Amparo Sánchez, íntimo y personal
Conciertos / Amparo Sánchez

Amparo Sánchez, íntimo y personal

8 / 10
Miguel Amorós — 16-03-2010
Empresa — Metric Productions
Sala — Apolo, Barcelona
Fotógrafo — Hara Amorós

Había ganas de ver en directo el nuevo y valiente proyecto de Amparo Sánchez. Y era el momento de comprobarlo en una de sus plazas célebres. No en vano en está misma sala grabó Amparanoia su importante disco en directo. Pues la grande del Apolo presentaba un buen aspecto, tres cuartos largos de sala, con sillas, y con un auditorio muy atento. Ella es muy consciente de que su nueva etapa va atraer a un nuevo público, mantendrá otro y perderá alguno. Y es que una vez editado y escuchado su “Tucson Habana” es patente que la fusión de estilos ha dejado paso a una propuesta más íntima, personal y sencilla, que no simple. La banda que le acompaña es la misma con la que ha estado haciendo unos previos conciertos acústicos de ensayo, y evidentemente no están Joey Burns, con su guitarra, ni John Convertino, con su especial batería, de Calexico para ayudarle, pero ahí están esos seis corazones latiendo al mismo compás y envolviéndonos con esos sonidos fronterizos y con aromas del Caribe. Jordi Mestres al contrabajo, Carlos Falanga a la batería, Oscar Ferret con el piano, su fiel José Alberto Varona con la trompeta, Cari Varona al chelo y el esencial Kaki Arkarazo a la guitarra, acompañan, diríamos que sutilmente a Amparo en esas nuevas canciones, para muchos desconocidas. Los delicados arreglos de jazz y blues y la desnudez rítmica contribuyen a mostrar la cálida y sugestiva voz de Amparo, que ahora luce más y se puede apreciar mucho mejor que antes con Amparanoia. Sonó casi todo el disco (excepto “Respirar”) y también algunas nuevas como “Paraíso Flotante”, “Mujeres sin Miedo” o “Colours from Cuba”. Pero las que más brillaron fueron esas canciones serenas, que transmiten pero otra manera, como por ejemplo la dramática “Mi Suerte” o la emotiva “La Gata Bajo la Lluvia (versión de Rocío Dúrcal), o la canción que dio inicio a está nueva andadura “Corazón de la Realidad”. Todo se acabó con “Apagón en La Habana”, y aunque a momentos el público hizo amagos de levantarse y bailar, no lo hizo. Lo que sí que consiguió Amparo fue la vital complicidad para que los sentimientos se intercambiaran, ella puso el corazón y su malegría y el público sus cariñosos aplausos. Ahora le espera una larga gira por España y media Europa. ¡Suerte!

Un comentario
  1. Es cierto, Amparo. Deberemos apnreder de e9l, no sf3lo a dar la vuelta a los huevos a la primero, sino tambie9n a hablar en latedn con tal perfeccif3n.Gracias por tu comentario.Besos

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