Nueva edición, nueva ubicación, nuevo recinto y mismo rumbo para un festival que asume cada año el reto de dar fiesta y recibía a más de cuarenta mil personas. La localidad gaditana de Chipiona cogía el testigo de Rota para figurar en el mapa festivalero nacional acogiendo una de las grandes citas del verano.

Recelo entre los lugareños y veraneantes que se tradujo en estupor conforme veían la tropa de alrumbers coger posiciones. Dimensiones colosales de una zona de camping que albergaba hasta un supermercado en su interior colocado ex profeso para el festival. Las conexiones entre parking, acampada y recinto fueron la principal queja de los asistentes en las primeras horas de esta sexta edición que arrancaba sin más incidentes que los propios de un evento para iniciados en la supervivenvia festivalera.

Como primer plato, el incandescente rock sureño de The Milkyway Express dio el pistoletazo de salida conquistando a un público ávido por merendarse la oferta musical que brindaba la jornada del viernes. Juanito Makandé, junto a Fran Cortés y el resto de la banda que le acecha se metió al Escenario Sur en el bolsillo desde el primer minuto con una aplastante facilidad. Gran concierto que mantuvo el pulso y el nervio con “Niña Voladora”, “Kamikaze”, y el codo a codo con Canijo de Jerez en la encantadora “Churrete y Ringo”. Sin tiempo para el reposo, Calle 13 inundaron el escenario contiguo, colisionando “Baile de los pobres”, “Fiesta de locos” y demás temas del combo boricua para repetir en AlRumbo otra noche de fuego caribeño. Fallo de luces en los primeros pasos de Fyahbwoy. Una vez solucionado el tormento de la oscuridad, gozamos del dancehall del chico de fuego. Mención especial para La M.O.D.A; el sexteto dotó a la noche de un encanto especial muy logrado con su combinación de folk y punk. Pero si hablamos de grandes momentos del festival, debemos hacer referencia al combate de la intimidante voz del Vikingo y el sarcasmo de S Curro, Narco, cargados de brutalidad y efectividad con “Ahí fuera (Vive Satanás), “Vizco”, “Son ellos” y un espectáculo visual brillante, imprimieron un ritmo frenético que hace plantear por qué no fueron programados en el escenario principal. Sin síntomas de cansancio la despedida de los escenarios de El Puchero del Hortelano, que con “Las Pelusas” o “Asuntos serios” firmaron un excelente epílogo a su carrera.

lauryn hill alrumbo2015

El segundo acto del AlRumbo comenzó con un Miguel Campello ante un sol de justicia que sabe muy bien como jugar sus bazas, dinamitando con “Locura” y “Alto”. El carisma de Rapsusklei brilló con “Hip hop Kressia” dejándose la piel rodeado de su banda mientras sudábamos la gota gorda. La Mari a estas alturas se permite el lujo de disfrutar en sus conciertos e interactuar con los que allí se congregan; Chambao se adentró en un recorrido por su discografía, precediendo a la que prometía ser la actuación estrella del cartel. Los focos apuntaban esperando a Lauryn Hill durante 30 minutos, y el público se revolucionó con la aparición de un dj que sumó otros veinte minutos a dicha espera. Sin atisbo de autocrítica, apareció el mayor reclamo del festival con su guitarra a cuestas. Ataviada como si de una recolectora de algodón se tratase, tras lucir algunas de sus nuevas canciones, manejando los hilos de su big band cual directora dicatadora de orquesta, para el contento de todos se remangó dejando vislumbrar sus taconazos, se marcó bailes frenéticos y rescató “The miseducation of Lauryn Hill”, desencadenando la locura colectiva con ” Doo Woop”, “Ex-factor” y a la que dio más rienda suelta si cabe con “Fu-Gee-La” y “Ready or not”, constatando que aunque últimamente abogue más por un rollo a lo Nina Simone no ha olvidado esa forma de rapear que nos encandiló allá por los gloriosos 90´s. Encorsetada en su halo de divinidad reforzó su recital bajando hasta las primeras filas para saludar. Sfdk aprovecharon la estela de la ex Fugees para reivindicar esos 15 años de singladura al frente del rap sureño. Calidad como cualidad espetaba un Zatu como siempre, gigante ante el mar de cabezas.  Def con dos, con la novedad de Alberto Marín a la guitarra, estuvieron en su salsa desplegando clásicos como “Señores” y “Agrupación de mujeres violentas”. El esperado Steve Aoki en acción con su fiero electrohouse claustrofóbico fue otro de los protagonistas de la segunda jornada, para bien o para mal, con tartazos pero sin paseo en barca. Steven Spielberg, buen conocedor del negocio del faranduleo, siempre mantuvo “Dale al público cinco minutos geniales al principio, cinco minutos maravillosos al final… y olvidarán qué hubo en el medio”. Esta afirmación podría aplicarse también a los festivales, ya que ante una programación tan amplia debes elegir, o de lo contrario terminarás por no ver nada.

sfdk alrumbo2015

Con el cansancio acumulado, nos adentramos en el desenlace de ésta edición de AlRumbo. Mientras comenzaba a entrar el abundante público, el ex-Aslándtico Mario Díaz presentaba “Rock my reggae” ante propios, extraños y, sobretodo, acalorados. Mártires del Compás tomaron el testigo con el festejo de sus veinte años entusiasmando con “Cara a cara”, “Galicia calidade” y el resto de sus coplas, con aleccionamiento fallido por parte de Chico Ocaña para mantener la playa limpia. Mientras, un Tomasito que siempre cae en gracia, dio sobradas muestras de su dominio del escenario. La zona Dub Corner, dotada de un clímax como si de una rave improvisada se tratara, sirvió de reducto entre concierto y concierto. El delirante electro-swing de Caravan Palace, siempre disfrutable y sin perder fuelle. Nach se sumergió en su discografía y dejó buen sabor de boca desnudando “Leyenda” o “Entre el placer y el dolor”. “La fiesta” y “Hermosa” fueron los temas con los que empezó la verbena de Amparo Sánchez, que se sentía muy cómoda ante un público que coreaba su repertorio. Kiko Veneno, en sustitución de la caída de cartel de Molotov, brocha en mano demostró que se encuentra en buena forma y que temas como “Volando Voy”, “Memphis Blues Again” o “Joselito” son imprescindibles en cualquier fiesta meridional. Otro de los momentos esperados del festival fue la presencia de otra leyenda del hip hop, Cypress Hill. Varias generaciones en las primeras filas y corrillos improvisados en todo el recinto para hacer break dance mientras sonaban clásicos de ayer y hoy como “Insane The Brain” fuero sin duda una de las estampas de esta edición.

cypress hill alrumbo2015

Los vascos Berri Txarrak celebraron sus dos décadas sobre los escenarios derrochando energía y haciendo hincapié en los desahucios y su repulsa al fascismo en un día tan señalado como el 18 de julio, desfragmentando “Denbora da polígrafo bakarra”, su triple trabajo. El Canijo de Jerez sacó a la palestra a Mario Díaz  y a Chiki de Canteca de Macao, agradó rescatando “A la luz del lorenzo” de Los Delinquentes, y se despachó a gusto en comunión con un público que tarareaba “La Lengua Chivata”, “La brújula perdida” y una cover del “So payaso” de Extremoduro. GoMad!&Monster dieron lo mejor de sí, y vaya si lo dieron, despachando hits con soltura ante una marabunta vibrante, que, a pesar de las estrecheces, los kilómetros de pateo y el sol aplastante, seguirán poniendo cada verano rumbo a AlRumbo, allá donde esté.