente calado en el oyente. Contar con la presencia de Matthew Stephen Ward en distancia corta trascendió como evidente lujo, ante una figura que fue acrecentándose progresivamente y a cada paso en forma de canción.

Así consiguió que composiciones como “Girl From Conejo Valley”, “You’re So Good To Me”, la instrumental “Let’s Dance”, “Primitive Girl”, “Poison Cup” o “Chinese Translation” alcanzasen hasta el último rincón de la sala, siempre ante un respetuoso (y representativo) silencio. Por el camino, el protagonista chapurreó castellano y hasta hizo (buena parte de) una canción es nuestro idioma, mientras se mostraba algo teatral en los agradecimientos al público. M. Ward pareció seguro de sí mismo a su paso por la capital aragonesa, y con elegancia refrendó posición como creador de especificidades, completando un triunfo tan delicioso que poco o nada se puede argumentar en contra.