Deshidratación sudorípara
Conciertos / Drive Like Jehu ...

Deshidratación sudorípara

9 / 10
Daniel Treviño — hace 3 años
Empresa — La Castanya
Fecha — 10 junio, 2016
Sala — Caracol, Madrid
Fotógrafo — Mariano Regidor

Tras el coitus interruptus que supuso la cancelación del ATP de este año del cual Drive Like Jehu eran curators, parecía que la oportunidad de verles junto a Nueva Vulcano en el mismo espacio-tiempo se había evaporado. No obstante, La Castanya se las ingenió para traer a los de San Diego de vuelta y media por España entre sus fechas del Primavera del Forum y el NOS de Porto.

Con Nueva Vulcano inaugurando la noche, el ambiente se empezó a cocinar. Un público de mediana edad ganó por mayoría absoluta en cuanto a temas de aforo, lo que induce a cuestionarse por el relevo generacional entorno al emo y el post-hardcore, o si se quedó en la ida de olla del screamo. Igualmente, los de Barcelona desplegaron su rock sentimental con sus temas icónicos “Dulce y ácida”, “Te debo un baile”, “Hemos hecho cosas” o “El ataque”. Cerraron su actuación con “Reversible”, el hit de su trabajo del año pasado titulado “Novelería”.

La expectación se mascaba en el ambiente y una gran ovación recibió a Drive Like Jehu tras su aparición en escena. De ahí en adelante, más de una hora de rock de gimnasio: el sudor emanaba de los presentes como rocío matutino. El full contact del pogo en primera línea de sala no se hizo esperar y se sucedieron saltos, empujones y vaivenes de un público entregado. Desde “Super Unison” a “Do You Compute” se sucedió un directo en el que, a diez mil kilómetros de California, Drive Like Jehu jugaron en casa. Con un Rick Froberg dejándose la garganta por el camino, y el frenético John Reis, que acabó fustigando su propia guitarra a golpes con su cinturón de cuero. Cada vez que se acercaba a las válvulas peladas del cabezal del ampli, le ponían su nombre a algún crío en alguna parte del globo. Hoy en día se fabrican docenas de pedales de guitarra que intentan replicar digitalmente el sonido que John Reis sacaba a su amplificador cada vez que pegaba la guitarra al cabezal. Chirridos, gritos, sudor, y un bis que con “Bullet Train to Vegas”, “Golden Brown” y “Luau” cerró una auténtica noche de deshidratación sudorípara y puño en alto.

Un comentario

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y su experiencia al usarlo. Las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial de este sitio ya se han establecido. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas, ver nuestra Política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies